El Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) desplegó un operativo de respuesta coordinado en varios departamentos del país tras el paso de un severo temporal registrado desde la madrugada del sábado 18 de julio. El fenómeno climático, causado por la formación de un sistema convectivo de mesoescala, provocó el fallecimiento de una persona, heridas a otra y la evacuación de cuatro ciudadanos. Según los datos oficiales del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), las rachas de viento más intensas se focalizaron en la zona norte y este del territorio, alcanzando marcas extraordinarias de 129,5 km/h en Salto, 111 km/h en Tacuarembó y 94 km/h en Treinta y Tres.
Las principales afectaciones urbanas estuvieron vinculadas a la voladura de techos, la caída de árboles y el colapso de infraestructuras de tendido eléctrico, motivando más de medio centenar de intervenciones directas por parte de la Dirección Nacional de Bomberos. La Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) reportó que más de 37.000 clientes sufrieron interrupciones en el servicio energético, concentrándose la mayor cantidad de interrupciones en Salto y Maldonado. En la red vial, se registraron obstrucciones sobre la ruta 31 debido a la acumulación de ramas y estructuras colapsadas sobre la calzada.
Respecto a la situación hídrica, la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua) confirmó que las represas operan con normalidad y los caudales no generan riesgos inminentes de crecida. No obstante, ante el pronóstico de persistencia de tormentas puntualmente fuertes en la franja centro y norte, las autoridades exhortan a la población a extremar los cuidados, evitar desplazamientos innecesarios y no cruzar calzadas inundadas.

