Australia se prepara para endurecer su marco regulatorio sobre el uso de contenido periodístico por parte de las grandes plataformas tecnológicas. El gobierno de Anthony Albanese introducirá este jueves en el Parlamento una versión revisada de la News Bargaining Incentive (Incentivo de Negociación de Noticias), una reforma que obliga a empresas como Google, Meta y TikTok a negociar acuerdos comerciales con medios australianos o a afrontar un gravamen significativo.
La medida surge como respuesta al fracaso parcial del código de negociación de medios de 2021. Aquel esquema obligaba a Google y Meta a negociar pagos por el periodismo que circulaba en sus plataformas, pero perdió fuerza cuando Meta anunció que dejaría de pagar por contenido informativo en Australia y otros mercados. El nuevo diseño busca cerrar lagunas y ampliar el alcance a más actores digitales.
Según los detalles anunciados el 12 de agosto de 2026, las plataformas con ingresos publicitarios digitales relevantes en Australia deberán firmar acuerdos con al menos ocho empresas de medios, frente a los seis previstos en el borrador anterior. Cada acuerdo individual no podrá cubrir más del 25% de la obligación total de la plataforma, un tope que se restableció tras negociaciones entre el gobierno y la oposición. De este modo se evita que las tecnológicas cumplan la mayor parte de su compromiso con un solo contrato de gran tamaño y se obliga a repartir el dinero entre más actores del ecosistema mediático.
Si no alcanzan el número suficiente de acuerdos, las empresas deberán abonar un gravamen equivalente al 2,5% de sus ingresos publicitarios digitales en Australia. Ese monto se reduce en la medida en que firmen contratos con editores locales. El gobierno estima que, si las plataformas negocian de buena fe, los medios australianos podrían recibir entre 200 y 250 millones de dólares australianos al año. En caso de negativa generalizada, la recaudación podría alcanzar los 350-400 millones, que luego se redistribuirían al sector.
Una de las novedades más destacadas es la asignación obligatoria del 5% de todos los fondos generados por el esquema a la Australian Associated Press (AAP), la agencia de noticias que opera como organización sin fines de lucro y que suministra texto, fotografías y video a medios de todo el país. La AAP enfrentó el riesgo de cierre en 2020, y el gobierno reconoce ahora su papel en el sostenimiento del periodismo de interés público.
La ley también amplía el universo de plataformas afectadas. Además de Google y Meta, se incluyen explícitamente TikTok y LinkedIn (propiedad de Microsoft), servicios que quedaban fuera del código original de 2021. Quedan excluidas, por el momento, las plataformas de inteligencia artificial, que se regulan mediante otra legislación.
La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, justificó los cambios señalando que “las personas acceden a las noticias de formas y desde fuentes diferentes”, por lo que el esquema debe apoyar mejor a los medios pequeños y diversos. El tesorero asistente Daniel Mulino destacó que se trata de “un día significativo para el futuro del periodismo australiano”.
El acuerdo entre el gobierno y la oposición, sellado tras conversaciones entre Albanese y el líder opositor Angus Taylor, garantiza un trámite parlamentario fluido. Sin embargo, no todos los actores están satisfechos. News Corp criticó semanas atrás algunas modificaciones intermedias, argumentando que debilitaban el incentivo. Las grandes tecnológicas, por su parte, han rechazado en el pasado este tipo de esquemas, considerándolos impuestos discriminatorios.

