La madrugada del viernes 13 marcó el final de una de las fugas más emblemáticas del crimen organizado en América Latina.
El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue capturado en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra tras un operativo de gran escala y extraditado de inmediato a Estados Unidos, donde enfrentará cargos por narcotráfico y lavado de dinero vinculados al tráfico de toneladas de cocaína.
La detención fue celebrada por la Drug Enforcement Administration (DEA), cuya dirección calificó el resultado como un avance clave en la lucha contra el crimen organizado transnacional. “La búsqueda ha terminado”, afirmaron desde la agencia antidrogas estadounidense, que había colocado a Marset entre los fugitivos más buscados del continente.
El director de la DEA, Terrance Cole, sostuvo que el arresto del uruguayo –quien fue alojado en una cárcel de máxima seguridad- “representa un paso significativo hacia una América más segura” y destacó el trabajo coordinado entre agencias internacionales y autoridades bolivianas.
Según la investigación estadounidense, Marset está acusado de haber participado en la introducción de al menos 17 toneladas de cocaína al mercado internacional y de liderar una compleja red de lavado de dinero que operaba en varios países de la región.
Para la DEA, se trataba de uno de los líderes criminales más peligrosos del continente, al punto de que algunos investigadores llegaron a describirlo como el “Pablo Escobar de la era moderna”.
La captura se produjo durante un operativo realizado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de Bolivia y la Fiscalía de Sustancias Controladas. Las fuerzas de seguridad irrumpieron en una residencia ubicada en Santa Cruz de la Sierra, donde Marset se encontraba descansando al momento del procedimiento.
Tras la detención, Marset fue trasladado inmediatamente al aeropuerto internacional de Viru Viru y subido a un avión estadounidense que lo llevó rumbo a Estados Unidos.
Un fugitivo prioritario para Estados Unidos
La persecución internacional contra Marset se había intensificado en los últimos años. En mayo de 2025, la DEA lo incluyó oficialmente en su lista de fugitivos más buscados, con el compromiso de capturarlo y desmantelar su organización criminal.
A comienzos de 2026 incluso llegó a ocupar el tercer lugar en la lista de prioridades de la agencia antidrogas.
Además de Estados Unidos, era requerido por la justicia de Uruguay, Brasil y Paraguay, mientras que organismos internacionales como Interpol y Europol también participaban en su búsqueda. En Uruguay, fue sindicado como autor intelectual del atentado a la Fiscal de Corte Mónica Ferrero.

Santa Cruz: base de operaciones del narco
Durante los últimos años, el narcotraficante había establecido su base en Santa Cruz de la Sierra, una de las principales ciudades de Bolivia y un punto estratégico dentro de las rutas del narcotráfico sudamericano.
La notoriedad de Marset se disparó en julio de 2023, cuando logró escapar de un gigantesco operativo policial en Santa Cruz de la Sierra en el que participaron más de 2.200 efectivos.
A pesar de la magnitud del despliegue, el narcotraficante logró huir antes de que las fuerzas de seguridad llegaran a su residencia.
Poco después de la fuga, incluso difundió un video en el que afirmaba haber recibido ayuda de miembros de la policía boliviana para escapar.
La situación consolidó su imagen como uno de los criminales más escurridizos de la región. Meses después, en diciembre de 2023, concedió una entrevista televisiva en la que desafió abiertamente a las autoridades.
“Búsquenme nomás, yo no voy a entregarme nunca”, afirmó entonces.
Durante su período como prófugo, Marset también amenazó a organizaciones rivales y aseguró que estaba dispuesto a “hacer guerra con el que sea” para mantener el control de sus rutas de narcotráfico.
El caso Marset también tuvo fuertes repercusiones políticas en Uruguay. En 2022 se desató una crisis institucional luego de que el narcotraficante obtuviera un pasaporte uruguayo mientras estaba detenido en Dubái.
La decisión fue adoptada durante el gobierno del expresidente Luis Lacalle Pou tras un trámite gestionado por la Cancillería dirigida en ese momento por Francisco Bustillo.
La emisión del documento generó una ola de cuestionamientos políticos y terminó provocando una serie de renuncias dentro del gobierno.
La polémica se agravó tras conocerse chats internos entre autoridades del gobierno que alimentaron sospechas sobre el manejo político del caso.
Orsi: “Un duro golpe al narcotráfico regional”
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, habló este viernes con su par de Bolivia, Rodrigo Paz, tras la detención del narcotraficante Sebastián Marset. “Tuvieron que superar algunas cosas internas que tenía, que no permitirían la captura rápida, pero, por lo que me dijo él, se pudo resolver y esto habla de la necesidad de coordinación”, señaló Orsi este viernes en rueda de prensa.
Sobre el requerimiento de Uruguay por Marset, Orsi dijo que esto es una “necesidad menor”. “No nos olvidemos que el requerimiento más fuerte estaba de Paraguay, también de Estados Unidos, Bolivia por supuesto. Nosotros también, quizás con una necesidad menor, porque no había imputaciones graves, como sí en otros lugares”, expresó.
Por su parte, el actual ministro del Interior uruguayo, Carlos Negro, confirmó que la detención fue comunicada directamente por su par boliviano.
El jerarca destacó el trabajo coordinado entre agencias policiales y subrayó el papel de la cooperación regional en el éxito del operativo.


Cuando hablan de la colaboración de Uruguay se refieren al hecho de haberle entregado un «pasaporte express»?
Como tambien la mentira al parlamento, solicitar a la ex subsecretaria del Minst. de relaciones exteriores que tirara el celular, romper y desparecer toda documentación con ese caso efectuado por el subsecretario del presidente, pero lo mas chistoso fue «pase a saludar», todo esa asociación para delinquir de anterior gobierno debieran estar tambien entre rejas
Todo suena como a película hollywoodense, continuará.
TIEMBLA EL COMITÉ PNAZIONALISTA BOMBONERO ENTREGADOR DE PASAPORTES A DELINCUENTES Y COMPLICE NARCOS Y RUSOS.
El tema de los pasaportes es algo que hay que investigar, pero no a partir del 2009 como quería la fiscal Fossatti sino a partir del 2020.
Seguramente hay narcos en todos los partidos políticos no es novedad Ahora importante es llevarse a los cabecillas para tener más claro el panorama