Federico Valverde y su transformación en un jugador decisivo en ofensiva

Aquel “Pajarito” impetuoso, en este 2022 pasó a ser un “Halcón” implacable en el área rival.

Nadie puede dudar de que el inicio de temporada de Fede Valverde está siendo espectacular. Es, junto a Vinicius, el gran nombre propio del gran Real Madrid. El ‘Halcón’ ha encontrado su hábitat en el extremo derecho y, desde ahí, ha mejorado sus prestaciones ofensivas hasta convertirse en un jugador decisivo.

No hay más que echar un vistazo global a sus datos de la pasada temporada y los de esta para observar el cambio. Salvo en regates, en el resto de parámetros ofensivos ha dado un salto hacia adelante.

Cierto es que hay que ver si puede mantener este nivel en el tiempo y que sería más justo volver a hacer la comparativa a final de temporada para comprobar si de verdad ha mejorado. Pero, desde luego, hasta el momento estamos viendo a un nuevo Valverde.

El cambio decisivo

Es en los metros finales donde Fede ha roto el molde. Su nueva posición, la de extremo, que empezó a ocupar a final de la pasada temporada, ha tenido mucho que ver. Ancelotti pensó que desde ahí podía sacar lo mejor de él y no se ha equivocado. El italiano utilizó su versatilidad para ir probándolo en múltiples posiciones hasta que encontró la idónea. Por eso este curso, salvo en momentos puntuales, no se ha movido de ese extremo diestro.

Desde que actúa ahí ha subido su nivel pero, sobre todo, ha demostrado ser un jugador que le da mucho al equipo en los metros finales. Se ha vuelto mucho más decisivo con el balón y, sobre todo, en la finalización.

Para empezar, queda claro que su aportación goleadora es mayor. De no hacer ni un gol el curso pasado en las dos principales competiciones a llevar a estas alturas seis.

No queda solo ahí, su eficacia ha quedado demostrada. Tiene un gran disparo, pero tenía que creérselo. «Le dije a Valverde que si no marcaba más de diez goles con ese pie tenía que romper mi carnet», comentaba Ancelotti. El italiano ha conseguido que el uruguayo se prodigue más en el tiro.

Su nueva posición le hace estar más cerca del área, pero también ha sido más inteligente a la hora de elegir el lugar y el momento del disparo. Sigue perfilándose desde el costado derecho para el disparo, pero, en general, lo ha intentado desde posiciones más ventajosas. 

También se nota en sus disparos rojos que la pasada campaña empezó actuando más en posiciones interiores y más retrasadas.

Más allá del gol

No toda su mejora se resume en goles, sino en toda su producción ofensiva. Por ejemplo, ya ha dado el mismo número de asistencias que en todo el curso anterior que, estandarizado por cada 90′, deja ver una diferencia notable. 

Pero lo más llamativo es que, a diferencia del curso anterior, ahora está rindiendo por encima de lo esperado a la hora de facilitar pases a sus compañeros. Las asistencias esperadas (xA), que miden la probabilidad de que un pase acabe siendo una asistencia de gol, sin tener en cuenta la habilidad del rematador y que ayudan determinar cuánto de decisivo es un jugador a través de sus pases, nos dicen que Valverde ha dado un paso adelante en este sentido.

Mientras que la temporada pasada acumuló un xA de 2,75 esta lo lleva en 1,15. Es decir, la temporada pasada, en función de la calidad de sus pases, debió dar casi tres asistencias y no, por lo que rindió por debajo de lo esperado, mientras que en la presente debería llevar solo una, así que lo está haciendo por encima.

Al mismo tiempo, ha doblado su tasa de pases clave (todos aquellos pases que acaban en un remate). Valverde ha pasado de ayudar a sus compañeros a finalizar una jugada una vez cada tres encuentros (0,32) a poco más de una vez por choque (0,67).

El peso de Valverde en este Real Madrid está fuera de toda duda y solo queda por ver cuánto de alto logrará volar el Halcón blanco.

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