En los días finales de octubre, Beijing celebró la cuarta sesión plenaria del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), y como es su función, se definieron las grandes líneas políticas y orientación estratégica de la República Popular China.
En dicha sesión, motivo de interés internacional, se sometieron a debate y discusión los lineamientos del XV Plan Quinquenal que comprende los años 2026-2030, el cual será aprobada a principios del próximo calendario por la Asamblea Nacional del Pueblo. Este plan marcará los principios rectores del desarrollo económico, social y tecnológico del país para el quinquenio entrante, definirá la trayectoria interna de China y tendrá un impacto significativo en la dinámica económica y política mundial.
El plan que se implementa hasta la fecha, recordemos, ha mostrado capciosos resultados frente a significativos desafíos, entre ellos la recuperación luego de la pandemia de Covid-19 y una escalada de las tensiones geopolíticas. De ahí que la proyección para el próximo quinquenio debe ser necesariamente estratégica, y donde ya es un hecho que China continuará con el impulso de medidas de desarrollo global.
En este contexto, expertos chinos, dígase académicos, periodistas, investigadores y diplomáticos, se reunieron en La Habana con profesionales cubanos homólogos y compartieron experiencias exitosas. Sur Global, iniciativas de integración, comunidad de Futuro Compartido, desarrollo conjunto y los fuertes lazos de amistad entre ambas naciones, trascendieron en la cita.
El «Foro Hong Ting: Seminario de La Habana» fue convocado por la Agencia de Noticias Xinhua, el Instituto de Investigación de Historia y Literatura del Partido Comunista de China y el Instituto de Información y Comunicación Social de Cuba. Con una cita similar en Beijing la semana pasada, fue considerado una iniciativa de alto valor académico que buscó fortalecer la unidad y la cooperación internacional y escuchar con mayor claridad y fuerza las voces del Sur Global, con sus particularidades y desafíos. En un contexto internacional inseguro, con lastres resultados del hegemonismo, el unilateralismo, las políticas de fuerza, el proteccionismo y sanciones, China se posiciona cada vez más como un estandarte de paz, estabilidad, equilibrio y oportunidad .
Alfonso Noya Martínez, presidente del Instituto Cubano de Información y Comunicación Social, abogó por la construcción de un orden comunicacional contrahegemónico, ético, justo, inclusivo y multipolar: “es importante la responsabilidad de las naciones de compartir experiencias y ampliar el alcance de la comunicación social para que la verdad de nuestras naciones se abra paso”. Asimismo, calificó a las iniciativas chinas como “aportes imprescindibles para la cooperación internacional” .
Por su parte, el señor Hua Xin, Embajador de China en la isla recordó que Cuba en el 2022 se convirtió en el primer país del hemisferio occidental en establecer con China una comunidad de futuro compartido: “La confianza política mutua entre ambos países se ha profundizado de forma constante, la coordinación en foros internacionales se ha intensificado y la cooperación pragmática ha producido resultados tangibles, como buenos compañeros en la construcción del socialismo”.
El presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, Ricardo Ronquillo, destacó las similitudes entre la visión china de una comunidad de futuro compartido, y el pensamiento del Héroe Nacional cubano José Martí de “Patria es Humanidad”. A su juicio, esta concepción expresa una filosofía humanista que trasciende fronteras y promueve la solidaridad global: “Desde el primer plan hasta el más reciente, se ha mantenido un seguimiento sistemático que coloca al pueblo en el centro del modelo de desarrollo”.
Jiang Yan, director de Xinhua para América Latina, destacó la función de la agencia como medio integrador y afirmó: “Xinhua está dispuesta a seguir colaborando con medios cubanos para fortalecer el intercambio de información, a fin de abordar apoyo intelectual y mediático a la construcción de una comunidad conjunta”.
El Foro Hong Ting se erige como un nuevo puente en las relaciones bilaterales, fortaleciendo los lazos de cooperación y la visión compartida de un orden internacional más justo y multipolar.



