Irlanda y el mundo político internacional lamentan la pérdida de David Andrews, destacado político irlandés que jugó un rol clave en el proceso de paz en Irlanda del Norte. El exministro de Asuntos Exteriores falleció a los 91 años.
Andrews fue uno de los artífices del Acuerdo de Viernes Santo de 1998, uno de los hitos más importantes para poner fin a décadas de conflicto en Irlanda del Norte. Como ministro de Asuntos Exteriores durante el gobierno de Bertie Ahern, firmó el histórico acuerdo junto a sus homólogos británico y norirlandés. Su labor diplomática fue fundamental para lograr el delicado equilibrio entre las distintas comunidades y gobiernos involucrados.
Nacido en una familia con fuerte tradición política, Andrews tuvo una larga carrera en el Fianna Fáil. Sin embargo, vivió un largo exilio político debido a su rivalidad con Charles Haughey, uno de los líderes más controvertidos de Irlanda. Esa “exclusión” le permitió dedicarse a otros ámbitos antes de regresar con fuerza a la primera línea. Además de su rol en el proceso de paz, Andrews fue reconocido por su defensa de los derechos humanos, su compromiso con la Unión Europea y su labor en política exterior. Fue descrito como un político “de convicciones firmes y estilo directo”, capaz de combinar pragmatismo con principios.

