El proyecto de planta de hidrógeno verde que HIF Global planea instalar en Paysandú, considerado una de las mayores inversiones privadas de la historia uruguaya, con un monto superior a los 5.000 millones de dólares, continúa sin concretarse al ritmo esperado. El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, reconoció ante senadores que el proceso “va más lento” de lo anticipado, aunque subrayó que el Poder Ejecutivo hace “todos los esfuerzos” para facilitarlo.
Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, legisladores de la oposición consultaron al ministro sobre varios megaproyectos que permanecen en etapa de maduración sin cerrarse. Oddone vinculó la demora a factores externos como la incertidumbre global, costos de financiamiento distintos a los proyectados y la falta de una demanda plenamente definida, especialmente desde Europa, principal mercado potencial. También mencionó el regreso de políticas favorables a los combustibles fósiles en Estados Unidos como un elemento que agrava el escenario.
El titular de Economía afirmó que UTE, el Ministerio de Industria, el de Ambiente y el de Economía trabajan para destrabar el emprendimiento. Sin embargo, advirtió que si finalmente no prospera, no debería atribuirse a “responsabilidad o torpeza” de la gestión oficial. Garantizó que el gobierno otorgará “todas las facilidades que sean necesarias” para que avance, pero recordó que algunos factores escapan al control estatal.
En paralelo, el tema volvió a ocupar la agenda política por las declaraciones del presidente Yamandú Orsi de la semana pasada. Tras una visita a Guichón, el mandatario celebró como “buena noticia” que se hubiera retirado una denuncia penal presentada en Argentina contra la instalación de la planta. La afirmación fue desmentida por actores del país vecino.
La fiscal federal argentina Josefina Minatta aseguró que la causa no fue retirada y que permanece abierta mientras Uruguay no informe con detalle el impacto ambiental del proyecto. El municipio de Colón, por su parte, aclaró que nunca presentó una denuncia penal, sino una solicitud de acceso al expediente.
El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, reconoció este lunes que “hubo una confusión” en las palabras del presidente. Explicó que Orsi se refería a reclamos vinculados a la ubicación original de la planta, prevista cerca del río Uruguay frente a Colón, que generaban cuestionamientos por posible impacto visual. Tras el cambio de emplazamiento a un predio industrial de Ancap, esos reclamos de los gobiernos argentino y provincial fueron levantados. Sánchez distinguió esa situación de la denuncia judicial presentada por sectores políticos argentinos, que sigue su curso y se centra en eventuales daños ambientales.
El senador nacionalista Sebastián Da Silva calificó el episodio como “un nuevo papelón” del presidente y de su entorno de asesores. Criticó la improvisación en asuntos internacionales, que consideró los más delicados de un gobierno, y señaló que el error expone una inversión que Uruguay debería promover en un contexto de economía estancada.

