El Sindicato Policial del Uruguay emitió un comunicado de repudio frente a las declaraciones públicas del senador Sergio Botana, quien calificó el régimen de licencias médicas de la institución de excesivamente laxo y sostuvo que los efectivos apelan a diagnósticos de salud mental ante disconformidades laborales. Sipolna definió los dichos como una falta de empatía respecto a las condiciones objetivas de trabajo que enfrenta el personal policial, caracterizadas por elevados niveles de estrés, exposición continua a situaciones de violencia y riesgo físico en el desempeño de sus funciones.
Desde la representación sindical se enfatizó que las afecciones psicológicas y psiquiátricas dentro de la fuerza pública representan una problemática crítica que se refleja de forma trágica en las tasas de suicidio registradas en el sector. La directiva remarcó que cada pase a junta médica o certificación por patología mental cuenta con la debida evaluación de profesionales de la salud competentes, por lo que descalificar públicamente a los funcionarios afectados contribuye a la estigmatización social de los trabajadores que atraviesan cuadros severos de vulnerabilidad de salud integral.
El colectivo de trabajadores instó al sistema político a canalizar la discusión presupuestal y legislativa hacia la asignación de recursos presupuestales orientados a la prevención, la contención psicológica y la mejora de las condiciones de trabajo en el Ministerio del Interior. El pronunciamiento concluyó reafirmando la defensa de la dignidad y de los derechos laborales de los efectivos, solicitando el abordaje de la salud mental como una prioridad institucional alejada de especulaciones públicas.

