La Selección Alemana de Fútbol ya conoce a sus rivales para la Copa del Mundo de 2026, que se disputará conjuntamente en México, Estados Unidos y Canadá. Los “teutones” fueron ubicados en el Grupo E junto a Ecuador, Curazao y Costa de Marfil. Alemania afronta el torneo bajo una presión considerable, con la obligación de superar la fase de grupos y volver a competir por el título, especialmente después de las decepcionantes eliminaciones tempranas en sus dos últimas participaciones mundialistas.
En el análisis previo, el Grupo E aparece como una zona exigente pero accesible para Alemania. Ecuador llega con una generación consolidada y experiencia reciente en Mundiales, Costa de Marfil representa el poder físico y la intensidad del fútbol africano, mientras que Curazao asoma como una selección en crecimiento, con varios futbolistas formados en ligas europeas. Para los teutones, evitar sorpresas y asegurar los primeros puntos será clave para encaminar la clasificación y el escenario parece estar a favor
Desde la conquista de su cuarta Copa del Mundo en Brasil 2014, el rendimiento alemán ha ido en descenso en los campeonatos del mundo. En Rusia 2018, la “Die Mannschaft” finalizó última en su grupo, sumando apenas tres puntos y cayendo ante selecciones como México y Corea del Sur. Cuatro años más tarde, en Qatar 2022, volvió a quedar eliminada en la fase de grupos tras ubicarse tercera en su zona, marcada por una dolorosa derrota 2-0 frente a Japón.
A partir de esos golpes, la selección alemana inició un proceso de renovación, apostando por las nuevas generaciones para fortalecer su estructura futbolística. Ese trabajo dio resultados en las Eliminatorias Europeas, donde aseguró su clasificación directa al Mundial tras finalizar en el primer lugar del Grupo A. La contundente goleada 6-0 ante Eslovaquia en la última jornada de la clasificación renovó la ilusión tanto de los jugadores como de los hinchas.
El encargado de liderar este proceso es Julian Nagelsmann, quien asumió el mando de la selección en 2023 tras la salida de Hansi Flick. El actual seleccionador tiene la misión de reconstruir la reputación de Alemania en la Copa del Mundo, respaldado por una buena actuación en la Eurocopa 2024, torneo que el propio país organizó, donde cayó en cuartos de final ante España, a la postre campeón, y por una campaña sólida en la Liga de Naciones de la UEFA. El exentrenador del RB Leipzig y del Bayern Múnich aporta una mirada moderna y flexible al equipo nacional.

Un factor clave en esta nueva etapa es la ausencia de gran parte de la base campeona en 2014. Nombres históricos como Manuel Neuer, Toni Kroos, Thomas Müller e İlkay Gündoğan ya no forman parte del plantel. Sin embargo, el potencial del actual equipo alemán está fuera de toda duda. En la zona ofensiva sobresale Florian Wirtz, quien tras brillar en el Bayer Leverkusen fue transferido al Liverpool en 2025 por una cifra cercana a los 125 millones de euros. Dueño de una visión de juego privilegiada y una técnica refinada, se ha consolidado como el conductor del ataque y ha sido determinante también en la Premier League.
Junto a él aparecen otros nombres destacados como Karim Adeyemi, del Borussia Dortmund; Leroy Sané, actualmente en el Galatasaray de Turquía; y Nick Woltemade, delantero del Newcastle United inglés. Todos ellos aportan desequilibrio, velocidad y capacidad para definir partidos, ofreciendo múltiples variantes en el frente ofensivo.
Otro futbolista a seguir de cerca es Assan Ouedraogo. Con apenas 19 años, ya logró captar la atención de Nagelsmann, quien lo convocó a la selección absoluta tras sus destacadas actuaciones en el RB Leipzig, club al que llegó en 2024 procedente del Schalke 04. Su debut se produjo en la victoria clave frente a Eslovaquia durante la fase clasificatoria, donde dejó en claro su capacidad para rendir al máximo nivel y se perfila como uno de los jóvenes con mayor proyección de cara al torneo.
Con estos nombres, el planteamiento táctico de Nagelsmann se apoya en las señas de identidad históricas del fútbol alemán: posesión y circulación de balón, combinadas con verticalidad y juego directo cuando el contexto lo exige. La contundencia en el área rival, la solidez defensiva y la capacidad de adaptación a distintos esquemas forman parte del ADN de la selección. El sistema preferido es el 4-2-3-1, aunque la versatilidad del plantel permite alternar variantes según la exigencia del rival y del partido.
Historia en los Mundiales
Alemania es una de las selecciones más laureadas en la historia de los Mundiales, con cuatro títulos obtenidos en 1954, 1974, 1990 y 2014 (los dos primeros bajo la denominación de Alemania Federal). Solo Brasil la supera en la tabla histórica de puntos acumulados. No obstante, sus participaciones más recientes estuvieron marcadas por eliminaciones prematuras, con caídas en la fase de grupos ante Corea del Sur en 2018 y Japón en 2022.
De cara a 2026, Alemania busca romper el maleficio que la mantiene alejada de los títulos desde la consagración en el Maracaná de Río de Janeiro, hace casi 12 años, frente a Argentina. Con una nueva generación, un proyecto renovado y la historia como respaldo, los teutones sueñan con volver a lo más alto del fútbol mundial.

A diferencia de otras selecciones, Alemania no concibe la participación en un Mundial sin la obligación de competir por el título. La presión mediática y el peso histórico de la camiseta convierten cada partido en una final anticipada, un factor que puede jugar a favor o en contra de un plantel en plena renovación.

