El Centro Hospitalario Pereira Rossell,-unidad asistencial perteneciente a la Red Asistencial de ASSE- que comprende el Hospital Pediátrico y el Hospital de la Mujer, recibió este miércoles 5 de agosto una donación de la Embajada de la República Popular China en el marco de la conmemoración del Día de la Niñez.
La actividad, organizada por la sede diplomática, consistió en la entrega de juguetes y artículos para recién nacidos y bebés destinados a los pacientes del centro hospitalario. El encuentro contó con la presencia del Encargado de Negocios a.i. de la Embajada de China en Uruguay, Sr. He Fei, funcionarios de la misión diplomática en el país , así como autoridades del centro hospitalario.
En entrevista con Diario la R, la contadora Verónica Deluca, adjunta a la Dirección General del Hospital, señaló que para ellos es una fecha especial: «En el mes de agosto siempre tratamos de acercarnos a las familias, por ser el mes en donde se celebra el Día del Niño, siempre estar más próximo». En ese sentido, agregó que la experiencia de estar en un hospital siempre genera ansiedad, ya sea para quienes asisten a una consulta o para aquellos que están internados.

«De por sí, estar en un hospital siempre es una situación que genera estrés, ya sea que vengas a una consulta ambulatoria, a un policlínico, como fue el caso de ahora con la embajada china, que estuvimos haciendo regalos en diferentes policlínicas del Hospital Pediátrico, como también los que están internados, los niños o aquellas mamás que están pasando por un proceso que les requiere internación».
En ese contexto, Deluca afirmó que el objetivo del hospital en cuanto a la atención pediátrica es generar momentos agradables: «Siempre tratamos de humanizar la atención, de tratar de estar un poquito más cerca, de generar un momento que sea lindo y siempre un regalo es bienvenido». También se refirió a las madres que están internadas tras haber dado a luz: «Lo mismo para las mamás que continúan en nuestras instalaciones es siempre un motivo de celebrar y de estar cerca de la familia».

Agradeció a la Embajada de China por el gesto: «En nombre del Centro Hospitalario Pereira Rossell, agradecerle a la Embajada de China por acercarse, por tener este gesto tan lindo, tan noble, para los uruguayos que se atienden acá, que vienen de todo el país». Describió el juguete como «un mimo al alma» y destacó la reacción de los niños y las familias durante la entrega. «Lo vimos recién en las sonrisas de los nenes, de las niñas y de los niños que le fuimos entregando los regalos, o aquellos padres que estaban con bebés en brazos, que también recibir un regalito, de repente el niño en ese momento no se da cuenta porque es muy chiquito, pero ya fue bien recibido por mamá y papá».
Consideró que estas acciones mejoran la experiencia de estar en un hospital. En cuanto a las iniciativas del centro, detalló que se han realizado diversas intervenciones en distintos espacios para crear un entorno más amigable para los niños. «Se han hecho diferentes intervenciones en distintos lugares. El centro está siendo parte de un proyecto de modificación “Estamos realizando intervenciones en las paredes, en los vidrios, estamos pensando en un hospital modo niño». La reforma en curso -próxima a inaugurar- en el Ambulatorio de Planta Baja, que será inaugurada próximamente, incluye gama de colores en las paredes para mejorar la experiencia de los pacientes.

En el bloque quirúrgico, los niños que tienen la posibilidad de hacerlo acceden a la sala de cirugía en un autito en miniatura, cuenta Deluca. Subrayó la importancia de humanizar la atención: «Claro que sí, que todo lo que sea humanizar la atención, estar más cerca, un cuento pintado en una pared que distrae, una televisión con un motivo, con imágenes, ayuda a que se transite de una mejor forma el tiempo que estás en un hospital».
Explicó que estas medidas también contribuyen a la salud mental de los niños. En el caso de quienes van a ser sometidos a una intervención quirúrgica, es mejor contar con un entorno más lúdico y acogedor: «Son niños que cuando llegan a hacerse el procedimiento están en una condición con otra disposición a recibir el tratamiento».

Puso como ejemplo el Departamento de Imagenología, donde el resonador está tematizado como un submarino. «Ya cuando ingresan al área, podemos ver las paredes que simulan el fondo del mar, cuando ingresan al resonador, -que de por sí para un adulto ya es una experiencia que no es de las más lindas-, previo al ingreso tienen un cuento, tienen una maqueta con un resonador con una tortuguita donde ven qué es lo que le va a suceder». Como resultado, muchos tratamientos llegan a realizarse sin necesidad de anestesia, porque el niño reduce el estrés, confía y está mucho más relajado.
En el mes de agosto por suerte, se acercan muchas instituciones, relata. Agregó que durante todo el mes se organizan diferentes actividades próximas al Día del Niño. «Y por suerte siempre hay organizaciones, empresas particulares que se arriman a traer regalos.

Cooperación bilateral y profundización de la amistad
Por su parte, el encargado de negocios a.i. de la Embajada de China en Uruguay, Sr. He Fei expresó su satisfacción por poder visitar el Hospital Pereira Rossell y participar en la donación. Destacó que esta actividad es una muestra de la profunda amistad entre ambos países.
El Sr. He Fei señaló que esta iniciativa nace de la buena relación que existe entre el gigante asiático y el país rioplatense en todos los ámbitos. Asimismo añadió que la actividad realizada en en el centro hospitalario profundiza los intercambios con los niños, adolescentes: “Espero los niños de Uruguay puedan crecer sana y felizmente”
Añadió que la donación es parte de la cooperación en el área de salud y manifestó su deseo de que en el futuro se sigan profundizando las cooperaciones bilaterales en esta misma área: «Y creo que en el futuro también tenemos más oportunidades de intercambios en esta misma área».

La donación de la Embajada de China al Hospital Pereira Rossell representa un gesto de solidaridad que trasciende el valor material. Lo cual se refleja en el gesto de un regalo que puede transformar la vivencia cotidiana en un momento de alegría y distracción.
Esa sonrisa que se dibuja en el rostro de un niño o la gratitud de una madre que recibe un detalle para su bebé son evidencia de que estos actos, aunque pequeños, tienen un impacto en el bienestar emocional de quienes atraviesan procesos de salud complejos. La iniciativa también refuerza el vínculo entre la comunidad internacional y las instituciones locales, donde se evidencia que los pequeños gestos acercan a los pueblos y construyen puentes de confianza y amistad.

