La presidenta del Instituto Nacional del Cooperativismo, Graciela Fernández, encabezó el encuentro «Cooperativas y Economía Social y Solidaria en el Acuerdo Mercosur-Unión Europea», donde analizó el escenario operativo y comercial que enfrenta el sector productivo frente a la eventual concreción del tratado interregional. Durante la jornada de intercambio, la jerarca destacó que las organizaciones cooperativas suramericanas comparten retos de competitividad similares a los de sus pares europeas, exigiendo un esfuerzo de adaptación para operar en mercados altamente integrados y exigentes.
En su intervención, Fernández enfatizó la necesidad de que las políticas públicas de los países miembros del bloque regional diseñen e implementen mecanismos integrales de capacitación, financiamiento y asistencia técnica adaptados a las empresas de la economía social. La titular del organismo señaló que el surgimiento de competidores de gran escala y las asimetrías estructurales existentes requieren un acompañamiento estatal efectivo para evitar rezagos productivos y potenciar la inserción internacional de las entidades cooperativas.
Asimismo, la representante institucional exhortó al movimiento cooperativo a asumir una postura proactiva frente a los cambios tecnológicos, promoviendo la innovación de procesos y la incorporación de herramientas de digitalización. Fernández concluyó que las cooperativas deben gestionar sus unidades productivas con el mismo dinamismo y rigor técnico que cualquier empresa privada, transformando los desafíos normativos y comerciales del acuerdo birregional en oportunidades de crecimiento sostenible para sus asociados.

