El intendente electo de Florida, Carlos Enciso, se lanza con fuerza en la contienda por el Directorio del Partido Nacional, anunciando la conformación de una lista que busca darle voz a aquellos convencionales y votantes que, según él, «no se sienten 100% representados» por las propuestas de los actuales candidatos de peso.
Enciso, ex embajador en Argentina, ya cuenta con el respaldo de convencionales de «cuatro o cinco departamentos», incluyendo Montevideo, y anticipa que más compañeros de partido se sumarán una vez que su iniciativa se haga pública. Aunque aclara que su objetivo no es presidir el Directorio, sino «aportar en temas de gestión», su movida se interpreta dentro del partido como una estrategia para captar los votos de los descontentos con la candidatura de Álvaro Delgado.
Esta irrupción de Enciso agrega un nuevo matiz a la ya efervescente disputa por el máximo órgano del Partido Nacional. Delgado, con 263 votos de los 500 posibles de la interna, se posiciona como el favorito, incluso dispuesto a dejar su banca en el Senado para dedicarse de lleno al directorio. Sin embargo, la aparición de figuras como Enciso, el senador Luis Alberto Heber (66 votos) y Javier García (149 votos), este último buscando seducir a los dirigentes molestos con Delgado, evidencia un escenario de intensas negociaciones.
A la lista de contendientes se suma el joven dirigente de «Por la Patria», Santiago Gutiérrez Silva, quien también busca una candidatura propia al discrepar con el apoyo a Delgado y aporta su experiencia del Directorio anterior. En este panorama de sorpresas y continuidades, la lista de Enciso emerge como un actor clave para aquellos que buscan una opción diferente en la conducción del Partido Nacional.


La bolilla que faltaba.
En cualquier momento aparece como candidata a presidente de ese partido bien partido el bombón y así completar el cambalache de candidatos