El Plenario Nacional aprobó este sábado, por unanimidad la candidatura de Fernando Peireira para la reelección, que deberá ser ratificada por el Congreso Ordinario José “Pepe” Mujica, previsto para los días 16, 17 y 18 de octubre en el Palacio Peñarol.
Pereira, que ocupa la presidencia del Frente Amplio desde febrero de 2022, recibió la resolución como un respaldo al equipo que condujo la fuerza política durante los últimos años.
“Esto es un trabajo largo, es un trabajo metódico”, afirmó Pereira a Diario La R. Para el presidente frenteamplista, el desafío consiste en trabajar simultáneamente en la gestión del presente y en la construcción programática del futuro.
Considera que una de las principales tareas de su primer período fue mejorar la estructura organizativa del Frente Amplio. El objetivo planteado fue alcanzar los 500 comités de base y fortalecer las departamentales, además de preparar al partido para una elección interna que terminó registrando unos 420.000 votos, por encima de las previsiones iniciales. Ahora, pretende profundizar ese proceso.
En las próximas semanas comenzará a funcionar el Instituto de Estudios Territoriales, que será presidido por el arquitecto Salvador Schelotto y tendrá como cometido estudiar la territorialidad y aportar herramientas para fortalecer la presencia política del Frente Amplio en todo el país.
Pereira entiende que las departamentales necesitan seguir seindo fortalecidas y que la estructura partidaria debe mantener una actividad permanente. Pero el desafío no es solamente organizativo. También apunta a generar nuevas ideas y a construir una visión de futuro para la izquierda. En su visión, un partido de izquierda necesita militancia y movilización para sostener las transformaciones que impulsa desde el gobierno.
Partido y gobierno: dos roles diferentes
Uno de los asuntos que Pereira considera necesario seguir mejorando es la relación entre el Frente Amplio y el gobierno. No habla de una ruptura ni de un mal vínculo. Por el contrario, sostiene que la relación “siempre fue buena”, aunque reconoce que existen dificultades para comunicar hacia afuera cuáles son las responsabilidades de cada uno.
“El Frente Amplio requiere una autonomía relativa al gobierno para actuar”, explicó. La definición implica que partido y gobierno deben coordinar, pero no confundirse. El Ejecutivo necesita administrar y tomar decisiones con sus propios tiempos, mientras que la fuerza política debe mantener capacidad de elaboración, organización y vínculo con la sociedad. Pereira considera que esa relación debe ser mejor aprovechada para consolidar el actual gobierno y construir un nuevo ciclo progresista.
La apuesta es que el Frente Amplio no se limite a respaldar la gestión, sino que pueda convertirse en un puente entre las políticas públicas y las demandas de la sociedad. En ese sentido, reivindica experiencias como “FA Te Escucha”, que volverá a tener una expresión territorial más amplia el próximo año.
Por otra parte reconoce que el gobierno de Orsi atravesó momentos de dificultades y que el Frente Amplio no se encontraba, hace algunos meses, en su mejor momento de respaldo ciudadano. Sin embargo, considera que la movilización del 25 de agosto, cuando unas 10.000 personas participaron de actividades frenteamplistas, fue una señal positiva. También observa con atención algunas encuestas recientes pero indica “nosotros no vamos a dirigir el Frente Amplio en relación a encuestas”. En esa construcción aparece una de sus definiciones políticas centrales: “Podemos ganar o perder una elección. Lo que no podemos perder es el alma”.
Para Pereira, esa “alma” está vinculada con la voluntad transformadora de la izquierda y con su capacidad de construir un proyecto de país.
En ese sentido, reivindica medidas adoptadas durante el primer año y medio del gobierno: recursos para la infancia, mejoras presupuestales en educación, extensión del tiempo completo y tiempo extendido, universalización de los tres años de educación inicial, duplicación de comedores, atención a personas en situación de calle y medidas vinculadas al acceso a medicamentos y a la infraestructura sanitaria.
También menciona la instalación de tomógrafos en los departamentos del interior y la construcción del hospital de Atlántida como ejemplos de políticas que, a su juicio, deberían comenzar a adquirir mayor visibilidad.
El presidente del FA atribuye parte de la pérdida de respaldo al gobierno a problemas de comunicación política. Pone como ejemplo las modificaciones tributarias dirigidas a sectores de mayores ingresos y las medidas vinculadas al impuesto mínimo global y a determinadas transacciones en el exterior.
Si esas medidas no son percibidas como parte de una política destinada a aumentar la progresividad del sistema, entiende Pereira, la sociedad puede terminar observándolas como decisiones aisladas.

Pensar más allá de 2029
La mirada de Pereira está colocada también en la necesidad de construir un programa de largo plazo. El Frente Amplio ya trabaja en esa dirección con equipos temáticos encabezados por Ricardo Ehrlich y Silvia Nane, que abordan distintas áreas para elaborar las bases programáticas del futuro. El objetivo no es únicamente cumplir el programa del actual gobierno, sino identificar aquellos asuntos en los que no será posible avanzar o en los que los avances serán menores a los deseados.
Para Pereira, una sociedad que pretende desarrollarse necesita una construcción programática permanente.
En esa perspectiva ubica también la experiencia histórica del Frente Amplio desde su llegada al gobierno en 2005. Menciona la transformación de la matriz energética, la política tributaria, los consejos de salarios, la agenda de derechos, la ampliación del acceso a la salud, la conectividad y las políticas educativas.
Su conclusión es que la izquierda debe mirar permanentemente hacia adelante. Y allí aparece una frase que sintetiza su concepción sobre el actual momento político: “No venimos a tirar la estantería, pero tampoco para que todo quedara como estaba” señala.
Pereira y la oposición: “No termino de entender el enojo”
Fernando Pereira anticipa una relación con la oposición marcada por el debate político, pero cuestiona lo que considera un endurecimiento innecesario del discurso de algunos dirigentes.
Puso como ejemplo las críticas recibidas por el oficialismo a raíz de sus declaraciones sobre el caso Cardama. A su entender, si el propio expresidente Luis Lacalle Pou asumió públicamente la responsabilidad política sobre la adquisición de las OPV, resulta legítimo que el Frente Amplio le atribuya responsabilidad política por una operación de más de US$ 90 millones.
“Si una compra de más de 90 millones no se hace cargo políticamente el presidente, no puedo entender cuál es el enojo que puede tener un partido porque se le adjudica responsabilidad política”, sostuvo.
Pereira también cuestionó el tono que, según entiende, ha adquirido parte de la discusión política reciente e indica que la convivencia democrática requiere una oposición firme y un gobierno que pueda ser controlado, pero también una discusión política que no quede atrapada en la descalificación.
Brasil y la dimensión latinoamericana
El proceso político brasileño también ocupa un lugar en la estrategia regional del Frente Amplio. Pereira observa con especial expectativa las próximas elecciones de Brasil y expresa su deseo de que Luiz Inácio Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores continúen al frente del gobierno.
Para el presidente frenteamplista, Lula y el PT constituyen una referencia para buena parte de la izquierda latinoamericana. Pero más allá del resultado electoral brasileño, Pereira plantea la necesidad de reconstruir vínculos entre las izquierdas del continente y avanzar hacia un proyecto latinoamericano que coloque en el centro a las personas en situación de mayor vulnerabilidad y a la reducción de la pobreza.


FRENTEAMPLISTA: BUENA LA TUYA !!..REELEGISTE AL «CONEJO NEGRO» PEREIRA…SIEMPRE ENOJADO Y DE MALHUMOR…ECHANDOLE LA CULPA A LA DERECHA Y AL «FASCISMO»….Y NOSOTROS NO CAGAMOS DE RISA….A PROPÓSITO: MIENTRAS ESCRIBO ESTO, BAJÓ OTRO PUNTO LA POPULARIDAD DE TRIBILIN…
CHANTAS CRECEN Y CHANTAS SE JUNTAN…… AL PICHAJE NO LE GUSTA TRABAJAR, ACEPTAN QUE LES MIENTAN, QUE LOS ESTAFEN CON JODAS DE CAMIONETAS, QUE LOS CAGUEN CON ESTUPIDECES, QUE LES PROMETAN COSAS QUE NUNCA CUMPLIRAN, QUE LOS AFANEN, QUE EL LUMPEN SE UNA……..PARA QUE LOS OTROS VIAJEN A COSTILLAS DEL URUGUAY, RECORD TOTAL DE MILLAS DE VIAJERO. Y TODAVIA BUSCAN EN LAS POZOS NEGROS SUS CANDIDATOS. QUE SE MUEVEN PERFECTAEMTNE EN ESAS AGUAS……EN FIN, UNA SOLA PALABRA LUMPENAJE…
¿Le habran pedido que pagua los tributos que adeuda? hay un impuesto que a él (según dice) le encanta cumplir y es el impuesto a Primaria… pero ¡vaya casualidad! no lo paga desde hace mas de OCHO AÑOS.