La empresa estatal cubana que provee servicios de telefonía y comunicaciones es ETECSA. Esta, única de su tipo en el país, y desde el año 2011 propiedad 100 % de Cuba, ha logrado diversificar sus prestaciones y la calidad de los parámetros tecnológicos. Así, se incrementa la cantidad de líneas instaladas y en servicio, el índice de digitalización y el respaldo al desarrollo socioeconómico de la nación.
A pesar de su muy clara política de acompañar al país en el avance tecnológico y transformación digital, una reciente medida implementada, consistente en limitar la cantidad de megabytes a la que puede acceder un cliente al precio “habitual”, genera un sinfín de interrogantes, inquietudes e inconformidades en los cubanos. La medida va acompañada de soluciones; luego del agotamiento de “la cuota” determinada al mes, lo que equivale a 6GB, se puede acceder a un grupo de paquetes que multiplica varias veces el precio “habitual”, cifras que la gran mayoría de los habitantes en la Isla no puede pagar, a pesar de que existe la posibilidad de comprarlos en dólares, o desde el exterior (otra “ayudita” al familiar que tenemos fuera).
Luego de varios encuentros, explicaciones de la empresa, y autoridades de sectores y nacionales de por medio, quedan claras algunas ideas del porqué de la implementación de la medida. Primero, un pequeño contexto ofrecido por ETECSA: “Durante todos estos años se han hecho múltiples inversiones, millonarias, que han permitido que desde el año 2015, que comenzaron estos proyectos de informatización, se ampliara el acceso a Internet a los cubanos. Comenzamos con las salas de navegación, después el correo Nauta, los sitios Wi-Fi en los parques, el Nauta Hogar, en el 2018 se inicia el acceso a internet desde el móvil. En el 2019 comenzamos con la 4G en algunos puntos del país, la cual se expande a partir de las necesidades que con la COVID teníamos de llevar más comunicación a todos los cubanos para poder respaldar las necesidades. Todo esto ha sido posible por un proceso inversionista fuerte, multimillonario que ha sido impulsado por el país y que ha sido implementado por ETECSA.”
Sin embargo, frases como “la conexión está mala”, se han vuelto populares en el ir y venir de las calles. Muchas veces son insostenibles no solo la conexión a Internet, sino también la cobertura móvil, y hasta la telefonía fija; y todo esto también lo ha reconocido la empresa: “Tenemos faltas de insumos para poder enfrentar la instalación de nuevos servicios o la reparación de estos propios servicios. Hay pérdida de la calidad, muchas dificultades para conectarse sobre todo cuando tenemos contingencias energéticas, cuando se apagan las radiobases porque no tienen energía, hay interrupciones prolongadas en el tiempo. Tenemos, por ejemplo, más de 24.000 interrupciones hoy de servicios de líneas fijas en el país. Cuando se va a nuestras oficinas, no están los equipos celulares para comprar. Muchas veces no hay líneas para comprar. Estamos en una situación extremadamente crítica y tiene que ver con la falta de divisas, con la pérdida de ingresos que hemos tenido en los últimos años.”

Muy complejo resulta para la población entender que la única empresa que brinda un servicio tan importante como las comunicaciones esté en crisis, entender que si colapsa lo único que tenemos nos quedamos sin nada. Pero mucho más complejo es entender que esa crisis la debemos enfrentar nosotros mismos, en gran medida con los salarios.
A pesar de que es la mayoría de los sectores del país los que manifiestan su inconformidad, llama la atención y preocupa, el sector estudiantil. Los estudiantes en las universidades, a través de la organización que los representa (Federación Estudiantil Universitaria), han emitido en comunicados, alertas y conversaciones con autoridades su preocupación, ante un INTERNET que no pueden pagar. La propia organización, ha generado los espacios de diálogo, donde no han faltado los representantes de ETECSA, el Partido Comunista, el Gobierno, y las Administraciones. “Hemos estado al tanto de la opiniones, críticas e insatisfacciones de nuestro pueblo con las medidas anunciadas por ETECSA. Se han trabajado opciones para los sectores más vulnerables, entre ellos nuestros queridos estudiantes”, expresó el Presidente de la República Miguel Díaz-Canel, en el más reciente espacio de debate.
A pesar de las múltiples conversaciones, los debates en las redes sociales y las explicaciones, muchos estudiantes no entienden ni aceptan la vigente medida. Alarmante situación que debe generar mucho más de lo que ya “se ha dicho”, e incrementar “lo que se está haciendo”. En el caos en ascenso hay tantos matices como colores en la paleta: los verdaderos dolidos e indignados con la medida que protestan, los dolidos y preocupados por una solución, los que ya están lucrando con el tarifazo, y los que han aprovechado el momento para generar más caos.
No todo es mentira, ni tampoco todo es verdad. El Gobierno ha reconocido la legítima inconformidad de los estudiantes, ETECSA ha reconocido los errores cometidos en la aplicación de la medida…pero el pueblo, materia prima fundamental de la construcción del Sistema Socialista, está inconforme. La medida parece que no tiene vuelta atrás, y los que se oponen a ella se suman. Habrá que seguir dialogando, buscando alternativas, tomar acciones que favorezcan el acceso a la información y la paz. Lo único que no está en discusión es la necesidad casi biológica de comunicarnos.

