David Hockney, uno de los artistas británicos más influyentes y populares del siglo XX y XXI, falleció a los 88 años. El pintor, conocido mundialmente por sus vibrantes piscinas californianas, retratos y paisajes, dejó un legado de color, innovación y alegría visual.
Tras estudiar en el Bradford College of Art y cumplir servicio alternativo como objetor de conciencia (al igual que su padre), ingresó al Royal College of Art de Londres en 1959, donde destacó rápidamente entre una generación de grandes nombres.
En 1963, su primer viaje a Los Ángeles cambió su vida y su arte para siempre. Fascinado por la luz, los colores intensos y el estilo de vida californiano, Hockney encontró allí su gran inspiración. Obras como A Bigger Splash (1967), Peter Getting Out of Nick’s Pool y Mr and Mrs Clark and Percy se convirtieron en íconos del arte moderno. Sus piscinas con agua en movimiento, palmeras y figuras bajo el sol capturaron la esencia de la California de los años 60 y 70.
Hockney fue un pionero del pop art británico, abiertamente gay en una época de cambios sociales, y un artista incansable que nunca se conformó con un solo estilo. En 2018, su retrato Portrait of an Artist (Pool with Two Figures) se convirtió en la obra más cara vendida en vida de un artista en ese momento, alcanzando los 90 millones de dólares en subasta.

