Durante la histórica sequía que azotó a Uruguay en 2023, el embalse de Paso Severino, en el departamento de Florida, ofreció un paisaje inesperado. El fotógrafo Ernesto Ryan llegó hasta la reserva para documentar los efectos de la falta de agua y se encontró con un fenómeno sorprendente. Se trataba de grandes extensiones de suelo y vegetación cubiertas por una densa trama de telas de araña. El embalse, casi completamente seco, se había transformado en un verdadero “río de seda”.
La imagen llamó la atención del periodista Leo Lagos, quien contactó a investigadores del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente (IICB) Estable y de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República. Un equipo científico se desplazó al lugar para estudiar el episodio y tratar de explicar qué había detrás de aquella concentración masiva. Según informó el IICB los investigadores colectaron 196 arañas pertenecientes a cuatro familias. El 94% de los ejemplares correspondía a la familia Linyphiidae, un grupo de pequeñas arañas tejedoras. La especie más abundante fue Laminacauda montevidensis, con 178 individuos. Esta araña, ya citada previamente para Uruguay, dominó claramente la escena. La investigación, publicada en la revista Arachnology, fue realizada por Paulina Pintos, Diego Cavassa, Nadia Kacevas, Verónica Gonnet, Marcelo Casacuberta, Anita Aisenberg y Manuel Cajade.
Según informó el Instituto Clemente las hipótesis principales es que estas arañas aprovecharon el nuevo ambiente expuesto tras el descenso del nivel del embalse. Las Linyphiidae son expertas en dispersarse por el aire mediante un mecanismo llamado ballooning. Se elevan sobre las puntas de sus patas, levantan el abdomen y liberan hilos de seda que el viento transporta. De esta forma pueden colonizar rápidamente áreas recientemente disponibles. Otra explicación posible es que se desplazaron hacia las zonas más bajas y húmedas, donde las condiciones de humedad y alimento eran mejores. De hecho, la mayor cantidad de individuos se registró precisamente en esos sectores.
El fenómeno resulta aún más interesante porque ocurrió en pleno invierno, señalaron los investigadores. Laminacauda montevidensis suele dispersarse y reproducirse principalmente en primavera y verano, por lo que su presencia masiva en esa época del año podría estar ligada a las condiciones climáticas excepcionales de la sequía.
Aunque en Uruguay ya se habían registrado concentraciones masivas de telas de araña, los casos anteriores estuvieron asociados sobre todo a inundaciones y a arañas de la familia Lycosidae. El episodio de Paso Severino aporta un nuevo ejemplo de cómo distintas comunidades de arañas responden a cambios ambientales extremos.

