En el marco de las actividades desarrolladas dentro del programa CIPCC, se desarrolló el simposio “Pensamiento del Presidente Xi Jinping sobre la gobernación y administración” a cargo del Prof. Xu Shicheng del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias Sociales de China.
El encuentro permitió acercar a los comunicadores latinoamericanos a algunos de los conceptos que, desde la perspectiva china, explican las transformaciones políticas, económicas y sociales experimentadas por el país. En este aspecto, Xu situó el punto de partida de esta concepción en el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh), celebrado en noviembre de 2012. Según explicó, desde entonces se formuló un nuevo pensamiento y una nueva estrategia de gobernación alrededor de la dirección encabezada por Xi Jinping, planteados como parte de la evolución del socialismo con características chinas.
Uno de los conceptos centrales de la exposición fue precisamente el de gobernación. El profesor explicó que el término comenzó a utilizarse con mayor frecuencia desde la década de 1990 y que no debe confundirse automáticamente con gobernabilidad. Mientras esta última se relaciona de manera más restringida con la capacidad de gobernar, la gobernanza incorpora cuestiones vinculadas con la eficacia, la calidad y la orientación de la intervención estatal.
Desde la perspectiva presentada durante el simposio, la concepción china pone el acento en la construcción del Estado y en la capacidad de este para organizar y conducir distintos ámbitos de la vida nacional. “La noción china se refiere en primer lugar a buena gobernación”, señaló Xu, al explicar que se trata de establecer un orden político y desarrollar las capacidades necesarias para mantenerlo.

Estado, mercado y sociedad
El modelo expuesto por el académico no presenta la gobernación como una tarea exclusiva del gobierno. Entre sus componentes aparece un sistema que integra al Partido, el gobierno, las empresas, la sociedad, el pueblo y los medios de comunicación.
En ese esquema, uno de los desafíos consiste en definir las relaciones entre el gobierno y el mercado, así como entre el gobierno y la sociedad. La propuesta, según explicó Xu, contempla que determinadas funciones sean delegadas al mercado y a la sociedad, mientras el gobierno concentra sus esfuerzos en áreas como el control macroeconómico, los servicios públicos y la regulación social.
La gobernación también es presentada como un sistema con distintas funciones: movilización, organización, control, servicio y asignación. El objetivo es incrementar la capacidad organizativa del Estado y de la sociedad y, al mismo tiempo, articular intereses individuales, colectivos y estatales.
A esto se suman mecanismos legales, administrativos, económicos, morales, educativos y consultivos. El sistema incorpora, además, distintas formas de funcionamiento que va desde las decisiones adoptadas en los niveles superiores hasta experiencias que avanzan desde abajo y procesos de aprendizaje entre diferentes sectores y territorios.
La explicación permite observar que el concepto de gobernación utilizado en la exposición abarca también la economía, las organizaciones sociales, la cultura, las leyes, la ideología y las relaciones entre los distintos niveles de la administración.

El “sueño chino” como horizonte político
Otro de los conceptos abordados durante el simposio fue el denominado “sueño chino”, asociado a la revitalización de la nación china. Xu recordó que Xi Jinping presentó esta idea en 2012, durante una visita al Museo Nacional de China, al referirse al objetivo de alcanzar una sociedad modestamente acomodada y, posteriormente, convertir a China en un país socialista moderno con motivo del centenario de la República Popular China, en 2049.
El planteamiento se vincula con los llamados Dos Centenarios. El primero tenía como meta completar en 2021 la construcción de una sociedad modestamente acomodada, objetivo que la presentación considera cumplido. El segundo establece para 2049 la transformación de China en un país socialista moderno, próspero, fuerte, democrático, culturalmente avanzado, armonioso y bello.
La exposición también relacionó este proyecto con un conjunto de valores que, según el profesor, se expresan en tres niveles. En el ámbito estatal aparecen la prosperidad y fortaleza, la democracia, la civilización y la armonía; en el social, la libertad, la igualdad, la justicia y la legalidad; y en el individual, el patriotismo, la dedicación profesional, la honestidad y la amistad.
Una nueva etapa en la economía
La transformación económica ocupa un lugar importante dentro de esta concepción de gobernación. Xu explicó que, después de décadas de expansión a tasas de dos dígitos, China entró en una etapa denominada de “nueva normalidad”, caracterizada por un crecimiento más moderado, pero que se busca que sea más sólido y acompañado por cambios en la estructura económica.
Entre 1978 y 2014, recordó, el crecimiento económico promedio de China se situó cerca del 9%. Los datos presentados durante la conferencia muestran una evolución posterior con tasas diferentes según cada año: 6,9% en 2015, 6,7% en 2016, 6,9% en 2017, 6,6% en 2018, 6,1% en 2019, 2,2% en 2020, 8,6% en 2021, 3,1% en 2022, 6,4% en 2023, 5,6% en 2024 y 5% en 2025.
En este nuevo escenario, la innovación adquiere un papel central. El cambio supone pasar de un modelo apoyado principalmente en la inversión y en tasas elevadas de expansión hacia otro en el que la innovación y la mejora de la estructura económica tengan mayor peso.

Innovación, apertura y desarrollo
La estrategia económica descrita durante el encuentro no se limita al crecimiento del PIB. También incorpora la modernización tecnológica y la capacidad de innovación. La presentación destacó los avances alcanzados por China en áreas como los vuelos espaciales tripulados, la exploración lunar y de Marte, la exploración de las profundidades marinas y terrestres, la supercomputación, la navegación satelital, la información cuántica, la tecnología nucleoeléctrica, la fabricación de grandes aeronaves, las nuevas energías y la biomedicina.
Esta visión está relacionada con las cinco concepciones de desarrollo planteadas por Xi Jinping: innovación, coordinación, ecología, apertura y beneficio compartido. Xu destacó que la innovación ocupa una posición central dentro de esta formulación.
Al mismo tiempo, China mantiene una política de apertura que, según la presentación, incluye zonas de libre comercio, el Puerto de Libre Comercio de Hainan y la construcción conjunta de la Franja y la Ruta. El material presentado sostiene que el país se convirtió en socio comercial principal de más de 140 países o regiones.
Desarrollo con énfasis en las condiciones de vida
La presentación sostiene que la política de desarrollo centrada en el pueblo busca garantizar aspectos como educación, empleo, atención médica, seguridad social, vivienda y asistencia a sectores vulnerables. También señala que la esperanza de vida alcanzó los 78,2 años y que China estableció grandes sistemas de educación, seguridad social y servicios médicos.
La lucha contra la pobreza ocupó un espacio específico. Según los datos expuestos, 832 distritos considerados pobres dejaron de tener esa condición y cerca de 100 millones de habitantes rurales salieron de la pobreza. La presentación sitúa en febrero de 2021 la culminación de la erradicación de la pobreza absoluta en el país. El resultado, desde la perspectiva planteada por el profesor, forma parte de una transformación más amplia en la que el desarrollo económico se articula con objetivos sociales.
Reforma, legalidad y dirección del Partido
La conferencia también abordó la dimensión política del modelo. Entre sus principales conceptos aparece la disposición estratégica de las “cuatro integralidades”: culminar la construcción de una sociedad modestamente acomodada, profundizar la reforma, gobernar el país conforme a la ley y ejercer una disciplina rigurosa dentro del Partido Comunista de China.
A esto se suma una disposición general basada en cinco ámbitos: construcción económica, política, cultural, social y de civilización ecológica. La profundización de la reforma es presentada como un proceso abierto. En las palabras recogidas en el material, “la evolución de la práctica no tiene límites, como tampoco los tienen la reforma y la apertura”.

