En el marco del Mes de las Personas Mayores, el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), a través del Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores), presentó el Tercer Plan Nacional de Envejecimiento y Vejeces 2026-2030.
El documento orientará durante los próximos años las políticas públicas dirigidas a las personas de 65 años y más, y fue elaborado mediante un proceso participativo iniciado a principios de 2025, con mesas de diálogo en todo el país junto a personas mayores, organizaciones sociales, la academia y organismos del Estado.
Su propósito es “consolidar y profundizar una política pública integral, intersectorial y basada en derechos humanos, orientada a garantizar el ejercicio pleno, efectivo y en condiciones de igualdad, de los derechos de las personas mayores en toda su diversidad”. El texto establece que el envejecimiento y la vejez deben ser abordados “desde la dignidad, la autonomía, la igualdad y la no discriminación”.
En este sentido, el plan orienta la acción estatal hacia la “promoción de la autonomía, la participación social y la inclusión de las personas mayores”; también al fortalecimiento de las articulaciones entre organismos públicos e instituciones, así como consolidar el rol de Inmayores en su función de “rectoría, coordinación y seguimiento de las políticas de envejecimiento y vejez”.
El plan da continuidad al Primer Plan (2013-2016) y al Segundo Plan (2016-2019), y se presenta bajo el lema “La voz de las personas mayores transforma realidades”.
Uno de cada seis uruguayos tiene 65 años o más
De acuerdo con el procesamiento de los datos del Censo 2023, en Uruguay residen 545.139 personas de 65 años y más, el 15,59 % de la población total. Las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que esa proporción llegará al 32,5 % en 2070, cuando la población mayor rondará las 990.000 personas.
El 58,7 % de las personas mayores son mujeres. Montevideo y Canelones concentran el 55,26 % de esta población, el 26,6 % tiene 80 años o más y 68.871 personas mayores no perciben jubilación ni pensión.

Un proceso de cocreación en todo el territorio
El diseño del plan incorporó una metodología de cocreación que tomó “la participación como un derecho y como principio estructurante del diseño”. El documento aclara que “la participación no se limita, entonces, a la consulta pasiva o a instancias informativas”, sino que procura que los aportes sean considerados, sistematizados y articulados con la definición de las políticas.
Durante 2025 se realizaron cuatro Consejos Consultivos ampliados, 99 mesas de diálogo a nivel nacional y 12 mesas de trabajo con la sociedad civil, la academia y las instituciones.
En 2026 se sumaron un Consejo Consultivo ampliado para presentar el borrador del plan, dos Consejos Consultivos y 26 mesas de diálogo en todo el territorio nacional, con 400 personas participantes. Entre ambos períodos se alcanzó a 229 organizaciones de la sociedad civil y colectivos de personas mayores.
Las mesas de diálogo departamentales fueron llevadas adelante por los referentes territoriales de la División de Descentralización de Inmayores. Sus propuestas se priorizaron por departamento y dieron lugar al documento “Territorios que participan. Aportes departamentales para el Tercer Plan Nacional de Envejecimiento y Vejeces 2026-2030”, concebido como “un instrumento de diálogo y articulación territorial”.
En el prólogo, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, sostuvo que “no es posible construir una política pertinente y con pretensiones de transformación social sin la participación directa de los actores involucrados”.

Las vejeces
El plan adopta el concepto de “vejeces” para reconocer la diversidad de experiencias de envejecer, atravesadas por la clase social, el género, la pertenencia étnico-racial, el territorio, la discapacidad, la orientación sexual y la identidad de género, entre otras dimensiones. “No existe una única forma de envejecer”, escribió la directora de Inmayores, Marianela Larzábal, en el texto de presentación del plan, donde planteó la necesidad de un cambio de paradigma que reconozca a las personas mayores como sujetos plenos de derechos, “superando miradas asistencialistas, sanitaristas o patológicas”.
Los principios orientadores del plan son el enfoque de derechos humanos, la perspectiva de curso de vida, el enfoque de género y diversidad, la interseccionalidad, la participación y la perspectiva territorial y comunitaria.
Ejes estratégicos
El eje de Transformación cultural apunta a enfrentar el viejismo, es decir, la discriminación por edad. Su objetivo es “avanzar en la comprensión social de las vejeces mediante la deconstrucción de estereotipos y prejuicios y el reconocimiento de los derechos humanos de las personas mayores”.
En Acceso a derechos, el plan se propone “promover las condiciones que garanticen a las personas mayores el acceso efectivo a los derechos humanos y a la dignidad en los diversos ámbitos de la vida”. Incluye salud, cuidados, educación, inclusión digital, justicia, vivienda, cultura y trabajo.
El tercer eje, Fortalecimiento institucional, mira hacia el propio Estado: busca consolidar el rol rector de Inmayores, mejorar la coordinación entre instituciones y producir conocimiento sobre las personas mayores.

Acciones previstas
Entre las medidas figuran desarrollar programas de capacitación y sensibilización para funcionarios públicos y gobiernos departamentales; promover programas de apoyo para familiares de personas mayores con Alzheimer u otras demencias; trabajar con los grupos departamentales de prevención del suicidio con énfasis en personas mayores, e instalar una mesa de trabajo para un piloto de vivienda colaborativa para colonos jubilados.
El plan prevé además fomentar la apropiación digital en todo el país e implementar el Sello Vejeces, una “certificación y reconocimiento a instituciones y empresas sobre buenas prácticas hacia las personas mayores”.
En el plano internacional, Uruguay, primer país en ratificar la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores en 2016, liderará la instalación de su Mecanismo de Seguimiento.
Seguimiento con indicadores
A diferencia del Segundo Plan, que no contó con indicadores definidos desde su formulación, el nuevo documento establece indicadores de proceso y de producto acordados con las instituciones responsables. El plan forma parte de los compromisos de Inmayores en el Sexto Plan de Acción Nacional de Gobierno Abierto 2025-2029 y se define como “un marco de actuación y no un listado cerrado”.
El sistema de seguimiento incluirá informes periódicos de avance y una Mesa de Seguimiento del Tercer Plan, planificada para el primer semestre de 2028.
Fotos: Ministerio de Desarrollo Social / Encuentro de Personas Mayores 2025

