Europa despertó ayer con la noticia más triste y, a la vez, más coherente con su leyenda: Alice y Ellen Kessler, las gemelas más famosas del viejo continente, habían muerto juntas en su casa de Grünwald, Múnich. Tenían 89 años y eligieron irse de la mano, mediante suicidio asistido, porque, como siempre habían dicho, una sin la otra simplemente no tenía sentido.
No fue un final inesperado para quienes las conocieron. “Si una se va, la otra la sigue en pocos días”, repetían desde hacía décadas en entrevistas. Lo que nadie imaginaba es que lo harían al mismo tiempo, con la misma elegancia y la misma sincronía con la que bailaron durante setenta años.
Nacidas el 20 de agosto de 1936 en Nerchau, una pequeña localidad de Sajonia, Alice y Ellen crecieron bajo las bombas y luego bajo la sombra del Muro. A los 16 años cruzaron la frontera a pie hacia Alemania Occidental con una maleta y un sueño. En París las descubrió el Lido; en Italia las adoptó la RAI como símbolo de glamour y alegría en los años grises de la posguerra. Eran las “gemelle Kessler”: rubias, altas (1,77 m), piernas interminables y una coordinación tan perfecta que parecían una sola persona reflejada en un espejo.
En la televisión italiana de los sesenta eran intocables: presentaban Studio Uno, cantaban “Quando quando quando” con coreografías imposibles y hacían reír a un país que aún se estaba levantando. En Alemania llenaban teatros con musicales y revistas. Bailaron con Fred Astaire, cenaron con Sinatra, posaron para la edición italiana de Playboy en 1976 (récord histórico de ventas) y rechazaron Hollywood porque “allí nos habrían separado”.
Nunca se casaron. Nunca vivieron en casas distintas. Nunca aceptaron un contrato que no fuera para las dos. “Nosotras somos un pack”, bromeaban. Tuvieron amores —Ellen con Umberto Orsini durante veinte años, Alice con Enrico Maria Salerno—, pero ninguno logró romper el dúo. La madre, Elsa, les había inculcado desde niñas que los hombres traían problemas; ellas hicieron de la independencia y del vínculo fraternal su religión.

