Daniel Woodrell, el novelista estadounidense que acuñó el término «country noir» para describir sus historias crudas y poéticas sobre la pobreza, la violencia y la resiliencia en el corazón rural de Estados UNidos, falleció a los 72 años. Nacido el 4 de marzo de 1953 en Springfield, en el suroeste de Missouri, Woodrell creció en los montañosos y aislados Ozarks, esa región de colinas escarpadas y comunidades olvidadas que sería el telón de fondo de casi toda su obra.
Woodrell publicó su primera novela, Under the Bright Lights (1986), un thriller policial ambientado en un pueblo sureño que ya mostraba su estilo: diálogos afilados como cuchillos, descripciones sensoriales de la miseria y un humor negro que alivia la crudeza. Pero fue con Give Us a Kiss (1996) donde acuñó «country noir», un subgénero que fusiona el hardboiled clásico con la sordidez rural, lejos de las luces de neón de Chandler o Hammett. Sus libros —nueve novelas y una colección de cuentos— exploran el Estados Unidos profundo, esa de trailers oxidados, bosques impenetrables y lealtades familiares que matan tanto como protegen. Temas recurrentes: la pobreza como herencia, la adicción como escape y la dignidad en la derrota.
Entre sus obras más celebradas destaca Winter’s Bone (2006), la historia de Ree Dolly, una adolescente de 16 años que recorre los Ozarks en busca de su padre desaparecido para salvar la casa familiar. La novela, con su prosa «áspera y elemental como la roca ígnea de los Ozarks», ganó el International Association of Crime Writers Dashiell Hammett Award y fue adaptada al cine en 2010 por Debra Granik, con Jennifer Lawrence en el rol principal. La película recibió cuatro nominaciones al Oscar y el Gran Premio del Jurado en Sundance, catapultando a Woodrell a un público más amplio. Otras adaptaciones incluyen Woe to Live On (1987), convertida en Ride with the Devil (1999) de Ang Lee, sobre guerrilleros confederados en la Guerra Civil, y Tomato Red (1998), filmada en 2017 con Julia Garner.

