La empresa constructora Criba y las firmas subcontratadas dispusieron el retiro completo del personal y de los equipos de trabajo de las obras del exhotel San Rafael en Punta del Este. La medida paraliza los trabajos de remodelación del histórico edificio y la edificación del complejo residencial impulsado por el grupo inversor Cipriani en la parada doce de la rambla Lorenzo Batlle Pacheco, interrumpiendo las tareas operativas fijadas en el cronograma de ejecución.
La decisión de las contratistas responde al reclamo por la existencia de un pasivo impago que ascendería a unos nueve millones de dólares por concepto de certificaciones de obra y servicios prestados en el predio. La falta de regularización de los compromisos financieros por parte del grupo desarrollador derivó en la suspensión indefinida de los contratos de construcción, generando incertidumbre sobre los plazos de reanudación de un emprendimiento considerado clave para la infraestructura turística de Maldonado.
El cese de actividades en el emblemático predio vuelve a postergar la concreción de una de las inversiones privadas de mayor volumen proyectadas para el principal balneario del país. Mientras las partes analizan las vías de negociación contractual o eventuales acciones judiciales para resolver el conflicto comercial, el retiro de las empresas deja en suspenso la continuidad del proyecto y la preservación de los puestos de trabajo asociados a la obra.

