Como se esperaba, el proyecto de Rendición de Cuentas se aprobó este martes en Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de la Cámara de Diputados con los votos del Frente Amplio, aunque el oficialismo mantiene abierta la negociación política para intentar conseguir en el plenario los votos que le permitan aprobar el proyecto.
La presidenta de la Comisión, la diputada frenteamplista Sylvia Ibarguren, fue categórica al señalar que el partido “sigue jugándose” y que el oficialismo no descarta ningún escenario. Aunque la Coalición Republicana ha adelantado su rechazo al proyecto en términos generales, el hecho de que la oposición haya acompañado aproximadamente 200 artículos durante el tratamiento en comisión es utilizado por el Frente Amplio como una señal de que todavía existe margen para negociar.
El proyecto fue votado en general durante la mañana del martes con 10 votos a favor, correspondientes al Frente Amplio, sobre 18 legisladores presentes. Posteriormente, la Comisión avanzó durante toda la jornada en la consideración de los diferentes incisos y culminó su trabajo sobre las 17 horas. Con la aprobación en Comisión, el proyecto quedó en condiciones de ser remitido al plenario de la Cámara de Diputados. El momento exacto en que comenzará su tratamiento en sala será definido este miércoles en la coordinación interpartidaria. El plazo para alcanzar acuerdos vence el 17 de agosto, fecha límite de los 45 días que tiene la Cámara para analizar el proyecto.
Ibarguren destacó especialmente el trabajo realizado durante los 35 días de análisis del proyecto y sostuvo que el tratamiento se desarrolló en un “muy buen clima de respeto, de tolerancia, de intercambio de ideas” y con una “profunda información” aportada por los diferentes organismos e incisos que comparecieron ante los legisladores.
Pero, por encima de la discusión artículo por artículo, la presidenta de la comisión puso el foco en un dato político que el oficialismo considera relevante: aproximadamente 200 artículos fueron acompañados por legisladores de la oposición. “Estamos hablando de más de la mitad de la cantidad de artículos que tiene el proyecto de Rendición de Cuentas”, señaló.
Para Ibarguren, ese nivel de coincidencia permite mantener “la expectativa” y “la esperanza” de que finalmente pueda aprobarse la Rendición de Cuentas.
La legisladora explicó que el proyecto tiene cuatro grandes ejes temáticos: la modificación del sistema de transferencias, con una unificación de partidas y un incremento significativo de los montos; el fortalecimiento de los recursos destinados al Ministerio del Interior y otros organismos vinculados al Plan de Seguridad Pública; la atención de la situación de las personas en calle; y recursos incrementales para la educación.
A juicio de la diputada, buena parte de esos objetivos cuenta con un nivel de acuerdo que trasciende al oficialismo. “Todo el sistema político está de acuerdo con que hay que mejorar y hay que dotar de mayores recursos” a esas áreas, sostuvo.
Ese es precisamente uno de los argumentos con los que el Frente Amplio pretende mantener abierta la puerta de la negociación durante los próximos días.

La negociación sigue abierta
La discusión central, sin embargo, continúa siendo política: el Frente Amplio necesita encontrar apoyos adicionales para superar la votación en el plenario de Diputados, donde no cuenta con mayoría propia.
Ibarguren aseguró que el oficialismo no da por descartada ninguna posibilidad. “Nosotros no descartamos nada hasta el último momento. Este partido sigue jugándose”, afirmó.
La diputada reconoció que la posición adoptada por la oposición es conocida, pero remarcó que el Frente Amplio continuará trabajando para conseguir los votos necesarios. “Tenemos que seguir trabajando para conseguir los votos”, afirmó, al tiempo que señaló que existen negociaciones “a distintos niveles”.
La situación incluye conversaciones con Cabildo Abierto, fuerza que puede convertirse en un actor determinante para el futuro del proyecto. No obstante, Ibarguren confirmó que también existen contactos entre integrantes del Poder Ejecutivo y dirigentes de ese partido, pero también remarcó que las conversaciones se desarrollan dentro del Parlamento.
“No sabría decirte quién encabeza. Estamos haciendo negociaciones a distintos niveles”, señaló. Según explicó, existe una conversación entre el Poder Ejecutivo y algunos integrantes de Cabildo Abierto, pero “desde el día uno” también hubo negociaciones en el Parlamento.
El escenario no se limita, por tanto, a una eventual negociación entre el gobierno y Cabildo Abierto. El oficialismo pretende mantener abiertos los canales con distintos sectores y legisladores opositores.
La propia Ibarguren sostuvo que el posicionamiento temprano de la Coalición Republicana complicó las posibilidades de negociación. Según explicó, apenas dos días después de iniciado el tratamiento parlamentario la coalición fijó una posición sobre el proyecto, lo que “obviamente” limitó el margen para negociar.
De todas formas, aseguró que el Frente Amplio mantuvo el diálogo con integrantes de la comisión durante todo el proceso.
Uno de los asuntos que todavía requiere una definición es el mecanismo para evitar la supresión de determinados cargos prevista en el proyecto. Ibarguren señaló que se trabaja en modificaciones y que es prácticamente un hecho que habrá una “reversión” de esa situación, aunque aclaró que todavía no conoce de dónde surgirán exactamente los recursos o la solución técnica.
Los principales sustitutivos y aditivos, explicó, serán presentados en el plenario, siempre que el proyecto consiga superar la instancia de votación.
Otro de los puntos de discusión es la propuesta opositora de separar la unificación de determinadas partidas de la Rendición de Cuentas y aprobarla mediante una ley específica.
Ibarguren reconoció que existen aspectos técnicos sobre los que no tiene conocimiento en profundidad, pero señaló que, de acuerdo con los intercambios mantenidos, sería posible avanzar por esa vía en la unificación de partidas. Lo que no podría hacerse por esa alternativa, según sostuvo, es dotarlas de los recursos incrementales que el Poder Ejecutivo pretende incorporar mediante la Rendición.
A esto agregó una consideración política y presupuestal: para el Frente Amplio, recurrir a mecanismos de refuerzo por fuera de la Rendición podría dejar el gasto en una zona “difusa y gris”.
“Nosotros creemos que tenemos que tender como Poder Legislativo a que todo lo que tiene que ver con lo presupuestario sea lo más transparente posible”, afirmó.

