A los 95 años falleció el expresidente rumano Ion Iliescu, el primer jefe de Estado del país balcánico tras la caída del comunismo a finales de 1989.
El antiguo dirigente socialdemócrata, presidente de Rumania en dos mandatos, 1990-1996 y 2000-2004, murió a causa de un cáncer de pulmón tras llevar dos meses internado en el hospital Agrippa Ionescu, en la capital Bucarest.
El gobernante partido socialdemócrata PSD, fundado por Iliescu tras la caída del comunismo, lo homenajeó y lo calificó como una «figura destacada de la historia reciente» de Rumania. La formación también recordó en un mensaje en Facebook que Iliescu realizó una «contribución importante en momentos decisivos para el destino de los rumanos, como la adhesión a la OTAN y a la Unión Europea».
Iliescu fue un hombre clave en la revolución rumana de diciembre de 1989, cuando el régimen del dictador comunista Nicolae Ceausescu y su familia cayó tras varios días de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, con cientos de muertos.
Tras el fusilamiento de Ceausescu y su mujer Elena el día de Navidad de 1989, el llamado Frente de Salvación Nacional asumió el control del país, con Iliescu como el primer presidente elegido democráticamente.

