Dimite otro contralmirante por diferencias con el mando superior

En cuatro meses, la cúpula de la Armada se redujo a un mínimo histórico con el alejamiento de casi toda la dotación de oficiales de alto rango.

Ahora son cuatro los contralmirantes que pasan a retiro voluntario: vacantes se llenan en forma provisoria con capitanes de navío.

La Armada Nacional atraviesa una situación inédita en su estructura de mando. El contralmirante Héctor Magliocca, hasta ahora Jefe del Estado Mayor General de la Armada, presentó en las últimas horas su solicitud de pase a situación de retiro voluntario, generándose una situación sin precedentes en la Armada con el alejamiento de casi toda la dotación de oficiales de alto rango, confirmaron al Diario La R fuentes de la Armada. Magliocca, ascendido en marzo de 2023 durante la administración anterior, abandona el cargo por diferencias con la conducción, en un contexto de alta sensibilidad institucional y luego de meses de tensiones en el alto mando naval.

Su decisión se suma a la de los contralmirantes Mario Vizcay, Gustavo Luciani y Miguel de Souza, quienes solicitaron el retiro voluntario en protesta por el nombramiento del almirante José Luis Elizondo como comandante en jefe.

Una crisis que estalló en agosto

El origen del conflicto se remonta al mes de agosto y tiene que ver con la designación de Elizondo, proveniente de Prefectura Nacional Naval, lo que tres contralmirantes consideraron contrario a la ley orgánica de 1946, que establece que el comandante en jefe debe pertenecer al cuerpo general de la Armada.

Vizcay, Luciani y De Souza sostuvieron que el nombramiento carecía de fundamento legal y, además del pase a retiro, interpusieron recursos de amparo para impugnar la resolución del Poder Ejecutivo.

Con la salida de Magliocca, la renuncia colectiva adquiere una dimensión sin precedentes: cuatro de los cinco contralmirantes del escalafón tomaron distancia de la nueva conducción.

Al inicio de la actual administración, la Armada contaba con cinco oficiales en el grado de contralmirante. Tras los retiros voluntarios solicitados en agosto y ahora el de Magliocca, la estructura de mando queda reducida a solo dos figuras: el almirante y comandante en jefe José Luis Elizondo y el contralmirante José José Manuel Ruiz, único oficial de su rango aún en servicio activo.

Esta reducción en la cúspide del escalafón constituye un hecho sin antecedentes recientes en la marina y genera un desafío para la continuidad operativa de áreas clave, desde el Estado Mayor hasta los mandos de flotilla, logística, formación y operaciones.

El contralmirante Héctor Magliocca presentó en las últimas horas su solicitud de pase a situación de retiro voluntario.

Un impacto que trasciende lo simbólico

Fuentes navales, señalaron al Diario La R que la simultaneidad y magnitud de los retiros voluntarios sacude la estructura naval en tres niveles: en cuanto al mando estratégico debilitado: con solo un contralmirante en actividad, se concentra la carga operativa y de gestión. También produce la afectación del relevo natural: la sucesión de cargos clave queda condicionada y obliga a acelerar ascensos o redistribuir responsabilidades. Y por último, el clima interno tensionado: la fractura entre mandos superiores y la nueva conducción genera incertidumbre en áreas operativas y administrativas. Se agregó que la pérdida de cuatro altos oficiales en menos de cuatro meses representa una alteración profunda en la estructura de liderazgo y un desafío institucional de primer orden.

Si bien el Poder Ejecutivo mantiene la posición de que el nombramiento de Elizondo es legal y que el proceso de designación fue ajustado a derecho, en la interna de la Armada el malestar ha sido visible y persistente. Fuentes del Poder Ejecutivo señalaron al Diario la R que la idea es llenar las vacantes y contar con la estructura completa a partir del 1º de febrero próximo. No obstante, recordaron que las vacantes requieren venia del Senado. En forma provisoria, se han designado capitanes de navío como encargados de despacho hasta que se nombren a los nuevos contralmirantes. El impacto se acentúa considerando que la Armada uruguaya opera tradicionalmente con una dotación reducida de altos oficiales. El número de contralmirantes suele fluctuar entre cuatro y seis, dependiendo de vacantes, retiros y ascensos.

El mensaje de Elizondo

La nueva solicitud de retiro voluntario ocurre poco más de una semana después que el comandante Elizondo hiciera alusión —aunque sin mencionarla directamente— a la situación generada en  agosto por el retiro de tres contralmirantes.

El 15 de noviembre, en un pasaje de su discurso por el Día de la Armada, dirigiéndose al personal en actividad, transmitió un mensaje de reconocimiento y cohesión interna:

“En el día de hoy también hemos hecho entrega de la medalla mérito al servicio naval a quienes han dedicado gran parte de sus vidas al servicio de la Armada, habiendo pasado a retiro en este último año. A todos ellos un enorme agradecimiento, especialmente a los que se han retirado por retiro obligatorio en los tiempos máximos, porque han puesto la institución por sobre todas las cosas.

Ustedes son el bien más preciado que tiene nuestra institución”, expresó.

Agradeció el respaldo de las familias y llamó a “continuar trabajando unidos”. “Continuemos navegando juntos por una Armada mejor. ¡Viva la Armada Nacional!”

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4 Comentarios

  1. Esta bien Uruguay, debe ser el único pais que tiene tantos almirantes o contra almirantes para una armada tan chica y bueno tampoco en estos años pasados dieron muestra de decencia con todos los escándalos surgidos en la misma por manejos raros con los dineros

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