China ha reforzado su mensaje de respaldo diplomático a Irán tras el reciente ataque atribuido a Estados Unidos e Israel, en un contexto de creciente tensión regional y negociaciones aún frágiles. El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, afirmó que Pekín “aprecia la amistad tradicional” con Teherán y reiteró su apoyo en la defensa de su soberanía, seguridad, integridad territorial y dignidad nacional. Estas declaraciones fueron transmitidas el lunes durante una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, según la versión oficial difundida por el Gobierno chino.
Durante el intercambio, Wang subrayó que China respalda a Irán en la protección de sus derechos e intereses legítimos y defendió la necesidad de que cualquier diferencia se aborde por la vía diplomática. El jefe de la diplomacia china recalcó que el respeto al derecho internacional y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas debe constituir la base de cualquier actuación en el escenario internacional, especialmente en momentos de alta volatilidad geopolítica.
La llamada fue iniciativa del canciller iraní, quien informó detalladamente sobre la evolución de la situación en la región. Según explicó Araghchi, Washington habría iniciado una “segunda guerra” contra su país en pleno proceso de conversaciones, lo que, a su juicio, socava los esfuerzos diplomáticos que se venían desarrollando. El ministro iraní sostuvo que, aunque se habían registrado avances positivos en las negociaciones en curso, las acciones militares recientes vulneran el derecho internacional y traspasan las líneas rojas establecidas por Teherán.
En ese sentido, Araghchi afirmó que Irán no considera que le quede otra alternativa que ejercer su derecho a la defensa “con todas sus fuerzas”. Al mismo tiempo, agradeció públicamente a China por haber expresado una postura que calificó de “justa y equilibrada”, y manifestó su expectativa de que Pekín continúe desempeñando un papel constructivo para evitar una escalada mayor que pueda desestabilizar aún más la región.
La posición china se enmarca en una estrategia más amplia de promoción del diálogo y oposición a las acciones militares unilaterales. Wang insistió, como ya lo había hecho en una conversación previa con el ministro de Exteriores ruso, en que Estados Unidos e Israel deben cesar “de inmediato” las operaciones militares. Desde la perspectiva de Pekín, la contención y el retorno a la mesa de negociaciones constituyen la única vía viable para prevenir un conflicto de mayores dimensiones.
Además de su contacto con Teherán y Moscú, el canciller chino mantuvo ese mismo lunes otra conversación telefónica con su homólogo francés, Jean-Noël Barrot. Durante ese diálogo, el ministro francés destacó que tanto Pekín como París, en su condición de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, asumen una “responsabilidad especial” en la preservación de la paz y la seguridad internacionales.
Barrot subrayó que las acciones militares emprendidas por Estados Unidos e Israel no fueron sometidas a consulta del Consejo de Seguridad ni contaron con su autorización formal. En su opinión, esta circunstancia pone de relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos multilaterales y de evitar decisiones unilaterales que puedan erosionar la arquitectura internacional de seguridad. Asimismo, expresó la disposición de Francia a coordinarse con China para contribuir a la estabilización de la situación y fomentar canales diplomáticos que permitan reducir la tensión.
El mensaje transmitido por Wang Yi a su homólogo iraní y las posteriores conversaciones con otros ministros de Exteriores muestran que China busca desempeñar un papel activo en la gestión de la crisis, insistiendo en el cese inmediato de las operaciones militares y en la necesidad de retomar las negociaciones. Mientras tanto, Irán reafirma su derecho a la defensa y denuncia lo que considera una violación del derecho internacional, en un escenario que continúa evolucionando y que mantiene en alerta a la comunidad internacional.

