Peter Max, el artista cuyas imágenes psicodélicas de colores fluorescentes, soles cósmicos, mariposas y estrellas se convirtieron en el símbolo visual de la contracultura de finales de los años 60, falleció a los 88 años.
En la segunda mitad de la década de 1960, Max captó el espíritu idealista y optimista de la época y lo tradujo en un lenguaje gráfico accesible y altamente comercial. Sus pósters de amaneceres cósmicos, guitarras arcoíris y motivos de paz y amor se vendieron por millones. Su firma apareció en zapatillas, sábanas, almohadas inflables, sellos postales, aviones, un crucero e incluso material promocional de los Grammy y del Super Bowl.
Fundó una compañía de pósters que produjo imágenes a escala industrial y, con el tiempo, autorizó el uso de su nombre en productos que ya no requerían su intervención directa.

