Llegó este lunes a Rocha, procedente de Suiza, un histórico órgano construido en la década del 20 y que será instalado en la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios de Rocha. El instrumento, construido en 1928 por la prestigiosa casa Metzler, es considerado uno de los más importantes que ingresan al país en las últimas décadas. El proceso cuenta con la supervisión del armonicista uruguayo Mario D’Amico, organero nacido en Paysandú, reconocido internacionalmente por haber participado en la restauración del órgano principal de la catedral de Notre Dame de París.
En diálogo con Diario La R, D’Amico confirmó que el órgano destinado a Rocha ya fue descargado en la iglesia y que ahora se inicia una nueva etapa previa a su instalación definitiva. “Se destrabó la llegada del órgano de Rocha, que ya está descargado en la iglesia de los Remedios. Ahora creo que le toca a los rochenses recaudar fondos para poder restaurar el techo, ya que hubo desprendimientos y hay que rehacer el revoque del techo de la iglesia, que es enorme y muy alto, para luego proceder a la instalación del órgano”, explicó.
El instrumento permaneció durante un tiempo retenido en el puerto de Montevideo, junto con otros órganos destinados a distintos puntos del país. Según detalló D’Amico, esa situación ya fue resuelta: “Se destrabó para los cuatro órganos que ya están en Paysandú, Salto y San José, y se destrabó la llegada del órgano de Rocha hace aproximadamente una semana”, confirmó.
Un instrumento de gran porte y valor histórico
El órgano que será instalado en Rocha pertenece a una de las firmas más reconocidas del mundo en la construcción de órganos de tubos. “Es un órgano de la casa Metzler, que es una de las casas más legendarias. De hecho, es uno de los primeros órganos que construyó la casa Metzler de Suiza”, señaló D’Amico. La empresa, que aún sigue en actividad, tiene su origen en una región montañosa cercana a Liechtenstein.
Desde el punto de vista técnico y musical, el instrumento presenta dimensiones y características destacadas. Cuenta con 31 registros, unos 1.500 tubos y un peso aproximado de seis toneladas. “Por número de registros, junto con el órgano de los Capuchinos, se convierte en el segundo órgano más grande del país en funcionamiento”, indicó el armonicista, aunque aclaró que el órgano más grande del Uruguay se encuentra actualmente desmontado en la iglesia de los Vascos en Montevideo.
El diseño exterior también forma parte de su valor patrimonial. “La parte exterior del órgano fue diseñada por un arquitecto muy importante de principios del siglo XX en la zona de Suiza. Es un instrumento muy querido por todos los expertos y organistas de la región”, afirmó.

Una segunda vida para un órgano europeo
El órgano estaba originalmente instalado en la iglesia protestante de Schiers en el Cantón de Graubunden en Suiza. Con el paso del tiempo, la comunidad decidió retirarlo para dar lugar a un instrumento más moderno. “Intentaron por todos los medios que el órgano fuera declarado patrimonio y que no pudiera ser movido, pero por cuestiones legales no pudieron lograrlo”, relató D’Amico.
Finalmente, la comunidad suiza optó por donar el instrumento y hacerse cargo del traslado hasta Uruguay. “La iglesia pagó incluso el transporte desde Suiza hasta Rocha para que el instrumento se conserve entero y tenga una segunda vida, y no se destruya”, explicó.
El montaje del órgano demandará un trabajo especializado y un plazo considerable. Según estimaciones de D’Amico, el armado llevará alrededor de un mes y medio, mientras que la armonización del sonido requerirá unas tres semanas adicionales. El montaje estará a cargo del organero Nicolás Stekl, también oriundo de Paysandú, quien ya trabajó en el órgano de la catedral de Salto. “Yo vendré para la parte de sonido”, precisó D’Amico.
Además, un ex operario de la casa Metzler se ofreció a participar de forma voluntaria en el proceso. “Se ofreció un antiguo operario de la casa Metzler para venir de forma totalmente altruista a participar en el remontaje del órgano”, destacó.

Una red de órganos para el interior del país
La llegada del órgano a Rocha forma parte de un proyecto más amplio que permitió el ingreso de varios instrumentos al Uruguay, luego de más de seis décadas sin incorporaciones de este tipo. D’Amico fue clave en la obtención de cuatro órganos de menor tamaño, donados por instituciones suizas. “Me los regalaron a mí para que hiciera con ellos lo que yo quisiera. Entonces yo los regalé a Uruguay”, explicó.
Estos instrumentos fueron destinados al Conservatorio Municipal de Salto, la catedral de Salto, la basílica de Paysandú y una sala del Conservatorio de San José, en el Teatro Macció. “Ya están todos en su destino, aunque todavía no están todos funcionando”, señaló.
Expectativa por la inauguración
La inauguración del órgano de Rocha aún no tiene fecha definida, ya que depende de la restauración del techo de la iglesia. No obstante, D’Amico confirmó que estará presente cuando llegue ese momento. “Sin duda, no me lo pierdo. Con tanto trabajo, no me lo pierdo”, afirmó.
La experiencia reciente en Salto sirve como antecedente del impacto cultural que puede generar la puesta en funcionamiento de estos instrumentos. “En Salto hubo todo un fin de semana de actividades con seis conciertos diferentes. En Rocha imagino que también será algo muy grande, porque todos los organistas de Uruguay celebran la llegada de instrumentos, ya que quedan muy pocos en funcionamiento en el país”, concluyó. El órgano más antiguo en Uruguay fue construido en 1877 por la casa francesa Merklin. También fue donado al Uruguay y actualmente está en Colonia.


