Luego de conocer a sus primeros rivales para la Copa del Mundo de Norteamérica 2026, la Selección Argentina de Fútbol comienza a prepararse para defender el título obtenido en Qatar 2022. El equipo dirigido por Lionel Scaloni quedó encuadrado en el Grupo J junto a Austria, Argelia y Jordania.
A priori, se trata de una zona accesible en un Mundial que, por primera vez en la historia, contará con la participación de 48 selecciones. Austria aparece como el rival más exigente del grupo, mientras que Argelia podría complicar con su intensidad. Jordania, debutante en la máxima cita, no debería representar un reto mayor. Sin embargo, el antecedente de la derrota ante Arabia Saudita en Qatar funciona como advertencia para no subestimar a ningún rival.
Este Mundial no será uno más para la Albiceleste, Argentina llega como campeona defensora y con el desafío mayúsculo de sostenerse en la cima del fútbol mundial, algo que ninguna selección consigue desde hace más de seis décadas. A ese objetivo colectivo se suma un componente emocional clave: la posible última participación de Lionel Messi con la camiseta nacional.
El actual jugador del Inter Miami es ya el futbolista con más partidos disputados en Copas del Mundo y, junto a Cristiano Ronaldo, será el primero en la historia en disputar seis ediciones. Su legado quedó sellado con la consagración en Lusail, pero a los 39 años y en Estados Unidos (su nuevo hogar), Messi intentará escribir un último capítulo dorado y cerrar una carrera irrepetible con otra Copa del Mundo.
En esta ocasión, Messi estará acompañado por una base sólida de jugadores, combinada con algunos nombres nuevos. Para esta Copa del Mundo, Scaloni deberá tomar decisiones importantes que garanticen el recambio generacional que el seleccionado necesita. Ya sin Ángel Di María, uno de los grandes referentes del ciclo anterior, habrá lugar para varios campeones vigentes, pero también para nuevas figuras, como Franco Mastantuono o Nico Paz.
En el caso de Scaloni, su historia al frente del seleccionado es singular: asumió tras Rusia 2018 en el más absoluto silencio y sin experiencia previa como director técnico. Hoy se prepara para dirigir su segundo Mundial luego de conducir a la Argentina al tercer título de su historia en Qatar 2022 y de conquistar una nueva Copa América en 2024. El desafío será mantenerse en lo más alto y agigantar una figura que ya ocupa un lugar destacado en la historia del fútbol argentino.
El estilo de juego del entrenador se caracteriza por potenciar las individualidades en todas las líneas y consolidar un funcionamiento colectivo muy afianzado. Argentina llega en óptimas condiciones anímicas a esta Copa del Mundo: no solo es el campeón reinante, sino también un equipo plenamente vigente, tras ganar la última Copa América 2024 y por su dominio casi absoluto en las Eliminatorias Sudamericanas. El plantel que se consagró en Qatar se potenció en estos años con nuevas figuras, y su evolución le augura nuevamente un rol protagónico en el Mundial de 2026.
Finalísima: Argentina vs. España
Antes de la Copa del Mundo de México, Estados Unidos y Canadá, el año entrante; Argentina debe hacer una escala previa en Qatar. En marzo, enfrentará a España en la Finalísima, el partido que mide mano a mano al campeón de la Copa América con el ganador de la Eurocopa.
Este no será un encuentro de preparación más, ya que España es uno de los firmes candidatos a ganar el Mundial 2026 y, en una posible combinación de resultados, la Roja y la Albiceleste podrían volver a verse las caras en los 16avos de final de la cita mundialista.
Además, el partido servirá como termómetro para medir la actualidad de Messi en un contexto de alto rendimiento europeo, con el atractivo añadido de enfrentar a Lamine Yamal, la joven figura llamada a ser el heredero del astro argentino en el FC Barcelona.


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