Cada 14 de mayo, los seguidores del club tricolor se reúnen en los alrededores del estadio Gran Parque Central para celebrar otro año más de historia. Esta vez, conmemoraban los 125 años de la institución.
Sin embargo, la celebración se vio empañada por incidentes en al menos tres puntos diferentes: frente a la sede del club, en la intersección de las avenidas 8 de Octubre y Luis Alberto de Herrera, y en la esquina de Jaime Cibils y Federico Susviela Guarch.
Como resultado de los disturbios, tres personas sufrieron heridas de bala. Según información policial, estas personas resultaron heridas durante los festejos frente a la sede del club en la avenida 8 de Octubre. En el lugar, se encontraron tres vainas y un cuchillo en la vereda.
Las víctimas fueron trasladadas al Hospital Pasteur en momentos distintos. Trágicamente, uno de ellos, un hombre de 37 años sin antecedentes, falleció a causa de una herida de bala en el tórax.
Por otro lado, los otros dos heridos, de 23 y 34 años respectivamente y ambos con antecedentes penales, permanecen internados también por heridas de bala. Ambos optaron por no realizar la denuncia.
Las circunstancias del incidente aún no están claras. Sin embargo, testigos en el lugar señalaron a dos personas como los presuntos responsables de los disparos. Uno de ellos, un joven de 19 años, fue detenido y está siendo interrogado.
Además, al menos otras ocho personas fueron arrestadas en relación con los disturbios durante los festejos, tanto cerca del estadio como en Tres Cruces.


La única forma de terminar con la violencia en el fútbol es echar a todos los dirigentes, que son los instigadores y autores intelectuales de los crímenes que se cometen en nombre de «la razón de mi vida». De no ser así, se incrementará el número de víctimas.
Irá alguno en cana? Si es barra brava, difícil. Son intocables. En ningún caso se menciona que haya participado gente de Peñarol, así que la cosa fue entre bolsos. Y si se dieron entre barras, sin duda es por plata. Los dirigentes se lamentran pero no hacen mucho más que eso. Mientras siga el cordón umbilical entre dirigencias y barras, el problema es imposible de saldar. Obtienen entradas, pasajes, alojamientos, dinero, impunidad, obvio no quieren largar una situación tan cómoda.
Los que deben hacerse cargo son los que fomentan, sostienen, designan y mantienen a los pesados de las Tribunas. Ellos son los principales responsables de la instigación a todos los atropellos que se viven en el fútbol porque necesitan a esos energúmenos para poner la pesada en los partidos, ganar y conseguir premios en efectivo. Ser dirigente del fútbol es equiparable a ser diputado o senador, si no más y si no recordemos una reciente tramitación de pasaporte a un preso.