Uñas y almohadillas: guía para cuidar las patas de perros y gatos

Organizaciones veterinarias explican cada cuánto cortar las uñas, cómo hacerlo sin lastimar y qué señales indican que algo anda mal.

Los veterinarios recomiendas cortar las uñas de los perros una vez al mes.

La mayoría de los perros necesita que le corten las uñas aproximadamente una vez al mes, según VCA Animal Hospitals, una red de clínicas veterinarias de Estados Unidos. En los gatos el corte no siempre hace falta, pero con la edad las uñas pueden crecer de más y clavarse en la almohadilla. A eso se suma un riesgo de temporada: en un día de sol, el asfalto puede quemar las patas de una mascota en un minuto, advierte la Asociación Americana de Hospitales de Animales (AAHA).

 

Cuando cortar

La prueba más sencilla es mirar al perro parado, si las uñas tocan el piso, están largas. Lo mismo si se escucha el clásico “tic tic” al caminar sobre la cerámica, que según VCA es “una señal clara de que las uñas están demasiado largas”.

No todos los perros las desgastan igual. Los que caminan a diario por la vereda las gastan solas y necesitan menos cortes; los que pasan más tiempo en casa o en el pasto, más seguido. Un detalle que suele olvidarse son los espolones, esas uñitas en la parte interna de la pata. VCA explica que “no tocan el suelo, por lo que a menudo crecen demasiado” y pueden curvarse hasta clavarse en la almohadilla.

 

Paso a paso

Dentro de cada uña hay una zona con vasos sanguíneos y nervios. En las uñas claras se ve como una parte rosada; VCA aconseja cortar a 2 o 3 milímetros de ella. En las uñas oscuras, solo la puntita. Si sangra, colocar un polvo hemostático — es un producto de uso tópico diseñado para detener pequeñas hemorragias de forma rápida al acelerar la coagulación de la sangre — o, en su defecto, harina o maicena.

El American Kennel Club (AKC) recomienda acostumbrar al perro desde cachorro a que le toquen las patas y cortar poco por vez. Para los más nerviosos, sugiere ir de a una uña y no intentar terminar todo el mismo día: “Darle premios a su perro durante el corte puede hacer que la experiencia sea más agradable”. Si el animal se altera mucho, las clínicas veterinarias pueden hacer el corte e incluso ofrecer sedación.

En las uñas claras se ve una parte rosada con vasos sanguíneos y nervios. VCA aconseja cortar a 2 o 3 milímetros de ella.

Gatos mayores

Con los gatos la historia cambia. International Cat Care, organización británica dedicada a la salud felina, señala que “para la mayoría de los gatos no hace falta preocuparse por cortarles las uñas”, porque las necesitan para defenderse y trepar. Sin embargo, agrega que “a medida que los gatos envejecen y se vuelven menos activos, sus uñas pueden crecer demasiado, causando molestias e incluso infecciones”.

En esos casos, la organización recomienda consultar con el veterinario, pedir una demostración y elegir un momento en que el gato y su dueño estén tranquilos.

 

Pavimento caliente y señales de alarma

Según los especialistas, con 30 grados de temperatura y sol, el asfalto puede llegar a 57 grados. La asociación propone apoyar el dorso de la mano en el piso durante siete segundos: “Si no puede mantener la mano, está demasiado caliente para su mascota”. También aconseja pasear temprano en la mañana o al caer el sol, y preferir el pasto o la tierra.

Jerry Klein, director veterinario del AKC, advierte que superficies como el asfalto o el césped sintético “pueden calentarse muchísimo y causar molestias, ampollas y quemaduras” en las almohadillas.

Las señales de una quemadura, de acuerdo con los veterinarios, son la resistencia a caminar, la renguera, el lamido insistente de las patas y almohadillas más oscuras o rojas, con ampollas en los casos graves. Ante la duda, hay que sacar al animal a la sombra y enjuagarle las patas con agua fresca, nunca con hielo, y consultar al veterinario si la lesión es seria.

En los gatos, el aviso suele ser más discreto. “La señal más útil es cuando el animal presta atención constante a una pata o a una uña, lamiéndola a ella y a la zona de alrededor”, explicó el doctor Ferrer a Catnip. Si además renguea o evita caminar, “es momento de visitar al veterinario”.

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