El costo de moverse: el transporte público en Uruguay consume hasta una décima parte del salario mínimo

Los usuarios aseguran: “Cada vez que sube el boleto, el salario queda más corto”

El precio del boleto en Montevideo sufrió tres aumentos en un año

Para un trabajador, el impacto del costo del transporte público es significativo, representando una proporción considerable de los ingresos para quienes perciben el salario mínimo ($24.572 pesos mensuales). En marzo de 2026, el costo del boleto urbano en Montevideo y los servicios suburbanos han experimentado ajustes que presionan el presupuesto familiar.

Después del 5 de enero de 2026, el boleto de transporte público en Montevideo (sistema STM) pasó a costar 52 pesos con tarjeta electrónica y 64 pesos en efectivo para viajes de una hora. Las tarifas varían según la modalidad: el viaje de dos horas cuesta 78 pesos y el zonal 27 pesos, con ciertos descuentos para estudiantes, jubilados y trabajadores frecuentes. Aun así, esto representa un gasto significativo para los trabajadores.

En términos numéricos, un trabajador que deba asistir 24 días al mes a su lugar de trabajo y que, como mínimo, deba pagar dos boletos diarios de una hora en el transporte urbano (para ir y volver), debe desembolsar en total 2.496 pesos mensuales. Esta cifra representa aproximadamente el 10% del salario mínimo, y los gastos pueden incrementarse aún más cuando se suman las tarifas del transporte interdepartamental y suburbano.

Regulación de precios

Al menos en Montevideo, la Intendencia es la autoridad que define y aprueba el precio del boleto del transporte urbano de la ciudad. El ajuste se realiza a partir de una “paramétrica del transporte”, un cálculo técnico que incluye variables como los costos operativos de las empresas, la inflación, el precio del combustible, los salarios del sector, la venta de boletos y los subsidios del sistema. Con base en estos factores, la comuna decide si aumenta o mantiene la tarifa y publica los nuevos valores del boleto.

El pasaje mensual podría representar hasta una décima parte del salario

En el último año, el precio del boleto urbano en Montevideo tuvo tres ajustes principales. En enero de 2025 pasó a $49 con tarjeta STM, lo que representó un aumento de $4 respecto al valor anterior. Solo siete meses después, subió a $50 con STM, con un ajuste de $1. El último aumento se aplicó en enero de 2026.

Ante esto, los intendentes al mando en ambos períodos han defendido los ajustes utilizando el término “necesario”. El primero fue Mauricio Zunino, quien asumió luego de la salida de Carolina Cosse. En su momento señaló: “El ajuste del boleto responde a la estructura de costos del sistema de transporte, que incluye energía, mantenimiento, salarios y otros factores. El objetivo es equilibrar los ingresos del sistema para evitar compensaciones adicionales con fondos públicos”, explicó el intendente, y agregó que no afectaría a los sectores vulnerables.

En esa misma línea, tras el último aumento, la comuna capitalina emitió un comunicado en el que señala que el incremento “promedio” en todos los boletos es de $2 y que se trata del “mínimo necesario para garantizar su sostenibilidad económico-financiera” dentro del Sistema de Transporte Metropolitano.

Reacción de los usuarios

La reacción de la gente ha sido mayoritariamente crítica o de preocupación, sobre todo por el impacto en el bolsillo de los trabajadores y por la relación entre el precio del boleto y la calidad del servicio. Frases como: “Cada vez que sube el boleto, el salario queda más corto”, “pagamos más, pero el servicio sigue siendo el mismo o peor”, o “para los que usamos ómnibus todos los días, cualquier aumento se siente en el bolsillo”, aparecen con frecuencia en redes sociales o en entrevistas callejeras sobre el aumento del pasaje.

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