Eugene Braunwald, uno de los cardiólogos más influyentes de la historia y ampliamente considerado el padre de la cardiología moderna, falleció a los 96 años.
Nacido el 15 de agosto de 1929 en Viena (Austria), Braunwald llegó a Estados Unidos siendo niño al huir de la persecución nazi durante el Holocausto. Su trayectoria profesional abarcó más de siete décadas y transformó por completo la forma en que se entiende, estudia y trata la enfermedad cardiovascular, salvando millones de vidas en todo el mundo.
Sus contribuciones científicas son legendarias. Realizó avances fundamentales en el estudio de la miocardiopatía hipertrófica (HCM), la insuficiencia cardíaca congestiva, las valvulopatías y la enfermedad coronaria. Fue pionero en el uso de estudios hemodinámicos y en la comprensión de la fisiología cardíaca, lo que permitió desarrollar tratamientos más efectivos. Se le atribuyen más de 1.000 publicaciones en revistas científicas revisadas por pares.
Braunwald se formó en algunas de las instituciones más prestigiosas de Estados Unidos y ocupó cargos clave en la investigación y la enseñanza. Fue jefe de Cardiología y director clínico del National Heart, Lung and Blood Institute (NHLBI), fundador y primer jefe del Departamento de Medicina de la Universidad de California en San Diego, jefe de Medicina en el Brigham and Women’s Hospital de Boston y Distinguished Hersey Professor of Medicine en la Harvard Medical School. En sus últimos años se desempeñó como Chief Academic Officer de Mass General Brigham.

