El virus del Nilo Occidental (VNO) ha causado la segunda muerte de la temporada 2026 en Andalucía. Un hombre de 89 años, residente en Guadalema de los Quintero en Sevilla y con patologías previas, falleció tras ser diagnosticado de meningoencefalitis provocada por el virus. Permanecía ingresado desde el 24 de agosto en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
La primera víctima se registró el 5 de agosto. Un vecino de Dos Hermanas, de 82 años y también con enfermedades previas. Ambas muertes se concentran en la provincia de Sevilla, la más afectada por el brote.
Según datos de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, hasta finales de agosto se habían confirmado al menos 54 casos humanos de fiebre del Nilo Occidental en la comunidad algunas actualizaciones posteriores elevaron la cifra a 55-59. De ellos, 37 presentaron formas leves y 17 desarrollaron enfermedad neuroinvasiva grave, entre las que se incluyen los dos fallecidos. Cuatro pacientes permanecían hospitalizados, mientras el resto evolucionaba de forma favorable.
El virus, transmitido principalmente por la picadura de mosquitos del género Culex infectados, circula de forma habitual en aves y puede saltar a humanos y équidos. La mayoría de las infecciones en personas son asintomáticas o leves (fiebre, dolor de cabeza, malestar), pero en un pequeño porcentaje especialmente en mayores y personas con problemas de salud previos puede derivar en meningitis, encefalitis o meningoencefalitis, con riesgo de secuelas o muerte.
La Junta mantiene en situación de alerta a unos 27-30 municipios, un distrito y una pedanía, la mayoría en Sevilla, aunque también hay zonas afectadas en Huelva, Cádiz, Málaga, Jaén y Almería. Entre las localidades más afectadas figuran Villamanrique de la Condesa, Dos Hermanas, Coria del Río, La Puebla del Río y Aznalcázar. Las autoridades han intensificado los tratamientos larvicidas y adulticidas, el uso de drones en arrozales y zonas húmedas, y la vigilancia en mosquitos, aves y caballos.
Hasta el momento se han realizado más de 560 estudios de laboratorio para descartar la infección y se han analizado más de un centenar de casos de meningitis víricas. Las recomendaciones sanitarias se centran en evitar las picaduras: uso de repelentes, ropa de manga larga y pantalones largos al atardecer y anochecer, mosquiteras en ventanas y eliminación de agua estancada en patios y jardines.
El virus del Nilo Occidental se ha consolidado como una enfermedad endémica en el sur de España en los últimos años, favorecida por el calor, las zonas húmedas y la proliferación de mosquitos. Aunque no existe vacuna para humanos ni tratamiento antiviral específico, el diagnóstico precoz y el control vectorial permiten reducir el impacto. Las autoridades andaluzas continúan el seguimiento estrecho de la situación mientras avanzan las semanas de mayor actividad del mosquito.

