Con votos de legisladores de cuatro partidos políticos, la Cámara de Representantes se disponía a aprobar esta madrugada el proyecto de ley de Eutanasia. La discusión en sala comenzó sobre las 11:00 horas de este martes, pero en rigor es un debate que ya lleva «casi siete años» en la opinión pública con varios intentos de regulación por parte de distintas administraciones y la presentación de varios proyectos frustrados. Al cierre de esta edición, unos 28 diputados de todos los partidos políticos ya habían hecho uso de la palabra. A esa altura, con 45 legisladores anotados en total, estaba más que claro que el proyecto contaba con votos suficientes para ser aprobado y trasladado al Senado: los 48 legisladores del Frente Amplio, “12 o 13” de los 17 diputados del Partido Colorado, al menos 4 de los 29 legisladores del Partido Nacional y el voto del único legislador del Partido Independiente. En contra, además de la mayoría del Partido Nacional y de 4 o 5 legisladores del Partido Colorado, se manifestaron los dos diputados del Partido Cabildo Abierto y también los dos representantes del Partido Identidad Soberana. El debate en sala incluyó alegatos e intervenciones muy contundentes tanto a favor y en contra de la iniciativa, en un tema complejo que involucra aspectos tan delicados como el dolor y el sufrimiento humano y la propia muerte. Conscientes de que el proyecto iba derecho a su aprobación, con la sesión en curso, algunos de los diputados detractores, como el nacionalista Rodrigo Goñi, conversaron con las bancadas sobre la posibilidad de negociar la sustitución de algunos artículos del proyecto, aspecto que se descartó. “Se vota el proyecto tal como se aprobó en la Comisión”, se afirmó desde el Frente Amplio.
El diputado del Frente Amplio Luis Gallo fue el encargado de defender el proyecto de ley de eutanasia en el inicio del debate que este martes tiene lugar en el plenario de la Cámara de Diputados.
Gallo comenzó cuestionando “los mitos” que hay sobre la eutanasia. “El primer mito es que la sociedad uruguaya no quiere la eutanasia. Totalmente falso”, dijo el legislador, médico de profesión. Y agregó: “El segundo mito es contraponer eutanasia con cuidados paliativos. Falso. Se complementan”.
Más adelante Gallo leyó varios mensajes que enviaron a la Comisión de Salud pacientes y familiares que piden votar la eutanasia para terminar con su sufrimiento. Leyó el testimonio de dos pacientes con ELA y el de la madre de uno de ellos, todos pidiendo tener “la posibilidad de una muerte digna”.
“La decisión es si estamos dispuestos a incorporar en nuestra normativa el derecho de toda persona a decidir sobre el fin de su propia vida”, resumió Gallo. “Quienes se oponen lo hacen con una convicción que trasciende cualquier normativa y cualquier articulado que podamos implementar”, apuntó.

Emocionado
“Entiendo las diferentes perspectivas ideológicas, religiosas, filosóficas, morales, éticas, que conviven en este recinto y tanto lo enriquecen. Les pido que en su fuero más íntimo cada uno pueda analizar en profundidad, con responsabilidad y con sensibilidad qué respuesta le daremos a los ciudadanos como Pablo, como Beatriz y tantos otros. Ojalá que la respuesta que demos hoy no sea la misma que le dimos a Pablo Salgueiro y a Fernando Sureda. Honremos su memoria con la aprobación de este proyecto”, concluyó Gallo, visiblemente emocionado y entre lágrimas al recordar a las dos personas que nombró, ya fallecidas.
Por su parte el diputado del Partido Nacional, Andrés Grezzi, fue el primero en hablar en contra el proyecto de ley de eutanasia que este martes se debate en la Cámara de Diputados y que, en principio, cuenta con los votos para su aprobación y posterior tratamiento en el Senado.
“Es una ley que no es llamada por su nombre, es eutanasia, no muerte digna. Una ley que no ofrece garantías, y es por eso que solicitamos a los diputados, que por más que voten positivamente esta ley, nos permitan introducir un artículo que permita más garantías”, dijo Grezzi, miembro informante en minoría de la Comisión de Salud que analizó el proyecto de eutanasia, ahora presentado como ley de “muerte digna”.
El legislador también cuestionó que “se va a derogar un artículo de suma importancia del código de ética médica, donde la eutanasia activa deja de ser una falta ética médica. Y se deroga sin la participación de los médicos”.
“La legalización de la eutanasia no solo modifica normas legales, si no que transforma el imaginario social. Cuando el Estado convierte la muerte en una opción institucional, deja de ser garante incondicional del cuidado y pasa a validar la idea de que hay vidas menos valiosas o directamente prescindibles”, dijo Grezzi sobre el final de su intervención.
“Esto afecta a los más frágiles, que podrían empezar a sentir presión moral o económica para justificar su derecho a seguir viviendo”, finalizó.
Por su parte, el diputado colorado Gabriel Gurméndez también se manifestó en contra del proyecto pese a que su partido había resuelto en la víspera acompañar la iniciativa. El expresidente de Antel reafirmó que la eutanasia implica “hacer poner fin al que sufre”, siendo este aspecto contrario a la Constitución que ampara y protege a la vida y a nuestro derecho penal. Además, manifestó que el Uruguay ya tiene legislación sobre los cuidados paliativos y un régimen para habilitar la voluntad anticipada. “Nuestra responsabilidad es agotar las instancias y recursos para que estas personas reciban el amparo, la medicina que requieren para esa etapa de su vida”, señaló Gurméndez. “No se puede aprobar esta ley de eutanasia cuando aún está pendiente la reglamentación de la ley de los cuidados paliativos”, agregó. “Sería una gran catástrofe para este país que se apruebe el proyecto sin tener garantizado el acceso a los cuidados paliativos”, manifestó.
Anticipó también que si se aprueba el proyecto, este camino del final de la vida mediante la eutanasia recaerá en los estamentos más débiles y seguramente los más pobres. “Ese camino es un camino de injusticia”, agregó. “Estamos normalizando una cultura de la muerte”, sentenció Gurméndez
Por último, polemizó con su propio Partido y en particular con su secretario general Andrés Ojeda quien eel lunes había manifestado que el proyecto tiene “raigambre batllista” al justificar el voto a favor. Gurméndez no compartió este concepto y afirmó que sostener que se trata de una iniciativa batllista es una “mera especulación” porque no hay evidencia al respecto. “Nunca en lo que he estudiado de la historia de las ideas del Partido Colorado pude encontrar expresiones de Batlle y Ordóñez a favor de la eutanasia y en contra de la vida”, afirmó.
Por su parte, el diputado del Frente Amplio, Fernando Amado, al fundamentar a favor aseguró que este proyecto es “netamente batllista” porque está en “concepción misma del ser humano y de la sociedad”. “Mi batllismo me lleva a este lugar, el batllismo de otros los llevará a otro lugar”, agregó. “Si la objeción fuera que Batlle y Ordóñez no habló expresamente de la eutanasia, recordemos que tampoco dijo tantas cosas que luego Jorge Batlle sostuvo en el sentido opuesto a Don Pepe. Y aun así hay quienes se dicen Batllistas. Y quiero recordar también que Batlle y Ordóñez escribía dios con minúscula”, afirmó Amado.
El diputado del Partido Colorado, Walter Verri , anunció que votará este proyecto al que consideró como una “ ley de avanzada” pero señaló que no responderá alusiones políticas porque “éste no es un debate político y politizarlo le haríamos mucho mal”. “Este es un debate de conciencia, acá no hay buenos y malos, acá va nuestra forma de pensar, nuestros valores, nuestros principios, nuestra formación religiosa, acá los que votamos a favor no somos los buenos ni los que votan en contra son los buenos, acá todos buscamos lo mismo, todos queremos la libertad del ciudadano, no estamos pensando que el ciudadano no tenga una muerte digna, no estamos pensando en limitar derechos, simplemente tenemos enfoques diferentes de cómo resolver los nuevos derechos”, afirmó.
Por otra parte, destacó la posición de su sector Vamos Uruguay que dejó en libertad de acción a sus legisladores, tanto en Diputados como en el Senado.
El diputado del Partido Nacional, Rodrigo Goñi, llamó a rechazar el proyecto y argumentó que entre otros aspectos “amplía” la práctica de la eutanasia “a personas con discapacidad”, además de habilitar las “clínicas privadas de muerte y consagrar impunidad para provocar la muerte”.
A entender del diputado se pretende aprobar “en forma exprés y sin debate serio un nuevo proyecto de eutanasia, presentándolo engañosamente como un texto similar a los anteriores cuando en realidad introduce cambios sustanciales que lo convierten en una iniciativa mucho más peligrosa para toda la sociedad”.
El legislador llamó a rechazar este proyecto que a su juicio “quita protección y pone en riesgo la vida de las personas más vulnerables y abre la puerta a la cultura de la muerte para la sociedad uruguaya”. Goñi argumentó que cada persona merece cuidado, acompañamiento y dignidad hasta el final y que la eutanasia “no es el camino”.
«Un presupuesto ontológico”
El diputado del Partido Identidad Soberana Gustavo Salle, fundamentó en contra del proyecto. Sostuvo que la vida “no es un derecho, es un presupuesto ontológico”. Agregó: “no tengo derecho a la vida, soy vida, estoy antes que cualquier construcción ideal o fáctica, soy vida, no tengo derecho a la vida, esta ley es improponible, absurda, porque elimina el presupuesto óntico que es la vida”. Al rechazar la propuesta y, como parte de su argumentación, mostró la imagen de un general nazi de las Schutzstaffel o SS, cuerpo de seguridad del Tercer Reich.
“Ha habido legislaciones diferentes. Ha habido quienes implementaron y aplicaron la ley de eutanasia. Aquí tengo uno de ellos: Karl Brandt, general de la SS, encargado del Aktion T4”, manifestó el legislador de Identidad Soberana mientras levantaba una impresión a color del médico y criminal de guerra nazi, argumento que fue fuertemente cuestionado por el Frente Amplio. Por su parte, el Partido Independiente, a través de su único representante, Gerardo Sotelo, dijo que legislar sobre eutanasia cruza la medicina, le ética, el derecho y la propia experiencia humana. “Hay quienes cuestionan la razón misma de una ley de estas características, estamos discutiendo la libertad de elegir lo que es mejor para cada uno, a quien enfrenta un cuadro insoportable de su calidad de vida”,afirmó. Lo que establece la ley, agregó, es un marco claro, seguro, para ejercer lo que puede ser el “último acto de libertad” de un ser humano. “Esto es lo que debemos proteger sin desatender el valor superlativo de la vida”, agregó.


Muy buena noticia, la Camara de Diputados cumple con algo que no podía seguir en la vuelta, mientras seres humanos sufren innecesariamente, dolores y situaciones que impiden una vida digna . Una Ley que no obliga a nadie hacer lo que no quiere.Genera la posibilidad para quien así lo quiere lo utulice, es una opción, solo eso. Ojala Uruguay mejore los tratamientos paleativos y que sólo la absolutamente minoria a este derecho conseguido. Ahora los senadores tienen la palabra.