Reparación y restructuración

El papel de las cooperativas en las cadenas de valor globales

Al finalizar el año 2022 el Think Tank de Emprendimiento Cooperativo Internacional (ICETT) de la ACI celebró un seminario para evaluar la posible labor de las cooperativas en la creación de cadenas de valor éticas y sostenibles. Se analizaron algunos de los factores que han afectado a las cadenas globales de suministro en los últimos tiempos, pasando por el cambio climático, la Covid-19 o el conflicto Rusia-Ucrania.

El presidente del ICETT Hans Groeneveld, presidente del ICETT y director de Asuntos Cooperativos Internacionales de Rabobank (Holanda), se refirió a estos problemas. Explicó que el ICETT analiza la posible influencia de las cooperativas en la mejora de las futuras cadenas de suministro globales, teniendo presente como premisa que debe hacerse sin olvidar la sostenibilidad. 

Marjaana Saarikoski, directora de Asuntos y Relaciones Cooperativas en S Group (Finlandia) y líder del Grupo de Trabajo sobre Derechos Humanos en Cadenas de Valor del ICETT, señaló que la sostenibilidad forma parte del ADN cooperativo. Señaló el caso de la cooperativa a la que pertenece, la misma se ha propuesto que al menos un 65 % de los alimentos que venden sus tiendas sea de origen vegetal, y un 80 % esté producido en Finlandia.

Otra de las voces que se expresó fue la de Edgar Aguilar, experto en Cadenas de Valor en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), quien presentó un resumen de la situación mundial en cuanto a las alteraciones de las cadenas de valor globales. “La enseñanza principal es la importancia de crear alianzas con nuevos actores o proveedores que puedan ayudar a las cooperativas a adaptar los servicios a las condiciones de vida de sus miembros”. Sugirió que con la ayuda de estos proveedores de servicios, las cooperativas también pueden poner en marcha mecanismos para conocer la opinión y la experiencia de servicio de sus miembros y mejorar su oferta en consecuencia. Asimismo, añadió, que podrían implementar un sistema de certificación que cubra el coste de estos servicios.

Todor Ivanov, secretario general de Euro Coop y de Consumer Cooperatives Worldwide (CCW) ofreció más ejemplos del esfuerzo cooperativo para abordar los problemas de las cadenas de abastecimiento. Hizo referencia al trabajo de la Central England Cooperative (Reino Unido), que ha creado un fondo internacional de desarrollo del comercio cooperativo para apoyar a las cooperativas de Malawi. La cooperativa británica importa 13 productos de Malawi, que vende en sus tiendas de Reino Unido. 

Según Ivanov, las cooperativas de consumo también están tomando la delantera en sostenibilidad y lucha contra el desperdicio de alimentos. A modo de ejemplo, la minorista Coop Sweden ha firmado una Declaración de Sostenibilidad en la que se compromete a mejorar la trazabilidad. Esto permite a cualquier consumidor de Coop Sweden escanear los productos de la tienda y consultar su grado de sostenibilidad. Del mismo modo, en S-Group (Finlandia) la clientela puede calcular la huella de carbono de su cesta de la compra. Por su parte, las cooperativas italianas se están asegurando de que el 100 % de sus marcas propias tengan trazabilidad y que el 90 % sean proveedores nacionales. Y el Grupo Co-op de Reino Unido ha cambiado sus ofertas de última hora por comidas gratuitas para paliar el desperdicio de alimentos. 

Pero hay otro ámbito en el que las cooperativas destacan: el de los datos. Ivanov señaló que las cooperativas son la única empresa que no solo no vende datos, sino que los usa, los trata y los devuelve a sus consumidores para que puedan llevar una vida más sostenible.  

“Hace falta más colaboración entre cooperativas”, ya que existen otros comercios interesados en liderar este ámbito. “La competencia no duerme»”, recordó.

Jongseok Lee, Director de la Oficina de Cooperación Internacional y asesor del Sector Agrícola de la Federación Cooperativa Agrícola de Corea (NACF), habló desde la perspectiva de las cooperativas agroalimentarias. En los últimos años, las asociaciones miembros de la NACF han lidiado con alteraciones en las cadenas de suministro a causa de los confinamientos y el cierre de fronteras por la COVID-19, el cambio climático y los desastres naturales, cada vez más frecuentes. Para responder a todo ello, la NACF reforzó su distribución en línea, habilitó los intercambios mayoristas en línea, y ayudó a sus miembros a asegurar las cosechas, entre otras medidas.  

Owen Skae, experto sénior de Agroindustria en la iniciativa Alliances for Action del Centro de Comercio Internacional (International Trade Centre, ITC) también propuso algunos ejemplos de países en los que opera su organización. Explicó que la resiliencia de las cooperativas aumenta cuando son democráticas y cuentan con un marco de gobernanza, mecanismos de control y un liderazgo sólido. En Ghana, las cooperativas con las que trabaja el ITC diversificaron sus cosechas para adaptarse a los problemas de abastecimiento, con el fin de depender menos de las cadenas de valor mundiales para los fertilizantes. 

“Las cooperativas pueden fomentar una mentalidad de emprendimiento, y esto facilita la diversificación y la apertura a nuevos productos, porque hay una voluntad de innovar. Este enfoque en la comunidad las hace también más propensas a realizar inversiones”. También señaló la importancia de que haya un diálogo público-privado, ya que en las cadenas de valor hay muchos actores y todos deben estar alineados. 

En el marco de las conclusiones del evento quedó claro que el problema de las cadenas de valor mundiales es un debate que sigue abierto para el ICETT.

Fuente: Alianza Cooperativa Internacional ACI

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Suplementos