La ministra de Defensa Nacional inauguró un mosaico artístico en la sala de lactancia de la sede ministerial y destacó que la cartera cuenta con 65 espacios destinados a la lactancia materna en unidades de todo el país. Señaló que estas políticas expresan un cambio cultural dentro de la institución y reivindicó el rol del arte como herramienta transformadora.
El Ministerio de Defensa Nacional reafirmó su compromiso con la promoción de la lactancia materna y las políticas de igualdad laboral con la inauguración de un mosaico artístico en la sala de lactancia de la sede ministerial, una actividad enmarcada en la Semana Mundial de la Lactancia Materna.
Durante la ceremonia, la ministra Sandra Lazo destacó que la cartera fue pionera en la instalación de salas de lactancia para el personal militar y civil, y recordó que el proceso comenzó en 2016 con la apertura del primer espacio en la sede central del ministerio.
«Hoy se logró porque es un derecho de los seres humanos», afirmó Lazo, al señalar que la incorporación de estos espacios representó un cambio de paradigma respecto a generaciones anteriores, cuando las condiciones necesarias para compatibilizar maternidad y trabajo no estaban contempladas de la misma manera.
La secretaria de Estado informó que actualmente el Ministerio de Defensa Nacional dispone de 65 salas de lactancia distribuidas en distintas unidades del país, una política que, según sostuvo, refleja la decisión institucional de avanzar en medidas concretas para garantizar derechos.
«Promovemos y avanzamos en acciones», definió la ministra, al remarcar que la protección de la maternidad y la igualdad de oportunidades deben expresarse en las condiciones reales en las que trabajan las personas.
Durante su intervención, Lazo señaló que la lactancia materna no puede ser entendida únicamente como una decisión individual de las mujeres, sino como un proceso condicionado por factores familiares, sociales, laborales y económicos.
«La lactancia suele ser presentada como un hecho natural que depende exclusivamente de la madre, pero en el cuerpo de las mujeres también está atravesada por las condiciones en las que se desarrolla», afirmó.
En ese sentido, sostuvo que no alcanza con promover la lactancia, sino que es necesario garantizar condiciones adecuadas para que pueda sostenerse, como disponibilidad de tiempo, privacidad, higiene, conservación segura de la leche, información y acompañamiento profesional.
La ministra advirtió que el retorno al trabajo puede convertirse en un obstáculo para continuar amamantando y señaló que las tareas de cuidado siguen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, generando una doble responsabilidad que puede dificultar la compatibilización entre maternidad, desarrollo profesional y proyectos personales.
«Una sala de lactancia no es solamente una habitación equipada. Es una medida concreta de igualdad», afirmó Lazo, quien sostuvo que las instituciones deben generar condiciones para que la maternidad no limite la autonomía ni la participación plena de las mujeres en el ámbito laboral.
Asimismo, remarcó que promover la lactancia no debe implicar presionar ni juzgar a las mujeres, sino garantizar acompañamiento y libertad de elección. «La verdadera libertad existe cuando hay información, apoyo y condiciones materiales para ejercerla», expresó.
Durante la actividad también se anunció el fortalecimiento de la cooperación entre el Ministerio de Defensa y el Banco de Previsión Social (BPS), con el objetivo de mejorar el asesoramiento técnico, la capacitación y las condiciones vinculadas a la recepción y conservación de la leche materna.
Para Lazo, esta coordinación permite transformar una política interna en una acción más amplia, basada en el trabajo conjunto entre instituciones y orientada al cuidado de las personas.
La ceremonia incluyó además la presentación de un mosaico artístico realizado por integrantes del grupo Reciclarte de Florida, una iniciativa de arte comunitario que pasará a formar parte del patrimonio del Ministerio de Defensa.
Finalmente, Lazo sostuvo que una institución más humana no se construye únicamente mediante discursos, sino a través de decisiones concretas que permitan que el trabajo, la maternidad, la salud y los proyectos personales puedan convivir.
«El centro de la defensa nacional es el ser humano», concluyó la ministra, al reivindicar una mirada institucional basada en el cuidado, la igualdad y la generación de oportunidades.

