La cartelera cinematográfica se viene renovando constantemente. Para los cinéfilos seguidores de Almodóvar se ha estrenado «Amarga navidad», un nuevo giro sobre la creación del artista y su fusión ineludible entre ficción y realidad.
Una temática que Don Pedro ya había tocado anteriormente pero que, en esta oportunidad, no aporta nada nuevo sino que deja cierto retrogusto reiterativo en su propusta. Una suerte de metacine donde el director-guionista va escribiendo su guión y la pantalla grande se encarga de repoducir la historia con los vaivenes que la vida misma de dicho creador sufre en carne propia durante el proceso de escritura. Lamentablemente, en esta ocasión, «Amarga navidad» impresiona como un melodrama artificial, con diálogos que rozan una forzada simulación de interactividad entre los personajes y -da pena decirlo- con una de las peores actuaciones de Leonardo Sbaraglia visualizadas por quien suscribe. Me hago cargo. En fin.
Mejor elaborada resulta «Calle Málaga» de Maryam Touzani con el rol protagónico de la inmensa Carmen Maura encarnando a una persona de la tercera edad que pretenden dealojar de su casona, en Marruecos, donde ha vivido la mayor parte de su existencia.
Con sutil sensibilidad, la trama va logrando una entrañable producción sobre la vejez desprotegida que, sin embargo, logra sobrellevar las dificultades con poética dignidad.
También vale la pena repasar el documental «El último viaje a China», donde personalidades como Soledad Silveyra y Carlos Perciavalle, entre otros, recuerdan la incomparable personalidad de China Zorrilla que dejó una marca imborrable en la memoria del público y rompió el molde.
Por su parte, Natalia Oreiro y Gael García Bernal ofrecen una destacada actuación- gracias a la química que se percibre entre ambos actores- para procesar la historia de «Nada entre los dos» dirigida por Juan Taratuto. Un encuentro casual en una convención en México es el pretexto para que dos personas, agotadas de cierta rutina familiar, establezcan un vínculo sentimental a pesar de las notorias diferencias que los separan. El filme, quizás, se prolonga más de lo necesario con algunas escenas que no aportan demasiado al núcleo dramático aunque la dupla protagónica logra llevar la trama a buen puerto, descontando un previsible final.
Buena parte del resto que pasa por cartelera supone filmes pochocleros como el largometraje de ciencia ficción «Proyecto Fin del mundo», alucinaciones terroríficas a la manera de «La posesión de la momia», «El pasajero del diablo» y «Backrooms: sin salida».
Obviamente, el documental «El partido» de Juan Cabral y Santiago Franco sobre el encuentro de Argentina-Inglaterra en el Mundial de México 86 supone una joyita histórica prácticamente imperdible. Mientras tanto, a título personal, estre cronista se lamenta que la comedia «Las ovejas detectives» de Kyle Balda, protagonizada por Hugh Jackman y Emma Thompson (película que ha obtenido múltiples elogios de la crítica internacional a pesar de su disparatada historia sobre un rebaño que investiga un homicidio) no tenga ninguna función en su versión original con subtítulos.
Lo positivo que sí podemos señalar es que la producción audiovisual uruguaya sigue sumando puntos y ganando espacios en la cartelera local con títulos como la co-producción «Instinto» De Andrés Varela y Carlos Morell, «Mamá está acá» de Claudia Abend y Adiana Loeff y «Martín vuelve» de Rossana Bossio y Javier Cabezudo, otra co-producción que aborda el tenor de una comedia terrorífica.
Por último, «El diablo viste a la moda 2» sigue desfilando mientras que «Mortal Kombat II» de Simon McQuoid hace resurgir, una vez más, los enfrentamienos de los videojuegos en la pantalla local. Hay para elegir.

