Con su séptima participación mundialista en el horizonte, la Selección Colombiana de Fútbol llega a la Copa del Mundo 2026 (que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá) con un clima de optimismo sostenido. El buen desempeño en las Eliminatorias Sudamericanas, donde marcha tercera con 28 puntos y resultados de peso, alimenta la ilusión. A eso se suma el subcampeonato en la Copa América 2024, una campaña que, pese a la derrota en la final, dejó sensaciones muy positivas de cara al futuro.
Los cafeteros ya conocen su hoja de ruta en el torneo. Si bien el camino parece accesible en la fase de grupos, cualquier traspié podría ubicarlos en un cruce anticipado con selecciones candidatas al título, en un Mundial que promete llaves exigentes desde etapas tempranas.
Colombia integrará el Grupo K, junto a Uzbekistán, Portugal y el seleccionado que acceda vía repechaje desde el Play-off 1 (República Democrática del Congo, Jamaica o Nueva Caledonia). El debut será el 17 de junio en Ciudad de México, frente a Uzbekistán, que disputará su primer Mundial. Si bien carece de antecedentes en la máxima cita, contará con un entrenador de peso: el histórico defensor italiano Fabio Cannavaro, campeón del mundo en 2006.
El segundo compromiso se jugará el 23 de junio en Guadalajara, ante el vencedor del repechaje intercontinental. En la previa, la República Democrática del Congo asoma como el rival más exigente, aunque ninguno de los posibles oponentes aparece como un escollo mayor para una Colombia subcampeona de América y con regularidad en el camino clasificatorio de Conmebol.
El cierre del grupo será el plato fuerte: Portugal, el 27 de junio en Miami, con Cristiano Ronaldo, Bruno Fernandes, Bernardo Silva, Vitinha y un plantel repleto de jerarquía. El duelo puede encontrar a Colombia con seis puntos y la clasificación encaminada, pero también se perfila como un mano a mano por el primer puesto del grupo, donde la diferencia de goles podría resultar decisiva.
En caso de ganar la zona, Colombia enfrentaría en dieciseisavos a una selección que termine tercera, un cruce favorable en los papeles. En octavos, el panorama seguiría siendo accesible, con la posibilidad de medirse ante otra tercera o el ganador del Grupo B, donde asoman selecciones como Suiza o Italia. Desde cuartos de final, el escenario se vuelve mucho más complejo: Argentina aparece como posible rival, seguida por potencias como Brasil, Inglaterra, Marruecos o incluso Francia, si Noruega de Haaland da el golpe.
Este contexto invita a soñar, como ocurrió en el recordado Mundial de Estados Unidos 1994, aunque con una diferencia clave: el actual plantel combina experiencia, solidez táctica y un fútbol más equilibrado, que lo posiciona como un equipo verdaderamente competitivo.
Entrenador y jugadores
El argentino Néstor Lorenzo, al mando del seleccionado desde 2022, ha logrado resultados destacados y reconocimiento internacional. En 2025 fue considerado entre los mejores seleccionadores del mundo, respaldado por su trabajo sostenido y su experiencia previa como asistente de José Pékerman en los Mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018. Precisamente en Brasil, Colombia alcanzó los cuartos de final, su mejor actuación histórica.
Un dato que respalda su gestión es la inclusión de Lorenzo en el Top 10 de entrenadores de selecciones masculinas de 2025, elaborado por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS), donde ocupó el noveno lugar.
En cuanto al plantel, Colombia cuenta con una base consolidada, aunque sin demasiadas alternativas generacionales. Sin embargo, los futbolistas experimentados suelen elevar su nivel cada vez que visten la camiseta nacional. La gran figura del presente es Luis Díaz: velocidad, desequilibrio, gol y recorrido en la élite europea convierten al delantero del Bayern Múnich en el principal referente del equipo.
Después aparecen jugadores experimentados como el golero David Ospina; Daniel Muñoz, Davinson Sánchez, Jhon Lucumí, Johan Mojica; Jefferson Lerma, Richard Ríos, Juan Hernández y Luis Javier Suárez.

Con 28 años, Díaz apunta a disputar en 2026 su primer Mundial, cargando sobre sus hombros buena parte de las expectativas del público colombiano. Distinto es el presente de James Rodríguez, capitán y emblema histórico, quien atraviesa un momento delicado: lleva varios meses sin club y la falta de continuidad genera dudas sobre su estado físico y futbolístico de cara a la cita mundialista.
Entre las proyecciones, sobresale Yáser Asprilla, delantero de 21 años que busca consolidarse en el Girona y ya dejó destellos en el reciente amistoso ante Canadá. Otro nombre a seguir es Juan Arizala, potente lateral derecho de Independiente Medellín, una de las figuras del seleccionado que alcanzó las semifinales del Mundial Sub-20 de 2025 en Chile.
Tras años de equipos con buen trato de balón pero fragilidades defensivas, la Colombia de Lorenzo logró consolidarse como un conjunto equilibrado, sólido en todas sus líneas y comprometido en cada fase del juego. Aunque su pico de rendimiento se dio en 2024 con la final de la Copa América, el potencial sigue intacto y le permite ilusionarse con llegar lejos en el Mundial 2026.

