La Rendición de Cuentas queda en manos de Cabildo Abierto

Manini Ríos anunciará este jueves la posición de su partido junto a los diputados Perrone y Pérez Bonavita; en el Frente Amplio esperan conseguir los dos votos cabildantes.

Manini Ríos participa hoy de una conferencia de prensa para anunciar la posición de Cabildo Abierto.

La Rendición de Cuentas ingresó en las últimas horas en la zona de mayor incertidumbre política desde que comenzó su tratamiento parlamentario. Con la Coalición Republicana ratificando que no acompañará el proyecto en general y el Frente Amplio sin mayoría propia en el Plenario de Diputados, todas las miradas están puestas ahora en Cabildo Abierto. La definición del partido liderado por Guido Manini Ríos se conocerá este jueves, cuando el senador comparezca en conferencia de prensa junto a los diputados Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita. La decisión de los dos representantes cabildantes resultará determinante para que el gobierno consiga aprobar en general el proyecto de Rendición de Cuentas.

La incertidumbre es particularmente importante porque, hasta el momento, Cabildo Abierto no ha explicitado públicamente si acompañará la iniciativa. Según supo Diario La R, hasta anoche, en el Frente Amplio reconocen que no cuentan con certezas, aunque mantienen la expectativa de obtener los dos votos.

La presidenta de la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, Sylvia Ibarguren, lo expresó con claridad a este medio. “Hoy no tenemos ninguna certeza de que vayan a estar esos dos votos para la Rendición de Cuentas. Yo estoy esperanzada en que sí” dijo.

La legisladora sostuvo que las negociaciones continuarán “hasta el último momento” y defendió la necesidad de alcanzar acuerdos sobre una iniciativa que, según afirmó, contiene más coincidencias que diferencias entre las distintas bancadas.

La aritmética parlamentaria explica la tensión. El Frente Amplio cuenta con mayoría en la comisión, pero no la tiene en el Plenario. La Coalición Republicana resolvió votar en contra del proyecto en general, aunque durante el trabajo en comisión acompañó numerosos artículos. Identidad Soberana también anunció que no respaldará la iniciativa. Por eso, Cabildo Abierto aparece como la pieza que puede inclinar la balanza.

Hay incertidumbre en el gobierno y en el FA sobre si el próximo lunes estarán los votos en diputados.

La preocupación por Pérez Bonavita

Dentro de la bancada oficialista existe además una atención especial sobre la posición que adoptará la diputada Silvana Pérez Bonavita.

Aunque la decisión que anuncie Cabildo Abierto será colectiva, fuentes políticas señalaron que el voto de la legisladora es seguido con particular interés por el oficialismo, debido a que una eventual diferencia entre los representantes cabildantes podría modificar el escenario previsto. Hasta ahora, tanto Pérez Bonavita como Álvaro Perrone han mantenido una posición abierta mientras se analizaban las propuestas y se desarrollaban contactos políticos.

El propio Manini Ríos mantuvo días atrás una reunión con el presidente Yamandú Orsi, ante quien presentó una serie de planteos destinados a modificar algunos aspectos de la Rendición. Entre las propuestas formuladas por Cabildo Abierto figura la creación de un impuesto transitorio a bancos comerciales y administradoras de crédito. El ministro de Economía, Gabriel Oddone, consideró que algunos de los planteos son “contemplables”, aunque aclaró que deberían ser canalizados mediante una ley específica y ratificó que el Poder Ejecutivo no enviará un mensaje complementario a la Rendición.

Por su parte, el Frente Amplio intenta mostrar que el trabajo parlamentario permitió construir acuerdos pese a la distancia política existente entre gobierno y oposición. La Rendición fue analizada durante 35 días en comisión. Por allí pasaron más de 30 organismos públicos, unas 60 organizaciones de la sociedad civil y alrededor de 20 sindicatos y gremios.

Según Ibarguren, 96 de los 365 artículos fueron acompañados por legisladores de la oposición. El dato es utilizado por el oficialismo para sostener que existe un espacio de coincidencia importante alrededor de varias de las políticas incluidas en el proyecto.

“Creo que tenemos más coincidencias que diferencias”, afirmó la diputada, quien destacó además el clima de trabajo durante el tratamiento. La aprobación en general, sin embargo, fue respaldada únicamente por el Frente Amplio.

Para Ibarguren, la diferencia entre el voto general y el respaldo a artículos concretos no debería impedir la búsqueda de acuerdos.

La legisladora también defendió la arquitectura de la Rendición y sostuvo que el gobierno realizó un ejercicio de reasignación de recursos, reduciendo un 5% los gastos de funcionamiento, revisando partidas vinculadas con misiones y protocolos y detectando vacantes que llevan 15 o 20 años sin ser ocupadas. “Estamos haciendo lo que muchas veces es reclamado por la oposición: gastar mejor”, señaló.

La discusión por las políticas sociales

Uno de los puntos centrales de la discusión es la creación de un sistema de transferencias unificadas destinado inicialmente a hogares con niños de 0 a 3 años en situación de alta vulnerabilidad.

Ibarguren cuestionó la posibilidad de que, en caso de no aprobarse la Rendición, estas políticas sean implementadas mediante leyes separadas o utilizando refuerzos presupuestales. “No es verdad que se puede hacer esto mismo por ley”, afirmó.

Según explicó, una política pública de carácter permanente debe quedar incorporada al presupuesto y contar con una asignación de recursos clara. Los refuerzos presupuestales, sostuvo, están previstos para situaciones de emergencia o contingencia y no para financiar políticas que se proyectan durante varios años. “Todo lo que va por el lado del refuerzo presupuestal es de muchísimo menor transparencia”, afirmó.

La discusión es relevante porque la oposición sostiene exactamente lo contrario: que varias de las iniciativas incluidas en la Rendición podrían ser aprobadas por separado si el proyecto fracasa en el Plenario.

Abdala: “No sería ninguna tragedia”

Desde la oposición, el diputado nacionalista Pablo Abdala defendió la decisión de la Coalición Republicana de votar en contra de la Rendición en general. El legislador explicó que la diferencia entre el voto general y el voto artículo por artículo responde a que la Rendición implica, en su primer artículo, la aprobación de las cuentas presentadas por el Poder Ejecutivo. Para Abdala, la oposición considera que esas cuentas no son satisfactorias y por eso debe votar negativamente en general, aunque pueda acompañar disposiciones puntuales que considera positivas.

“Interpretar que porque la oposición votó varios de los artículos hay una contradicción porque no votamos en general es erróneo”, sostuvo.

El diputado recordó además que existen antecedentes de Rendiciones de Cuentas que no fueron aprobadas y mencionó especialmente el caso de 1986, durante el primer gobierno de Julio María Sanguinetti.

A su entender, un eventual rechazo de la Rendición no provocaría una crisis institucional. “No sería ninguna tragedia”, afirmó, al sostener que algunas de las medidas que el gobierno considera prioritarias podrían ser aprobadas mediante proyectos separados.

Entre ellas mencionó el incremento de las asignaciones destinadas a la infancia y la incorporación de 300 policías. Según Abdala, el gobierno podría presentar leyes específicas para esas medidas y, en el caso de las asignaciones, incluso ya tendría identificadas las fuentes de financiamiento. El legislador también sostuvo que los 300 policías podrían ser incorporados mediante mecanismos contractuales, aunque aclaró que ello no equivaldría a la creación de cargos presupuestados.

Mientras el sistema político espera la decisión de Cabildo Abierto, la Cámara de Diputados ya definió el cronograma para el tratamiento.

La discusión comenzará el lunes 17 a las 9 de la mañana y el plazo constitucional vence el viernes 21 a las 12:59.

El primer día estará concentrado en la discusión general y la votación podría extenderse hasta la madrugada del martes. Si el proyecto consigue los votos necesarios, comenzará entonces la discusión en particular, artículo por artículo, en jornadas que pueden transformarse en maratónicas. El escenario más complejo para el oficialismo sería que Cabildo Abierto no acompañara la Rendición. En ese caso, el Frente Amplio debería asumir el rechazo de su principal instrumento anual de revisión de las cuentas públicas y analizar qué mecanismos utilizar para impulsar las políticas incluidas en el proyecto.

Ibarguren, sin embargo, considera difícil que ese escenario termine concretándose. “Me cuesta creer que vayamos a quedarnos sin Rendición”, afirmó, y sostuvo que una situación de esas características “no es buena para nadie”, incluida la oposición. La diputada reconoció que se trata de una situación novedosa, porque hace mucho tiempo que un partido de gobierno no enfrenta una Rendición de Cuentas sin contar con mayoría propia en la Cámara de Diputados.

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