Un enorme acuario de Berlín reventó, derramando escombros, agua y más de mil peces tropicales fuera de la atracción turística AquaDom, en el corazón de la capital alemana
La Policía informó de que partes del edificio, que también alberga un hotel Radisson, cafeterías y una tienda de chocolates, resultaron dañadas al verterse un millón de litros de agua del acuario poco antes de las 6 de la mañana. Según los bomberos de Berlín, dos personas resultaron heridas leves.
De acuerdo con los huéspedes, se oyó un ruido muy fuerte en el hotel poco antes de las 5.45 horas, y partes de la fachada del edificio salieron volando a la calle con la fuerza del agua y los escombros. La empresa propietaria del AquaDom, Union Investment Real Estate, dijo en un comunicado el viernes por la tarde que las razones del incidente «aún no estaban claras».
Del mismo modo, la policía y los bomberos aseguran que la causa aún no está clara, aunque se habla de una posible fatiga material. «Por supuesto, la investigación sobre la causa aún no ha concluido, pero los primeros indicios apuntan a la fatiga del material», explican.
El acuario fue reformado por última vez en 2020, según el sitio web del complejo DomAquaree. Durante las obras de mejora, se drenó toda el agua del tanque y los peces fueron trasladados a acuarios en el sótano del edificio, donde hay un centro de cuidado de cría para los peces.
El acuario es uno de los principales imanes turísticos de Berlín. El viaje de 10 minutos en ascensor a través del tanque tropical era uno de los aspectos más destacados de la atracción.
La alcaldesa, Franziska Giffey, declaró que el incidente había desatado un «auténtico tsunami» de agua, pero que el hecho de que se produjera a primera hora de la mañana había evitado muchos más heridos.
«A pesar de toda la destrucción, hemos tenido mucha suerte», declaró. «Habríamos sufrido daños humanos terribles» si el acuario hubiera reventado incluso una hora más tarde, cuando ya hubiera más gente despierta en el hotel y sus alrededores.
Solo se encontró una pequeña cantidad de agua en el sótano, por lo que es probable que la mayor parte se filtrara a través de las puertas de la planta baja a la calle y a los canalones de la calle, dijeron los bomberos.
Las autoridades utilizaron perros de rescate para buscar personas en la planta baja destruida. En el lugar de los hechos se encontraban unos 100 efectivos de emergencias. El AquaDom, de 25 metros de altura, se describía como el tanque cilíndrico más grande del mundo y albergaba más de mil peces tropicales antes del incidente. Entre los 80 tipos de peces que albergaba había peces tang azul y payaso, dos coloridas especies conocidas por la popular película de animación «Buscando a Nemo». «Por desgracia, ninguno de los 1.500 peces pudo salvarse», dijo Giffey.
El viernes por la tarde se intentaba salvar a otros 400 o 500 peces más pequeños alojados en acuarios bajo el vestíbulo del hotel. Sin electricidad, sus tanques no recibían el oxígeno necesario para sobrevivir, dijeron las autoridades. «Ahora se trata de evacuarlos rápidamente», declaró Almut Neumann, funcionaria municipal encargada de asuntos medioambientales del distrito berlinés de Mitte.
Varias organizaciones, entre ellas el zoo de Berlín, se ofrecieron a acoger a los peces supervivientes.
El operador del acuario, Sea Life, se mostró apenado por el incidente e intentó obtener más información de los propietarios del AquaDom. El acuario de Sea Life se encuentra en el mismo edificio y los visitantes pueden visitarlo junto con el AquaDom con una sola entrada.
Se especuló que las temperaturas bajo cero pudieron haber tenido algún efecto negativo en el tanque de cristal acrílico, que explotó bajo el peso del agua. Pero aún no se ha determinado las causas del suceso. La Policía dijo que no había pruebas de que el incidente se debiera a un acto malintencionado.

