Francia volverá a estar presente en una Copa del Mundo con la autoridad de quienes se han acostumbrado a competir siempre en la cima. En el Mundial de Norteamérica 2026, el seleccionado dirigido por Didier Deschamps disputará su octavo Mundial consecutivo, consolidando una regularidad que pocos equipos pueden igualar. El objetivo es claro: volver a levantar el trofeo y sumar una tercera estrella a su escudo.
Integrante del Grupo I, Francia se medirá en la fase inicial con Senegal, Noruega y el ganador del repechaje internacional entre Irak, Bolivia y Surinam. El estreno será el 16 de junio en Nueva York, mientras que los siguientes compromisos se disputarán en Filadelfia (22 de junio) y Foxborough (26 de junio).
El camino hasta la clasificación reflejó la solidez del equipo. Les Bleus dominaron el Grupo D de las Eliminatorias Europeas, asegurando su boleto con una fecha de anticipación. Cuatro triunfos y un empate, 13 goles a favor y apenas tres en contra marcaron una campaña contundente, en la que solo dejaron puntos en el empate 2-2 frente a Islandia como visitantes.
Mbappé, récords y liderazgo
En ese recorrido sobresalió, una vez más, Kylian Mbappé, capitán y principal referencia ofensiva. El delantero no solo fue decisivo en lo futbolístico, sino que además continuó escribiendo su nombre en la historia del seleccionado. Tras superar la marca goleadora de Thierry Henry, quedó a un paso del récord absoluto de Olivier Giroud, una cifra que podría alcanzar, o incluso superar, durante la cita mundialista.

La clasificación también dejó señales de renovación. El regreso de Florian Thauvin, campeón del mundo en 2018, aportó experiencia y jerarquía, mientras que Hugo Ekitike comenzó a consolidarse como una alternativa ofensiva real, mostrando personalidad y eficacia en sus primeras apariciones como titular.
Francia afrontará su decimoséptima participación mundialista con el respaldo de una historia reciente excepcional. Campeón en Rusia 2018 y subcampeón en Qatar 2022, estuvo a minutos de convertirse en bicampeón, en una final inolvidable frente a Argentina que quedó grabada entre las mejores de todos los tiempos. El primer título llegó en 1998, cuando, como anfitrión, derrotó a Brasil en el Stade de France y dio inicio a una era dorada que hoy parece lejos de agotarse.
Talento en todas las líneas
La profundidad del plantel es una de las principales fortalezas del equipo francés. Con futbolistas repartidos entre los clubes más poderosos de Europa, Deschamps dispone de variantes de primer nivel en cada posición. Figuras del Real Madrid, el Barcelona, el Liverpool, el Manchester City y el Bayern Múnich conforman una base que combina potencia física, técnica y experiencia internacional.
A ese núcleo consolidado se suman jóvenes que ya dejaron de ser promesas. Warren Zaïre-Emery es el ejemplo más claro: titular en el PSG con apenas 19 años, debutó en la selección siendo menor de edad y se convirtió en el goleador más joven de la historia de Les Bleus, una muestra del recambio generacional que avanza sin romper el equilibrio del equipo.
Por otro lado, además de Mbappé, aparecen figuras como Aurélien Tchouaméni y Eduardo Camavinga del Real Madrid; Jules Koundé, defensa del Barcelona. Así mismo, hay figuras en el fútbol inglés, con lo es el caso de Ibrahima Konaté (defensa) y Ekitike (delantero) ambos en el Liverpool; en el Manchester City está el mediocampista Rayan Cherki y en Alemania se encuentra Dayot Upamecano, defensa y figura del Bayern Munich. Solo estos ejemplos, le alcanzan para armar dos equipos completos que pelearían tranquilamente el título, lo que puede ser una carta fundamental en un Mundial.
El último desafío de Deschamps
Todo este proceso se sostiene bajo la conducción de Didier Deschamps, uno de los entrenadores más influyentes del fútbol contemporáneo. Campeón del mundo como jugador en 1998 y como técnico en 2018, integra un grupo selecto junto a Mario Zagallo y Franz Beckenbauer. Desde que asumió en 2012, logró transformar un plantel repleto de estrellas en un equipo competitivo, pragmático y difícil de vulnerar.
En la Copa del Mundo de México, USA y Canadá 2026 marcará el cierre de su ciclo, anunciado como el último desafío tras 14 años al frente del seleccionado. En su palmarés también figuran la UEFA Nations League 2020/21 y finales disputadas en la Eurocopa 2016 y el Mundial de Qatar.

En lo táctico, Francia se distingue por su flexibilidad. Puede partir de un 4-2-3-1 clásico, pero no duda en modificar su estructura según el rival. La velocidad y potencia de sus mediocampistas y delanteros convierten al equipo en un rival letal cuando encuentra espacios.
Con experiencia, recambio y ambición, Francia llegará al Mundial 2026 como lo que es: una potencia establecida y un candidato inevitable. Si logra conjugar su talento individual con la fortaleza colectiva que lo caracteriza, el sueño de la tercera estrella estará más vivo que nunca.


A estas alturas….el unico frances en ese equipo….es el tecnico!….
En toda Europa, Alemania, Inglaterra, Países Bajos, Francia, la mayoría de los jugadores son africanos o asiáticos o descendientes de emigrantes. Obviamente, no se comenta mucho…