La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) tiene por objetivo promover el desarrollo industrial del país, en los últimos años a ese lineamiento lo atravesó, por un lado, un eje tecnológico y de innovación y, por otro, de sustentabilidad. En ese contexto, la Cámara se presentó en 2022 a un llamado que realizó el programa AL-Invest Verde de la Unión Europea, naciendo así Impulsa Verde.

Coejecutado por la Cámara de Comercio e Industria Uruguayo-Alemana y cofinanciado por AL-Invest Verde, tenía por objetivo “acompañar a las Mipymes industriales en la elaboración e implementación de un plan de crecimiento verde, buscando mejorar su competitividad de forma amigable con el ambiente”. El equipo conformado por Carola Saavedra, directora del proyecto por la CIU; Martina Bialostosky, responsable técnica, y Florencia Menoni, asistente de comunicación, explicaron que la Cámara contaba con una trayectoria previa en la ejecución de proyectos con foco en servicios de apoyo a empresas. En ese sentido, con Impulsa Verde “nace un espacio donde empezamos tímidamente a trabajar temas de economía circular con foco en la innovación”.
Por un lado se les brindó la oportunidad de financiamiento y por otro lado como Cámara contaban con conocimientos y antecedentes técnicos para poder llevar adelante el proyecto. “Las actividades de economía circular y de innovación son novedosas en el país, pero no solo implica que las empresas las incorporen, sino también incluye el desarrollo de capacidades nacionales”, explicaron. Entonces, desde la CIU buscan promover el desarrollo industrial, aportar en esa lógica de generar nuevas capacidades, el desarrollo empresarial y desarrollo país.
Después de 30 meses de ejecución, Impulsa Verde finalizó su ejecución apoyando a más de 400 empresas del sector industrial. En ese contexto, hicieron un repaso de lo que implicó el proceso, y el primer desafío fue dar a conocerlo y llegar a cada empresa. La segunda estrategia fue traducir las acciones a algo aplicable y práctico para cada una de ellas, llegando a la conclusión de la necesidad de desarrollar capacidades técnicas, más allá de financiar los productos, procesos o servicios circulares. Además, se focalizaron en ser el puente Academia-Industria.
El proyecto contó entonces con tres servicios, creados a partir de comprender la realidad del sector: Despegar Circular, en el que identificaron oportunidades de circularidad, Simbiosis Industrial y soluciones digitales, midieron la Huella de Agua y Huella de Carbono y promovieron la generación de modelos de negocios circulares mediante la vinculación con estudiantes universitarios.
Transformación Circular: acompañaron a las Mipymes en su proceso de implementación de prácticas circulares mediante asistencias técnicas, certificaciones y vinculación con el sector académico. Además, profundizaron en su Plataforma Industrial, el primer mercado virtual de residuos y subproductos, infraestructura y maquinaria, servicios y soluciones tecnológicas para la industria uruguaya.




