El Ministerio de Relaciones Exteriores y Antel dieron este miércoles un nuevo paso en el proceso de transformación digital de los servicios consulares uruguayos con la firma de un Acuerdo Marco de Cooperación Estratégica Interinstitucional, que incorpora también a ITC (empresa de consultoría, tecnología y gestión de proyectos del Grupo Antel) y que tendrá como uno de sus principales proyectos el desarrollo del denominado “Consulado Digital”.
El entendimiento busca aprovechar las capacidades tecnológicas de Antel y de ITC para diseñar, desarrollar, implementar y mantener plataformas digitales destinadas a modernizar los servicios que la Cancillería brinda tanto a los uruguayos residentes en el país como, especialmente, a quienes viven en el exterior.
Durante el acto, realizado en el edificio Joaquín Torres García del Ministerio de Relaciones Exteriores, el canciller Mario Lubetkin destacó que la transformación tecnológica constituye una necesidad que Uruguay no puede postergar y sostuvo que los atrasos en esta materia tienen consecuencias tanto políticas como concretas para los ciudadanos.
“Si nosotros no nos poníamos al día desde el punto de vista tecnológico, los atrasos nos iban a costar políticamente, le iban a costar al ciudadano”, afirmó.
El ministro explicó que, al asumir la conducción de la Cancillería en marzo del año pasado, encontró la necesidad de acelerar ese proceso y avanzar hacia una nueva etapa en los servicios que reciben los uruguayos en el exterior. El proyecto de Consulado Digital aparece como uno de los primeros resultados concretos que se pretende alcanzar a partir del convenio. La iniciativa apunta a facilitar el acceso a diferentes trámites consulares mediante herramientas digitales, reduciendo desplazamientos, tiempos de espera y costos operativos.
Lubetkin sostuvo que el objetivo es avanzar hacia “mayor accesibilidad, mayor rapidez” y reducir los tiempos y costos de los trámites que realizan los ciudadanos.
El proyecto estará acompañado por otras herramientas y áreas de trabajo. Entre ellas fueron mencionadas la identidad digital, la firma digital, la modernización de los sistemas electrónicos, la infraestructura tecnológica, la transferencia de centros de datos y la ciberseguridad.
Un socio tecnológico
El presidente de Antel, Alejandro Paz, destacó durante la presentación que el acuerdo permite profundizar el proceso por el cual la empresa pública pasó de ser concebida exclusivamente como una compañía de telecomunicaciones a convertirse también en un actor tecnológico capaz de desarrollar soluciones para otros organismos estatales.
Paz señaló que Antel aportará herramientas vinculadas a la firma digital y a los servicios en la nube, pero destacó especialmente el objetivo de acercar la tecnología a los ciudadanos. El vicepresidente de la empresa, Pablo Álvarez, explicó que las conversaciones con Cancillería comenzaron aproximadamente a mediados del año pasado, cuando desde el Ministerio se plantearon dificultades vinculadas principalmente con equipamiento. A partir de ese intercambio, según relató, surgió la posibilidad de ampliar la cooperación y utilizar las capacidades de Antel para atender otros desafíos tecnológicos de la Cancillería.
Álvarez definió a Antel como un “socio estratégico y habilitador tecnológico” del Estado, con la posibilidad de trabajar junto a diferentes organismos en la búsqueda de soluciones para problemas que durante años estuvieron condicionados por las limitaciones de acceso a determinadas tecnologías. El convenio permitirá además trabajar como grupo Antel, incorporando las capacidades de ITC para proyectos de mayor complejidad. Para la empresa estatal, el acuerdo tiene una segunda dimensión estratégica: la posibilidad de utilizar la experiencia acumulada en Uruguay para proyectar servicios y soluciones tecnológicas hacia otros mercados de la región.
El componente internacional fue destacado especialmente por Álvarez y por el gerente general de ITC, Alejandro Lemos. La cooperación con Cancillería permitirá que las soluciones desarrolladas tengan potencial para ser utilizadas en otros países, aprovechando la red diplomática uruguaya como una plataforma de proyección internacional. Lemos sostuvo que para ITC el acuerdo constituye una oportunidad para aportar experiencia en gestión, diseño y transformación digital y acompañar los primeros pasos del Consulado Digital.
Lubetkin explicó que una de las señales que impulsaron el proyecto surgió del contacto directo con los representantes diplomáticos uruguayos. Cuando la Cancillería comenzó a organizar reuniones con embajadores y cónsules de todo el mundo, el Ministerio utilizó instalaciones de Antel para desarrollar esos encuentros y mantener una comunicación adecuada con los representantes. Según el canciller, esas instancias permitieron confirmar una demanda concreta: los uruguayos que viven en el exterior y quienes viajan fuera del país requieren servicios consulares con mayores niveles de seguridad y desarrollo tecnológico. “Había que pasar a otra fase”, sostuvo Lubetkin, al referirse a las demandas planteadas por los funcionarios consulares.

Trascender al gobierno actual
El canciller insistió en que el proceso debe pensarse con una perspectiva de largo plazo y no únicamente como un conjunto de proyectos para los próximos dos o tres años. La transformación digital, sostuvo, debe convertirse en una política permanente del Estado.
Desde esa perspectiva, el acuerdo entre Cancillería, Antel e ITC busca articular capacidades que hasta ahora se encontraban distribuidas entre diferentes organismos y ponerlas al servicio de una política común de modernización. La firma digital, la identidad digital, la nube, los centros de datos y la ciberseguridad aparecen como componentes de una arquitectura destinada a que el ciudadano pueda resolver cada vez más trámites sin necesidad de concurrir físicamente a una oficina.
Para Lubetkin, el desafío consiste en que los servicios públicos digitales también puedan funcionar “desde el exterior”, superando la frontera física del territorio uruguayo.
El canciller resumió el espíritu del acuerdo en cuatro conceptos: digitalización, innovación, eficiencia y servicios públicos accesibles para los ciudadanos. Pero agregó una quinta dimensión: la internacionalización.
La red de embajadas y consulados no solamente será destinataria de las nuevas herramientas, sino que también podrá contribuir a difundir las capacidades tecnológicas desarrolladas por Uruguay. “Vamos al mundo porque el mundo es parte de nosotros”, afirmó Lubetkin.
Durante su intervención, el canciller sintetizó los beneficios esperados para cada institución.
Para el Ministerio de Relaciones Exteriores, el acuerdo representa eficiencia y modernización. Para Antel, implica posicionamiento, experiencia y nuevas oportunidades de negocios. Para ITC, supone oportunidades comerciales, experiencia y acceso institucional al escenario internacional.
Estados Unidos pausa citas para visas de inmigrante
El canciller Mario Lubetkin fue consultado este miércoles sobre la decisión del gobierno de Estados Unidos de modificar temporalmente la programación de entrevistas para visas de inmigrante en su red mundial de embajadas y consulados.
El Departamento de Estado confirmó que las citas serán ajustadas para permitir una capacitación global de funcionarios consulares sobre nuevos procedimientos de evaluación de los solicitantes. El organismo no estableció por ahora una fecha definitiva para la normalización del sistema y señaló que los consulados comunicarán directamente cualquier modificación a quienes tengan entrevistas programadas.
La medida generó preocupación internacional, aunque es importante precisar que la suspensión comunicada refiere a visas de inmigrante, es decir, aquellas vinculadas a la residencia permanente, y no supone una paralización general de las visas de turismo y negocios.
Lubetkin recordó que Uruguay había sido incluido anteriormente entre los 75 países afectados por restricciones estadounidenses para la expedición de determinadas visas de inmigrante. Sin embargo, señaló que una jueza federal estadounidense suspendió posteriormente esa política.
El canciller afirmó que, tras ese fallo, los ciudadanos uruguayos recuperaron la posibilidad de tramitar sus visas sin aquella restricción específica. La decisión judicial anuló la política que suspendía la expedición de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, aunque el gobierno estadounidense podría continuar litigando el asunto.

