El Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) atraviesa uno de los momentos más singulares de su historia. Así lo entiende su presidente, Jaime Saavedra, quien asegura que por primera vez en décadas observa condiciones reales para impulsar una transformación profunda de la institución encargada de trabajar con adolescentes en conflicto con la ley.
“Es la primera vez que veo una luz de esperanza”, afirmó durante una extensa entrevista concedida a Diario La R, en la que repasó los desafíos, logros y proyectos que hoy marcan el rumbo del organismo.
Para Saavedra, la principal novedad no radica únicamente en los cambios de gestión o en los resultados obtenidos en materia de seguridad, sino en algo que considera aún más importante: el respaldo político y social que ha logrado construir el Inisa. “Tenemos todo como país para dar un paso adelante. Hay una ola de apoyo que viene desde el presidente de la República hasta la sociedad civil organizada. Todo el mundo está colaborando con el Inisa”, sostuvo.
Uno de los datos que más destaca el jerarca es la firma de 148 convenios en apenas un año de gestión, una cifra inédita para la institución y que refleja el involucramiento de organismos públicos, empresas privadas, sindicatos, organizaciones sociales e instituciones educativas. “Son 148 convenios en un año. Todos vinculados a oportunidades de capacitación, formación e inserción. Hay que detenerse a mirar lo que está pasando porque es realmente extraordinario”, afirmó Saavedra, quien además destaca que Inisa no requirió aumento de su presupuesto y de su dotación de funcionarios.
Una red de oportunidades
Entre los acuerdos más relevantes se encuentran los firmados con el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP), el Ministerio de Defensa Nacional y la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB), entre otros. Saavedra destacó especialmente el convenio con INEFOP, que permitirá alcanzar unas 270 capacitaciones durante este año. “Vamos a terminar prácticamente con una capacitación por cada adolescente privado de libertad que tenemos en el sistema”, señaló.
También resaltó el acuerdo con el Ministerio de Defensa, al que calificó como “espectacular”, y el proyecto “Cosechando Esperanza”, impulsado junto al dirigente sindical Richard Read. “Hay adolescentes que estaban privados de libertad y hoy ya comenzaron a trabajar en empleos importantes gracias a esas oportunidades”, explicó. Para el presidente del organismo, estos avances demuestran que la reinserción social es posible cuando existe una articulación real entre el Estado y la sociedad.
La apuesta por la Colonia Berro
Uno de los proyectos más ambiciosos de la actual administración es la transformación de la Colonia Berro, un predio de más de 250 hectáreas ubicado en Canelones, que históricamente fue identificado con el sistema de privación de libertad adolescente. La iniciativa apunta a convertir el lugar en un gran espacio productivo, educativo y de capacitación laboral. El Parlamento aprobó el año pasado una modificación normativa impulsada por el Inisa que habilita a declarar sus predios como “espacios fiscales promovidos”. La medida permitirá la instalación de empresas privadas, organizaciones sociales, instituciones deportivas y organismos públicos con beneficios fiscales a cambio de contratar adolescentes bajo la órbita del organismo.
“Lo único que pedimos es que contraten a los chiquilines que tengan el perfil para desarrollar esas actividades”, explicó. Saavedra considera que la propuesta es innovadora incluso a nivel internacional.
“Es un problema que tienen todos los sistemas penitenciarios del mundo. Para bajar la reincidencia hay que ofrecer trabajo, educación, capacitación y oportunidades reales. Y para eso se necesita también al sector privado”, afirmó. El proyecto ya comenzó a desarrollarse mediante un plan maestro y, según adelantó, podría presentar sus primeras novedades concretas entre setiembre y octubre. “Queremos transformar la Colonia Berro en 250 hectáreas de oportunidades”, resumió.

Respaldo político
Otro aspecto que el presidente del Inisa destaca como excepcional en un servicio descentralizado como es la integración del directorio, donde el oficialismo es minoría. Actualmente, el directorio de la institución está integrado por un representante del Frente Amplio, Jaime Saavedra, presidente, un director del Partido Colorado, Ángel Fachinetti, y otro del Partido Independiente, Daniel Radío. Sin embargo, pese a esta situación política, todas las resoluciones se han aprobado por unanimidad.
“Hay que detenerse a observar lo que está pasando en el Inisa. El oficialismo es minoría en el directorio y aun así hemos votado absolutamente todo por unanimidad”, subrayó. Para Saavedra, esta situación constituye una demostración de que es posible construir políticas de Estado en temas sensibles como la seguridad y la convivencia. “Esto quiere decir que en territorios vinculados a la seguridad es posible generar acuerdos que nos junten a todos. No es una teoría. Está pasando en el Inisa”, afirmó.
Ese consenso, según entiende, constituye una suerte de “blindaje político” que permite proyectar transformaciones de largo plazo sin quedar condicionadas por los cambios de gobierno.
En materia de seguridad, el jerarca destacó la importante reducción de fugas registrada en los últimos años. Durante el actual período de gestión se produjeron solamente cuatro fugas y tres de los adolescentes fueron recapturados. “Estamos muy conformes con los resultados, aunque esto no es mérito exclusivo de esta administración. Es el resultado de muchos años de trabajo institucional”, aclaró.
El sistema ha incorporado mecanismos de evaluación de perfiles y clasificación de ingresos que permiten mejorar la convivencia interna y reducir conflictos. “Hay un trabajo muy profesional que muchas veces no se conoce”, señaló. No obstante, reconoció que la tarea continúa siendo extremadamente compleja.“Trabajamos con adolescentes que muchas veces provienen de contextos muy difíciles. Hay un pequeño porcentaje con situaciones realmente complicadas, vinculadas incluso a conflictos que se trasladan desde los barrios hacia los centros”, explicó.
Saavedra también reivindicó el trabajo de los funcionarios del organismo, a quienes considera uno de los principales activos del sistema. “Hay un gran valor escondido que el Uruguay no conoce”, aseguró. Recordó que cuando el Inisa se separó del Inau en 2015, los trabajadores tuvieron la posibilidad de elegir dónde continuar desarrollando su carrera. “Todos los que están hoy en el Inisa eligieron quedarse aquí. Eso habla de compromiso, de vocación y de una enorme dedicación hacia los adolescentes”, destacó.
A su juicio, la institución ha logrado consolidar un equipo profesional altamente especializado que trabaja diariamente en contextos complejos y de gran sensibilidad humana. Más allá de la gestión cotidiana, Saavedra asegura que la institución está planificando el futuro con una perspectiva de largo plazo. Su aspiración es que Uruguay se convierta en una referencia internacional en materia de rehabilitación e inclusión social adolescente. “Estamos pensando el Inisa de acá a veinte años”, afirmó.
El presidente imagina una institución capaz de mostrar al mundo un modelo exitoso de reinserción, sustentado en educación, trabajo, capacitación y acuerdos amplios entre el Estado, la sociedad y el sector privado. “Hay cosas increíbles que están pasando en el Inisa y que son poco conocidas. Durante años predominó una mirada negativa sobre la institución. Hoy estamos viendo señales muy distintas”, concluyó.
Para Saavedra, la clave está en no perder esta oportunidad histórica. Esta es una “gran oportunidad construida sobre consensos políticos, participación social” y una convicción que repite constantemente a los adolescentes que pasan por el sistema: primero, reconocer los errores, aprovechar las oportunidades y portarse bien, para no volver nunca más a la privación de libertad.

Radío y la posibilidad de un nuevo rol en el sistema penitenciario
En el sistema político comenzó a manejarse la posibilidad de que Daniel Radío, actual integrante del directorio del Inisa por el Partido Independiente, pueda ser designado como nuevo Comisionado Parlamentario para el Sistema Penitenciario, cargo que está vacante desde el alejamiento del Dr. Juan Miguel Petit. Si bien aún no existe una definición formal, el tema ha circulado en ámbitos institucionales y políticos, donde se destaca el perfil técnico y el conocimiento del sistema que posee el jerarca.
Desde el propio Inisa se valora especialmente el trabajo de Radío dentro del directorio, donde ha participado en decisiones adoptadas por unanimidad junto a representantes de distintas fuerzas políticas, en un contexto inédito de acuerdos dentro del organismo. “Es tremendamente honroso lo que le pasa a Daniel y Daniel se lo merece porque es un gran tipo, es un tipo bueno, es un tipo divertido, siempre quiere colaborar. El equipo que tiene de gente trabajando, es supercomprometido, talentoso. Daniel se merece todo lo bueno, pero por otro lado nos da un poquito de pena por todo lo bueno que está pasando en el Inisa. Entonces, en ese sentido nos da un poquito de pena”, afirmó
Inisa proyecta vender activos para generar un fondo
El Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) avanza en una estrategia de racionalización y posible venta de inmuebles con el objetivo de optimizar recursos y generar un fondo que pueda ser utilizado por futuras administraciones. El presidente del organismo, Jaime Saavedra, explicó que el directorio trabaja en el uso eficiente de los bienes del instituto, algunos de los cuales poseen alto valor inmobiliario pero ya no resultan funcionales para la tarea operativa del sistema.
En ese marco, se prevé el cierre y posterior enajenación de algunos predios, entre ellos el centro ubicado en la zona de Cufré, detrás del Nuevo Centro Shopping, una vez completado el traslado de los adolescentes allí alojados. El jerarca señaló que existe interés en el mercado por estos activos y que la venta se realizará mediante procedimientos competitivos. Saavedra sostuvo que la iniciativa forma parte de una política de gestión austera, sin pedidos de refuerzo presupuestal ni de personal, orientada a optimizar los recursos existentes. El objetivo, indicó, es que los eventuales ingresos por la venta de bienes puedan conformar un fondo para la próxima administración. “Si logramos vender esos bienes como creemos, podemos dejar recursos para el futuro”, afirmó, al destacar que la sustentabilidad financiera es clave para el funcionamiento y crecimiento del sistema de atención a adolescentes.

