El Ministerio del Interior constató un incremento en los volúmenes de armamento y municiones incautados por las fuerzas policiales durante el primer semestre del presente año, al comparar las intervenciones operativas con el mismo período del ejercicio anterior. Los registros estadísticos de la cartera reflejan que los efectivos decomisaron aproximadamente mil quinientas armas de fuego en el lapso transcurrido, superando la cifra de mil trescientas unidades contabilizadas en los primeros seis meses del año previo durante los despliegues preventivos y las inspecciones territoriales.
El indicador con mayor variación se registró en el volumen de municiones retiradas de circulación, pasando de quince mil proyectiles asegurados en la primera mitad del período previo a una cifra próxima a las ochenta y cinco mil unidades en el tramo coincidente del año en curso. De acuerdo con los análisis de la Jefatura, los elementos en poder de las estructuras delictivas proceden de los circuitos informales de tráfico, registrándose asimismo un porcentaje cercano al veinte por ciento de piezas sustraídas a propietarios que contaban con la correspondiente certificación legal y registros vigentes.
Los operativos recientes desplegados por las unidades de investigación permitieron la captura de personas implicadas en el transporte de equipamiento de alto impacto, incluyendo la incautación de pistolas provistas de cargadores extendidos con capacidad para treinta cartuchos y dispositivos de adaptación para disparo continuo. Las autoridades mantendrán el monitoreo sobre los orígenes del material bélico confiscado, reforzando las tareas de inteligencia operacional orientadas a neutralizar las vías de abastecimiento ilegal y preservar la seguridad ciudadana en todo el país.

