Planetario

Oscar Méndez deja el Planetario: “Me voy con la conciencia tranquila”

El director del Planetario dejará el cargo tras casi 22 años de gestión, en los que encabezó el pasaje del histórico proyector de 1955 al sistema digital, amplió los públicos y convirtió la cúpula en un nuevo escenario para la ciencia, la cultura y las artes visuales.

Oscar Méndez, director del Planetario de Montevideo

Oscar Méndez dejará la dirección del Planetario de Montevideo después de casi 22 años al frente de la institución. Su último día de trabajo con público será el domingo 16 de agosto y, tras algunos días de licencia pendientes, quedará formalmente desvinculado de la Intendencia de Montevideo el 1 de septiembre.

Méndez llegó al Planetario como docente en 1995 y asumió la dirección en noviembre de 2004. En ese período encabezó una de las principales transformaciones de la institución: el pasaje del antiguo sistema de proyección, instalado en 1955, a una plataforma digital de última generación. El nuevo sistema comenzó a funcionar en diciembre de 2019 y cuenta con seis proyectores láser, resolución 8K y un domo de 18,3 metros de diámetro.

A esa renovación tecnológica se sumaron obras de restauración, mejoras de accesibilidad, seguridad y confort, además de una ampliación del equipo humano. Al momento de su salida, el Planetario cuenta con unas 21 personas en distintas áreas y recibe alrededor de 160.000 visitantes al año, según explicó Méndez en entrevista con Diario La R.

 

Del viejo proyector a la era digital

Cuando Méndez asumió la dirección, el Planetario todavía utilizaba el proyector Spitz modelo B, instalado antes de la inauguración de 1955 y que actualmente continúa conservándose por su valor patrimonial. La Intendencia lo identifica como el proyector más antiguo del mundo que permanece en funcionamiento.

Méndez recordó que uno de sus principales objetivos fue sustituir aquel sistema por una tecnología digital. En 2004, mientras participaba del concurso para acceder a la dirección, tuvo la posibilidad de recorrer planetarios europeos por invitación de instituciones españolas.

En esa recorrida conoció el desarrollo de la proyección a cúpula completa y observó los primeros sistemas que permitían generar imágenes en toda la superficie del domo. Aquella experiencia terminó de definir el objetivo que quería alcanzar en Montevideo.

“Cuando agarré la dirección del planetario, teníamos un equipo docente muy diezmado”, recordó. En ese momento había aproximadamente tres maestras, dos profesores de astronomía y otros funcionarios vinculados al área.

Para Méndez, la renovación tecnológica debía ir acompañada por una mejora de los recursos humanos. “Incluso los ‘fierros’, digamos, los aparatos, uno puede lidiar con tecnología antigua u obsoleta en la medida que tenga un buen equipo humano”, sostuvo.

Hoy el área docente está integrada por ocho personas, cuatro vinculadas a la enseñanza primaria y cuatro a secundaria. El equipo incluye docentes especializados en astronomía y divulgación científica, tres licenciados en astronomía y dos personas con maestrías en esa disciplina.

A ese grupo se suman cuatro personas dedicadas al diseño y el arte, con tareas de imagen, video y sonido; cinco funcionarios en la recepción; personal de mantenimiento edilicio, eléctrico y electrónico; y una bibliotecóloga. En total, Méndez señaló que se conformó un equipo de unas 21 personas altamente calificadas.

Planetario de Montevideo

160.000 personas al año

La mejora del equipo tuvo como objetivo ampliar la capacidad de producción y el alcance de las actividades. El Planetario cuenta con una sala de 157 butacas y recibe unas 160.000 personas al año.

Méndez comparó esa cifra con la capacidad de otros espacios culturales de Montevideo y destacó el uso intensivo de la sala. El Planetario funciona prácticamente todos los días y reserva los lunes para tareas de mantenimiento y producción.

La institución recibe principalmente a estudiantes de escuelas, liceos, UTU y otras instituciones educativas. Más de la mitad de quienes concurren pertenecen a ese público.

También llegan estudiantes de formación docente, grupos universitarios y alumnos de academias militares. A ese público se suma el general que concurre a las funciones de los viernes, sábados y domingos.

 

Recitales y producciones digitales

La incorporación del sistema digital también modificó la oferta de la institución. Además de las funciones de divulgación científica, el Planetario comenzó a recibir recitales, obras de teatro y otras actividades culturales.

La nueva tecnología permitió, además, acceder a producciones digitales realizadas en otros países y comenzar a producir contenidos propios.

El Planetario ingresó oficialmente a la era digital el 21 de diciembre de 2019, después de dos años de obras. El sistema fue provisto por la empresa francesa RSA-Cosmos y cuenta con seis proyectores láser y una resolución de 8K.

Méndez destacó que desde la inauguración del sistema digital se realizaron alrededor de cinco producciones.

Una de las primeras fue Uruguay Antártico, de Leo Scaroni, sobre la Base Antártica Artigas. En 2025 se produjo 70 años bajo las estrellas, una obra dedicada a la historia del Planetario. También se produjo Darnauchans bajo la noche, una propuesta basada en la obra de Eduardo Darnauchans, concebida por Víctor Cunha y Marita Fornaro.

Otra producción fue Uruguay en órbita, realizada por la Fundación Universo, que aborda la fabricación de satélites y componentes de satélites en Uruguay y recoge testimonios de técnicos vinculados a esa actividad.

El próximo estreno será Buitres: Nido de espinas, una producción realizada especialmente para el formato planetario a partir de canciones del último disco de Buitres. Méndez explicó que la idea inicial era realizar una audición del disco bajo las estrellas, pero que el proyecto cambió después de que la banda conociera el trabajo audiovisual desarrollado para Darnauchans bajo la noche.

El estreno está previsto para el 14 de agosto y las funciones serán con entrada paga hasta diciembre, con la intención de recuperar parte del costo de producción. Posteriormente, los productores cederían la obra al Planetario para su exhibición gratuita.

Espectáculo Harmonía planetaria junto a la Filarmónica de Montevideo

Un nuevo espacio para artistas visuales

La transformación tecnológica también generó un circuito de artistas visuales que comenzaron a utilizar la cúpula del Planetario como soporte para sus obras.

Méndez mencionó las experiencias vinculadas al festival EXIT, trabajos realizados por estudiantes y docentes de la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático, talleres de artistas extranjeros y el primer Montevideo Fulldome Festival, organizado por artistas visuales uruguayos.

Ese movimiento también llegó a los espectáculos musicales. El Planetario comenzó a recibir conciertos acompañados por diseños visuales creados específicamente para la cúpula.

Entre los ejemplos mencionados estuvieron una presentación de Papina de Palma con diseño visual de Renata Sierra, un próximo concierto de Alfredo Changa y futuras presentaciones de Carlos Casacuberta.

“Esto quizá es de las cosas que me quedan más que me dan más satisfacción”, afirmó Méndez.

A su entender, el proceso dejó al Planetario con una tecnología de primer nivel, y con nuevas posibilidades para productores, músicos y artistas visuales.

“Me voy con la conciencia tranquila que puedo dedicarme a otra cosa que el Planetario tiene mucho futuro”, agregó.

 

Una salida con balance positivo

Méndez evitó hablar de “legado” porque consideró que simplemente cumplió con el trabajo para el que fue contratado. “Me quedo contento que dejo al Planetario mejor situación de la que lo recibí, no se trata de un legado en el sentido de que fue mi trabajo, es para lo que me pagan”, afirmó.

De todos modos, reconoció que se retiraba satisfecho con el resultado de su gestión y que, al hacer una autocrítica, entendía que el saldo era positivo.

También admitió que algunas decisiones las habría tomado de otra manera. Esas consideraciones, explicó, ya fueron transmitidas a la persona que quedará a cargo de manera interina.

La sucesora será la profesora Cecilia Betancourt, integrante del propio Planetario y responsable de buena parte de las tareas administrativas. Méndez explicó que Betancourt es profesora de Matemática, tiene formación en gestión cultural y se desempeña como encargada de unidad en el área administrativa. “Creo que tiene las condiciones para encarar la tarea mejor que yo”, afirmó.

Betancourt quedará al frente de forma interina hasta que se realice el concurso correspondiente para definir a la persona que ocupará la dirección de manera definitiva.

Oscar Méndez, director del Planetario de Montevideo

La divulgación científica como derecho

A pocos días de dejar el cargo, Méndez sostuvo que el principal desafío para el futuro será continuar entendiendo la divulgación científica como parte del acceso a la cultura.

Para Méndez, la ciencia forma parte inseparable de ese acceso y la cultura constituye un derecho humano. El objetivo, sostuvo, no pasa únicamente por transmitir conocimientos sobre astronomía, sino por brindar herramientas para comprender el mundo.

“Lo que hay atrás es el poder del conocimiento y el ser escéptico en el buen sentido, no tragarse explicaciones mágicas en ningún terreno de la vida”, expresó.

A su entender, esa capacidad de cuestionar y comprender es también una herramienta para la ciudadanía. “Entonces independientemente de si el sol está a equidistancia o si los anillos de Saturno se formaron por tal cosa”, explicó, el objetivo final está en generar conocimiento y herramientas para las personas. “Y eso en definitiva creo que es lo más importante”, concluyó.

 

El momento en que el proyecto estuvo a punto de caerse

Méndez recordó que uno de los momentos más difíciles de su gestión ocurrió cuando el proyecto del Planetario Digital, que había presentado a los candidatos a la Intendencia durante la administración de Ana Olivera, fue incorporado por Daniel Martínez al Fondo Capital, que contemplaba inversiones por unos US$250 millones.

La iniciativa finalmente no prosperó luego de que un edil de la oposición votara en contra 24 horas antes de su aprobación. El proyecto volvió a tener una oportunidad cuando la Intendencia destinó US$57 millones ahorrados a nuevas inversiones y el Planetario fue seleccionado.

Tras tres años de trabajo, el edificio cerró en diciembre de 2017 y reabrió el 21 de diciembre de 2019. La obra insumió dos años y 14 días y tuvo un sobrecosto de apenas US$10.000 sobre una inversión de unos US$ 2 millones.

“Sin duda tener esa tecnología construida con un equipo multidisciplinario que no le envidia nada a ningún planetario de la región”, sostuvo Méndez al señalar uno de los principales logros de su gestión.

 

 

Fotos: Intendencia de Montevideo

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Cultura