El presidente de la República, Yamandú Orsi, se refirió al estado de las negociaciones informales que mantiene el Poder Ejecutivo con el gobierno de Estados Unidos en relación con la posible recepción de ciudadanos deportados por las autoridades norteamericanas. El mandatario precisó que las conversaciones entre las representaciones diplomáticas de ambos países se extienden desde hace varios meses, aunque enfatizó de manera categórica que Uruguay no ha alcanzado ningún tipo de acuerdo formal sobre la materia.
Las declaraciones del Jefe de Estado surgen tras el análisis del borrador recibido en Cancillería respecto a las reubicaciones impulsadas por la administración estadounidense en el marco de sus políticas migratorias de retorno masivo. El mandatario remarcó que los términos de la propuesta inicial se encuentran en fase de revisión y evaluación técnica por parte de los organismos de la administración central, reiterando que la diplomacia nacional mantendrá la cautela antes de adoptar una definición institucional al respecto.
El eventual entendimiento bilateral ha generado posiciones encontradas dentro del espectro político nacional y los equipos de asesoramiento en asuntos internacionales. Mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores monitorea la evolución del planteo diplomático, diversos sectores del oficialismo y analistas de política exterior sugieren evaluar con prudencia el impacto logístico y las condiciones de viabilidad geopolítica antes de consentir un acuerdo marco entre Montevideo y Washington.


Déjense de traer inmigrantes tropicales, ya los veo hasta en la sopa. Esto va a terminar mal si no se frena. Los yankees que se queden con sus problemas, no tenemos porque cargar con su mierda.
SE LOS DEBE ACEPTAR, PUES NO VIENEN A ROMPER LAS PELOTAS CON «una hora menos por día» LLEGAN A TRABAJAR, EL SISTEMA PREVISIONAL LOS PROTEGE, DE FORMA QUE NO SEAN ESCLAVIZADOS…..RINDEN Y SE DEDICAN AL TRABAJO.. HAY EXCEPCIONES POR SUPUESTO, PERO LOS URUGUAYOS ESTAN TAN ECHADOS A PERDER, QUE VIVEN DE «LOS 3 MESES» DONDE TODO ANDA BIEN, LUEGO AL SIGUIENTE Y PRIMER DIA SE HACEN ECHAR Y COBRAN NO SOLO POR SU DESPIDO SINO TAMBIEN PORQUE EL BPS LOS BANCA…… SE HA GENERADO EL NEGOCIO Y EL LUMPEN LO CONOCE…. TODO ELLO APOYADO POR EL PICHAJE DE LA MAFIA DEL PICHI NETE.. SI MUCHAS DE LAS EMPRESAS QUE NO PUEDEN IRSE LOS RECIBE DE BRAZOS ABIERTOS…… LOS OTROS LA HARIAN CERRAR
Metelos en tu casa y mantenelos vos, zángano. Seguramente te gusta hasta esa música de mierda afrolatina, seguramente sos un amarronado más que se cree de la creme.
PERDÓN , NOSE LOS DEBE ACEPTAR, PUES VIENEN A ROMPER LAS PELOTAS CON «una hora menos por día»NO LLEGAN A TRABAJAR, EL SISTEMA PREVISIONAL NO LOS PROTEGE, DE FORMA QUE SEAN ESCLAVIZADOS…..NO RINDEN Y NO SE DEDICAN AL TRABAJO.. HAY EXCEPCIONES POR SUPUESTO, PERO LOS URUGUAYOS NO ESTAN TAN ECHADOS A PERDER, QUE VIVEN DE «LOS 3 DÍAS» DONDE TODO ANDA BIEN, LUEGO AL SIGUIENTE Y PRIMER DIA SE NO HACEN ECHAR Y NO COBRAN NO SOLO POR SU DESPIDO SINO TAMBIEN PORQUE EL BPS NO LOS BANCA…… SE HA GENERADO EL NEGOCIO Y EL LUMPEN PN BOMBONERO LO CONOCE…. TODO ELLO APOYADO POR EL PICHAJE DE LA MAFIA DEL PICHI NETE BOMBONERO.. SI MUCHAS DE LAS EMPRESAS QUE NO PUEDEN IRSE LOS RECIBE DE BRAZOS ABIERTOS PARA EXPLOTARLOS…… LOS OTROS LA HARIAN CERRAR POR INCOMPETENTES EXPLOTADORES
Una cosa es alguien que busca, quiere, se esfuerza y llega.
y otra que boten a cualquiera como basura en otro País y no tenga ni el interés, ni la capacidad, ni la honestidad. etc…
Más bien pueden estar bien molestos con esta conducción forzada.
Este país tiene un corazón muy grande y un gran sentido de hermandad, sobre todo con otros pueblos latinoamericanos.
De hecho aquí somos todos descendientes de emigrantes, y si alguien cree lo contrario que nos diga dónde están las poblaciones de charrúas, porque no hay ninguna «reserva indígena» ni siquiera en los folletos turísticos.
De nuestra historia migratoria vemos que cuando el país se estaba construyendo todas las corrientes migratorias venían desde FUERA de las Américas, siendo las más numerosas las provenientes del Viejo Continente.
Esta gente, de todas las profesiones y oficios y con varidos niveles de educación, desde analfabetos hasta profesionales tenían un denominador común, el RESPETO mutuo y hacia los demás. Y así progresaron, juntos, entreverados y mezclados, y de ahí salimos todos los de esta nueva geberación de charrúas no autóctonos, no ibdígenas pero nacidos aquí y con un enorme apego a nuesrro territorio.
Ahora el fenómeno migratorio actual es diferente. No se basa en la necesidad de poblar el país para que se desarrolle como nación, con el aporte honesto y el indudable trabajo duro de quienes también por una necesidad diferente venían principalmente huyendo de guerras y masacres bélicas, las que si no hubiesen ocurrido de seguro no hubiesen dado lugar a los masivos desplazamientos de gente simple, normal y de trabajo.
La historia es hoy diferente. La gente que desembarcaría en nuestra tierra no viene huyendo de guerras o masacres. Huyó primeramente de los corruptos y mal administrados gobiernos que no crearon infraestructura suficiente como para hacer funcionar un país propiamente, que no dieron oportunidad al desarrollo normal de un pueblo que de otra manera progresaría trabajando honestamente. Se fueron muertos de hambre y en medio de conflictos creados por actividades ilícitas que los gobiernos simplemente no quieren o no pueden ya controlar.
Y se fueron al norte, deslumbrados por las luces multicolores, las fachadas blancas de las mansiones, los monstruos de 8 cilindros rodando en las calles, las imágenes virtuales de un país virtual que Hollywood proyecta a un mundo boquiabierto que neciamente encima paga para ver esas virtualidades. Y allá fueron. No miraron en primera instancia a sus humildes hermanos del Sur, estos del corazón solidario y los brazos abiertos, los que rascando dentro de sus magros bolsillos juntaron ayer unos paquetes para mandar una modesta ayuda, los que hoy llenan el único avioncito disponible con medicinas y comida hacia lugares como los que en la caótica estupidez de su gobierno traidor y títere hasta intenta»cobrar» por recibir la ayuda…
Y ahora estos emigrantes que pasando mil penurias llegaron a ver de cerca la crueldad de los reflejos del país de plástico rosado, experimentando el rechazo, la discriminación y el maltrato, ahora que los han puesto en una jaula maloliente y pretenden exportarlos no ya como mercancía devuelta a sus países de origen sino hacia la tierra de los que ayudan siempre.
Pero ¿por qué, si es que no los pueden devolver a su país de origen por alguna razón particular, a la que pueden perfectamente ignorar, por qué no los ayudan ellos? Ellos que son los «buenos» en sus películas, los que inventaron la copiada moda de ponerse la mano en el pecho al cantar su himno, los que hacen llorar con sus dramas falsos, ellos, la policía del planeta (esa que siempre tira a matar), los defensores del «world order», con sus barcos piratas alrededor del mundo, los que generan enormes ganancias robando petróleo desde el Caribe hasta el Medio Oriente, esos, sí, esos son los que tienen la plata para ayudar esa gente, la que fue a golpear a sus puertas mendigando para comer. Esos son los que deben ayudar, pues las mayores crisis en los países de origen de estos que van a deportar tienen sus raíces de una manera u otra e inevitablemente ligadas a SU intervencionismo, la corrupción generada por SU dinero y los saqueos protagonizados por SU mafia industrial.
Y ahora, que el portazo se ha cerrado a la obligación moral, ahora viene la deportación.
Y nos preguntamos si el gobierno aquí, y junto a cualquier sentimiento solidario ha medido las posibles consecuencias que traería el recibir deportados para quienes vivimos aquí y cada día luchamos por la diaria que nunca llega a alcanzar. Consecuencias no sólo económicas sino sociales.
Económicas porque quién va a solventar los gastos primarios de techo y comida en primera instancia y los de medicinas, tratamientos, ropas, escolaridad, transporte…
Y sociales en cuanto a por lo menos informar de nuestros usos y costumbres a quienes vienen de una cultura diferente, con valores diferentes, inclusive con un lenguaje con giros idiomáticos y palabras diferentes, gente que tiene necesariamente que pasar por un período de readaptación durante el cual no será capaz de sobrevivir por sí sola.
Entonces, y resumiendo ¿dónde van a dormir y qué van a pucherear, quién va a «levantar el muerto»?
¿Está el país en condiciones de sostener esta población diferente?
Porque suponemos que el gobierno no pretenderá que vivan de la caridad pública.
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En verdad se desconocen los pormenores de las «conversaciones sin compromiso» que el Estado mantiene con el indeseable del norte.
No sabemos si dentro de las posibles «propuestas» se consideren modelos como por ejemplo el británico, que invirtió £200 millones en crear «infraestructura y vivienda» en Rwanda para sus deportados –se deportó a una persona, hubo apelación, la persona fue devuelta a Londres, el esquema se abandonó y ahora Rwanda demanda £84 millones por «incumplimiento de contrato»… Parece que hubiese sido más lógico emplear esos £284 millones en ayudar, readaptar e integrar a los inmigrantes a la sociedad, en vez de tirar la plata al viento…
Tal vez haya modelos más sencillos tratándose de nuesrros países latinoamericanos, ¿o somos el único en la región cuyo gobierno está en «conversaciones sin compromiso»?
Como no sabemos, todo es posible.
¿Vendrá cada inmigrante con al menos los us$50 mil que costará mantenerlo al menos por un año? Y luego del año si no ha encontrado una fuente de ingresos para solventar su vida ¿podrá devolverse al lugar de donde vino?
Porque transar por menos de eso en las «conversaciones sin compromiso» que el gobierno mantiene no sólo significaría un castigo financiero para el erario, no sólo sería injusto para nuestra población sino que además sería una muestra de incompetencia practica y política y también una enorme ESTUPIDEZ de la cual desde luego no se harían responsables quienes eventualmente hiciesen las negociaciones.
Inmigrantes que arriban por sí mismos eligiendo nuestro país por decisión propia y solicitan permiso para establecerse es una cosa y deberán ser considerados de acuerdo a cada caso.
Deportados en masa en contra de su voluntad y hasta sin conocer nada de dónde van a ir a parar es otra cosa muy diferente.
Sólo esperamos que el gobierno no se deje «meter el gaucho» porque aquí los únicos gauchos somos nosotros y ya estamos hartos de que se tomen decisiones que afectan al país todo y sin consultarnos, por lo menos para saber qué opinamos y tener la oportunidad de tomar parte en las decisiones. Siempre es fácil hacer caridad con plata ajena, pero en este caso es nuestra plata ¿o de dónde se cree que saldrán los fondos para cualquier gasto de esta naturaleza?
Podemos dar, sí, por voluntad, pero no por obligación.