Ileana Cotrubas, soprano rumana

La soprano rumana Ileana Cotrubas, una de las voces más sensibles y expresivas de la ópera de las décadas de 1970 y 1980, falleció a los 87 años. Desde los nueve años formó parte del coro infantil de la radio y del conservatorio de Bucarest. Debutó en la Ópera de Bucarest en 1964 con Pelléas et Mélisande de Debussy y, tras ganar el concurso de la ARD en Múnich en 1966, se consolidó en los grandes escenarios europeos.

Su interpretación de Violetta en La Traviata de Verdi se convirtió en referencia. El crítico del New York Times Donal Henahan escribió en 1981, tras su actuación en el Metropolitan Opera, que “es poco probable que haya una Violetta mejor en los escenarios del mundo”. Su grabación de la ópera junto a Plácido Domingo y Sherrill Milnes, dirigida por Carlos Kleiber, es considerada una de las versiones canónicas.

También brilló como Mimì en La Bohème, Gilda en Rigoletto, Tatyana en Eugenio Oneguin, Susanna en Las bodas de Fígaro y Nedda en Pagliacci. Su voz, de pureza lírica y gran capacidad expresiva, transmitía el pathos de las heroínas operísticas con una intensidad poco común.

La Ópera Estatal de Viena, de la que fue miembro honorario desde 1991 y donde se sintió especialmente como en casa, destacó que “no buscaba la perfección exterior y pulida, sino la verdad artística en el canto y la actuación”. El teatro izó la bandera negra en su honor.

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