La comunidad global se alarmó ante el bombardeo en Doha, ciudad que fungía como bastión de negociaciones de paz entre Hamás e Israel. El Primer Ministro de Qatar, Jeque Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim Al-Thani, denunció: “Israel perpetró terrorismo de Estado contra Qatar”, tras el ataque aéreo en la capital qatarí. La acusación, de alto calibre diplomático, pone en evidencia una violación directa a la soberanía nacional y al orden jurídico internacional.
Mientras tanto, Gaza se hunde en la destrucción, la desnutrición, el silencio de los rehenes olvidados, y la esperanza se desvanece bajo los escombros de la diplomacia.
El Gabinete de Seguridad Israelí, ejecuta una estrategia militar avallasante, provocando una escalada de sangre y violencia cuyo fin parece ser avanzar hacia una ocupación total del enclave palestino. Estas acciones impulsadas por el Primer Ministro Benjamín Netanyahu, han dejado a los rehenes en una condena silenciosa, atrapados entre el fuego cruzado y la indiferencia política.
Las imágenes de los rehenes israelíes Guy Gilboa-Dalal y Alon Ohel, implorando por sus vidas en un video difundido recientemente, fueron interpretadas como un grito de auxilio ante el avance militar que amenaza con convertirlos en víctimas colaterales. Las familias de los secuestrados se manifestaron indignadas por el abandono institucional, exigiendo un acuerdo que ponga fin al sufrimiento. “Nuestros seres queridos están doblemente cautivos: por sus captores y por decisiones políticas que los condenan al olvido”, expresaron con desesperación en Tel Aviv.
Frente a este sombrío panorama, la diplomacia parlamentaria internacional, se alinea buscando alternativas hacia la paz duradera . El Consejo Global para la Tolerancia y la Paz (CGTP), conformado por más de 120 países de cuatro continentes, condenó enérgicamente el derramamiento de sangre. Su Presidente, S.E. Ahmed Al Jarwan, instó a las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad a detener de inmediato las operaciones militares en Gaza, proteger a la población civil y garantizar el acceso ininterrumpido de ayuda humanitaria. “La única salida viable es la solución de dos Estados, conforme a las resoluciones internacionales”, afirmó el diplomático emiratí.
Desde América Latina y el Caribe, el Presidente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), Diputado Rolando González Patricio, reafirmó su postura: “Desde octubre de 2023 y en cada Asamblea de la Unión Interparlamentaria, he denunciado el genocidio israelí contra el pueblo palestino en Gaza”. En la Sexta Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos, celebrada en Ginebra en julio de 2025, reiteró el llamado urgente a un alto al fuego, asistencia humanitaria y esfuerzos concretos hacia una paz justa y duradera, basada en las resoluciones de la ONU, especialmente la histórica Resolución 181 de 1947.

El mensaje es claro: las partes deben acatar sin reservas el Derecho Internacional, las resoluciones de la ONU y los tratados que regulan la protección de civiles en tiempos de guerra, los derechos humanos y la prevención de conflictos.
La respuesta internacional europea ha sido contundente: Suecia, España, Irlanda, Noruega y Malta reconocieron oficialmente al Estado de Palestina. También Francia, Reino Unido y Alemania anunciaron su intención de hacerlo en la próxima Asamblea General de la ONU.
A ellos se suma la red de inteligencia Five Eyes: cuatro de sus cinco miembros —Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Gran Bretaña— manifestaron su decisión de reconocer la soberanía palestina. Solo queda Estados Unidos.
Gaza, marcada por el hambre, el luto y el desplazamiento, acumula cifras que hielan la sangre. El total de niños muertos debido a la desnutrición alcanzó 145, tras el fallecimiento el pasado viernes 12 de septiembre de dos menores como consecuencia del bloqueo israelí a la entrada masiva de alimentos y ayuda humanitaria, informó este sábado el Ministerio de Sanidad gazatí. Ya son más de 61.000 muertos, entre ellos miles de niños y trabajadores humanitarios, en un territorio de apenas 40 kilómetros de largo por 6 de ancho.
Desde Oceanía, el Primer Ministro australiano, Anthony Albanese, declaró:“La solución de dos Estados, es la mejor esperanza de la humanidad para romper el ciclo de violencia en Medio Oriente”. Continuó argumentando que, reconocer a Palestina e Israel, como naciones soberanas no es solo una propuesta diplomática: “es un deber ético”. Porque la vida, la dignidad y la justicia no pueden seguir siendo prisioneras del olvido.
El mundo clama imperativamente , para que todas las partes actúen con responsabilidad y respeto a las normas internacionales, abriendo paso a un diálogo genuino y a soluciones que garanticen la paz y la dignidad de ambos pueblos. Solo así podremos transformar el drama que hoy nos conmueve en la esperanza que nuestro futuro exige.


Todos se alarman pero no dan refugio a los palestimos ni siquiera a los niños En especial los musulmanes tienen una conducta muy lejana a la hermandad musulmana