España busca a su paciente «cero», el primer contagiado con viruela del mono. El gobierno de Madrid sospecha que el virus ya circulaba desde finales de abril, coincidiendo con las fechas en las que un ciudadano británico viajó a Nigeria, se infectó y provocó en su país un importante brote, con más de 50 contagiados.
Pero desde que aparecieron los primeros enfermos en Reino Unido a la detección en Madrid de casos sospechosos hay un vacío en la cadena de transmisión que aún no se ha podido completar. La investigación epidemiológica sí cree que el virus llegó a España desde el país anglosajón y no por Portugal, otro de los primeros países en reportar contagios.
O bien un español se infectó allí o un ciudadano británico llevó a España la infección. No se sabe aún con certeza. Lo que sí se tiene identificados son los eventos que provocaron el estallido en España y quizá hacia otros países europeos.
Uno de esos eventos multiplicadores fue la celebración multitudinaria de Maspalomas Pride en Gran Canarias, entre el 5 y el 15 de mayo, en la que participaron 200.000 personas. Desde allí se pudo expandir a otros países europeos y también generar nuevas transmisiones en Madrid y generar dos vías de entrada en la comunidad.
El segundo foco es la sauna Paraíso de Madrid, un conocido local de encuentros sexuales entre hombres, pero también varias fiestas privadas en Madrid con sesiones de ‘ chemsex’, celebraciones con drogas y sexo de riesgo favorecieron la dispersión. La lista de sospechosos y casos confirmados no ha hecho más que crecer. El último recuento deja casi 100 confirmados en España. La buena noticia es que, por primera vez, empieza a haber casos negativos entre los sospechosos, lo que podría indicar que el brote quizá remita.
Para Nacho de Blas un especialista en Epidemiología Veterinaria e investigador de la Universidad de Zaragoza el contagio inicial masivo probablemente se produjo en Maspalomas, principalmente dentro de la comunidad gay. En un reportaje en el diario El Mundo, aclaró que «si hubiese sido una macrofiesta con más mujeres, probablemente también se habrían detectado casos en mujeres». Manifestó «no es una enfermedad de transmisión sexual ni tiene relación con la homosexualidad. El virus se transmite por contacto estrecho con las lesiones, con mucosas orales, vaginales o anales y también por vía respiratoria. Creo que en los contagios de segunda generación empezarán a aparecer casos no solo en adultos varones. De hecho, ya hay un caso de un niño positivo en Reino Unido».
Este especialista sostiene que «todavía no hay una certeza absoluta de cuáles son las especies receptivas al virus. En principio todos los mamíferos son susceptibles de infectarse, por lo que la indicación es el aislamiento de posibles contagios hasta que se determine si existe o no la infección. No hay que alarmarse, pero sí tener precaución para contener el patógeno, que es capaz de sobrevivir muy bien en el medio ambiente. El principal riesgo es que consiga alcanzar a una especie silvestre y encuentre allí un reservorio».

